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Aravid Eye Care System : un sueño imposible, camino de hacerse realidad

Cuando  a los 58 años al Dr.Venkataswamy  le llegó la hora de jubilarse, lejos de sentarse a leer y descansar en el porche de su casa decidió dedicar sus esfuerzos a su mayor pasión: la medicina, luchando por conseguir un reto que muchos consideraban imposible, erradicar la ceguera que padecen 45 millones de personas en todo el mundo.

Aunque en los países occidentales la ceguera sea una terrible enfermedad sin cura que afecta a un porcentaje relativamente pequeño de la población, en países como India, 10 millones de personas han perdido la vista por enfermedades que con una sola operación podrían recuperar. El problema sigue siendo que dichas operaciones son un lujo al alcance de unos pocos.

De ahí, que el Dr.V, como cariñosamente se le conoce a nuestro protagonista, decidiera que en su clínica se operaría a todos, tanto a los que pudiesen pagar como a los que no. En 1976 juntando todos sus ahorros y con la ayuda de familiares y amigos abrió la primera con 11 camas. 30 años después no sólo tiene una cadena de hospitales, Aravid Eye Care System también incluye una fábrica de lentes y medicamentos,  un centro de prácticas, un instituto de investigación, un banco internacional, un centro de día para mujeres y niños, y un instituto de postgrado para oftalmólogos que hace intercambios entre otras con la universidad de Harvard. Aquel hospital de menos de una docena de camas tiene hoy 1500 y llevan a cabo unas 95000 cirugías al año, todo el sistema en conjunto devuelve la vista a 190 000 personas al año.

¿Cómo es posible crear una clínica de la nada que realice 4 veces más operaciones que la media y en la que solo el 10% de los pacientes paguen por estos servicios? Como él mismo Dr. V explica, para llevar a cabo este milagro, decidió seguir la idea de eficiencia de la cadena de restaurante McDonals: alta productividad y elevados volúmenes de producción. Sin renunciar a nada en el equipamiento, usando siempre la mejor tecnología disponible.


El primer paso de esta cadena de éxito consiste en localizar a los pacientes, que normalmente viven en aldeas. Hasta allí se trasladan un equipo de médicos y enfermeras todas las semanas. Tras analizar a todos los pacientes del lugar, en los casos leves, se les cura allí mismo y los que necesitan operación, se les traslada al hospital más cercano para que sean operados en menos de 2 días. De hecho, lo que más sorprende es que en todo este montaje la idea principal del Dr. V, de tratar a todos por igual, no se ha visto alterada en lo más mínimo. El hecho de que el 85% de lo pacientes no paguen por los servicios, financiados por ONGs o el Banco Mundial, no les priva de ser tratados con la mejor tecnología, por los mejores profesionales y de la manera más respetuosa, no olvidando nunca que aún sin recursos, estas personas gozan de la misma dignidad que cualquier otra.Si la organización del sistema resulta a su vez sorprendente y admirable, no menos extraordinario es que sea rentable.  El secreto radica en el hecho de que mientras en un hospital convencional un cirujano lleva a cabo 300 operaciones al año, en Aravid cada médico realiza unas 2500 intervenciones con unos estándares de calidad comparables a los de UK o EEUU, lo que hace que muchos de los mejores cirujanos recién titulados quieran formar parte de Aravid unos años para formarse de una manera incomparable.A sus 93 años, el Dr.V no deja de soñar,  en el último año se realizaron 3,6 millones cirugías oculares, confía en que si se llegan a las 5 millones, se podría terminar con la ceguera evitable en India. Si tenemos en cuenta lo conseguido en 15 años, ese sueño puede convertirse no dentro de mucho tiempo en realidad.

 

Imagen| vision2020, vision2020

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