Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Arquitectura de Emergencia: Masoro Village Project

Respondiendo a la difícil situación de muchas familias que han quedado fuera de los programas de reubicación urbana en la región de Rwanda y tomando como sistema constructivo el sistema de superadobe, la organización de arquitectos GA Collaborative lleva más de ocho años trabajando con sus habitantes en la construcción de hogares y el intercambio mutuo de conocimientos.

Imagen final de una de las viviendas de la aldea de Masoro

Todo comenzó cuando en 1996 el programa Imidugudu, encargado de reubicar a los habitantes de asentamientos rurales y de bajos ingresos en urbanizaciones planificadas, modificando el paisaje urbano y rural de Rwanda, dejó a muchas familias sin vivienda, al no tener bienes con los que negociar, y obligándolas a abandonar sus residencias para congregarse en lugares lejanos de sus familias, trabajos y de los medios que habían desarrollado.

El colectivo americano GAC (General Architecture Collaborative), una organización sin fines de lucro compuesta por arquitectos y educadores profesionales cuyas bases se encuentran en Estados Unidos e Italia y que ha trabajado en Bangladesh, Haití, Sudan y Albania, se puso a investigar modelos de vivienda viables para Rwanda. El objetivo del equipo es que todos tienen derecho a beneficiarse del buen diseño y es por eso que desde el año 2008, han trabajado con los aldeanos de Masoro para diseñar nuevas viviendas y espacios de reunión de buena calidad.

GAC no solo ha financiado parcialmente el proyecto (la otra parte se obtiene de la venta online de los diseños textiles de 14 artistas americanos realizados por las mujeres de la aldea) y ha realizado el diseño arquitectónico, además se ha encargado de enseñar las técnicas constructivas, de manera teórica y practica, posibilitando que se involucren en el proceso arquitectónico para asegurar que el edificio lo mantendrán.

No solo se trata de cooperación sino de “civismo” y no como un producto final sino como un proceso comunitario de negociación abierto entre los que constituyen la cadena, ya sean reales o animados: clientes, promotor, constructor, geólogos, sociólogos, arquitectos, aparejadores, economistas…

Fue en el 2013 cuando el proyecto se materializó con la construcción de una casa con materiales de bajo impacto utilizando una serie de sacos de polipropileno rellenos de tierra, que conforman muros estructurales firmes (el sistema de superadobe) y que se desarrollo originalmente para edificios militares. El material se obtiene de los suelos del lugar, lo que reduce el costo del material y del transporte y son los propios habitantes los que, con la ayuda de un experto, invitado por el colectivo, que realizó un taller de un mes de duración, construyen los edificios. El equipo trabajó además con los aldeanos para aprovechar sus técnicas locales de tejido, llevando sus soluciones de diseño a una escala arquitectónica.

Imagen del proceso constructivoPara mantener los conocimientos recién adquiridos en el país, GA Collaborative trabajó en estrecha colaboración con los estudiantes de arquitectura del Kigali Institute of Science and Technology (KIST) quienes también participaron en todas las etapas del proyecto. Ha sido un proyecto revolucionario en el rol que ha ejercido la mujer, hasta antes relacionada con el hogar, no solo ejecutando los detalles o realizando los textiles coloreados manualmente sino participando en el trabajo edificativo de las casas.

Será por la innovación en su técnica, por su diseño medioambiental o por el papel educativo y cooperativo que ha ejercido este colectivo en la aldea de Masoro lo que ha causado que sean unos de los proyectos ganadores del premio EDRA (environmental design research association).

Vía| Plataformaarquitectura, Archdaily

Más Informació|Domusweb, Architecturedevelopment, Gacollaborative

Imagen|Sacada de plataforaarquitectura y Archdaily; Montadas por Julia Gómez de Terreros Ríder

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