Coaching y Desarrollo Personal 


Aprovecha el tiempo que dedicas a leer

Consejos para sacarle provecho a la lectura

Ya sea que leas por placer o porque tu trabajo así lo requiera, la lectura es una actividad  que como cualquier otra requiere tiempo, tal vez nuestro recurso más valioso por ser limitado. Si como profesional o como estudiante debes leer al día muchos textos en forma de informes, emails,  revistas, periódicos, blogs que nos interesan, libros, etc., es lógico que en ocasiones tengas la sensación que no tienes tiempo para leer todo lo que quisieras o para que cuando lo haces sea una lectura provechosa.

Cuando hablamos de una lectura provechosa significa que hayamos  logrado el objetivo para el que decidimos emplear nuestro tiempo en esa lectura.

Pues si, podemos leer por diferentes razones como son:

  • Por placer
  • Para informarte
  • Para evaluar una determinada situación
  • Por adquirir o ampliar conocimientos

Conocer cuál es tu objetivo es importante no sólo para saber qué leer sino también para saber cómo hacerlo.  Si lo quieres tener una idea general sobre un tema, no requerirás leer con demasiada profundidad, lo que si será necesario si quieres obtener información para tomar una decisión importante.

. Consejos para sacar provecho de tu tiempo de lectura

  1. Define con claridad cuál es tu objetivo, si no sabes lo que quieres lograr, no sabrás ni qué leer ni con qué profundidad.
  2. Una vez que hayas definido tu propósito revisa de forma rápida el texto para saber si te va a servir o no para ese fin.
  3. Si no necesitas demasiada información con solo leer los títulos, introducción y sumario será más que suficiente. Si requieres un poco más de detalle además de lo anterior es aconsejable que leas los inicios de cada sección del documento así como gráficos y tablas, pero si lo que requieres es toda la información  que te sea posible debes no solo escoger bien el texto sino también leerlo con profundidad.
  4. Aprende a filtrar informaciones, la calidad del texto está relacionado con la relevancia de la información incluida así como de la veracidad de la fuente. Pueden haber muchas fuentes de lectura a las que no merece la pena dedicarles tiempo.
  5. Aprende a leer de forma activa, esto se logra implicándose con el texto por medio de hacer notas sobre el mismo, resaltar, subrayar. También puedes hacer esquemas que son muy útiles para repasar al finalizar la lectura.  Hacer todo esto es una forma de indicarle a nuestro cerebro que esa parte del texto es importante.
  6. Crea tus propias fuentes de información.  .   Si cada vez que encuentras un documento importante o un texto interesante puedes imprimirlo  o recortarlo para luego archivarlo en carpetas temáticas en las que buscar, cuando lo necesites lo tendrás a mano. También puedes guardarlas en la sección de favoritos de tu navegador o crear una base de datos con enlaces clasificados por temas
  7. Cuando se trate de documentos largos, se recomienda imprimirlos para no perderse al leerlos y poder subrayar lo más importante de una forma más sencilla.
  8. Si durante la lectura hay algún párrafo que tengas que leer más de una vez para entenderlo, no olvides hacer una nota en tus propias palabras sobre lo que allí se señala.
  9. También es sumamente importante saber elegir el momento para leer según qué tipo de documentos. Entre más complejo sea el documento, más concentración y energía requerirá la lectura por lo que es importante no estar cansado cuando se lea este tipo de documentos.
  10. La comodidad e iluminación así como estar en un ambiente libre de distracciones son elementos importantes para que la lectura sea provechosa

Si bien aprendiste a leer cuando eras un niño, aprender a leer de forma efectiva toma más tiempo y empeño, pero es importante sobre todo tener claro lo que se quiere lograr y elegir fuentes de información fiables.

Vía| Lectura ágil 

Imagen| Lectura

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