Coaching y Desarrollo Personal 


¡Aprende a fluir con la vida!

Aprende a fluir con la vida

Aprende a fluir con la vida

En nuestro día a día pareciera que no hay mucha oportunidad de darle tiempo a lo que realmente nos apasiona en la vida, aquello con lo que fluimos, con lo que somos felices y nos convierte automáticamente en personas más productivas, más sonrientes y más conectadas con nosotros mismos, con los demás y con el universo. Muchas veces sentimos que no estamos usando nuestras habilidades para mejorarnos o mejorar nuestro entorno, como si no hubiera desafío y los días fueran planos.

 ¿Qué tal si buscáramos diariamente nuestro estado de fluidez?

 El estado de flujo o de fluidez es aquél en el que llegas a un éxtasis, experimentado al enfocar tu energía y que implica total concentración mientras realizas una tarea o actividad. El concepto o estado de fluidez fue propuesto por Mihály Csíkszentmihályi, psicólogo y catedrático de neurociencias de la Universidad de Stanford en 1975 y, a partir de entonces, se ha difundido extensamente en diferentes campos.

 ¿Cómo llegar a esta experiencia de fluir con lo que estés realizando?

 1. Hacer de cada actividad un juego: Pasártela bien es indispensable para alcanzar un estado de flujo, digamos que el disfrute de lo que estés haciendo es la base para lograr el más alto nivel de concentración.

 2. Concentración: Desconectarte de lo que pueda distraerte, hacerte uno con la actividad que estés realizando y absorberte en ella.

 3. Buscar la máxima eficacia: Un común denominador durante el estado de fluidez, es que la persona logra grandes resultados con un esfuerzo que no es comparable a lo realizado. No por ello no hay esfuerzo, sin embargo, éste es pequeño en comparación a lo obtenido.

 4. No pensar en el dinero, ni en el éxito, dejarse ir: Para realmente entrar en el estado de flujo, es recomendable no pensar en cuánto dinero se puede obtener de la actividad, o si nos dará fama. El caso es dejarse ir, disfrutarlo.

 ¿Cómo saber si ya estás fluyendo?

  • No sientes el paso del tiempo.
  • Estás absorto y absolutamente concentrado.
  • Sientes un alto nivel de creatividad.
  • Te sientes feliz haciendo lo que haces.
  • Puedes hacer en mucho menos tiempo lo que en otras circunstancias te llevaría muchísimo.
  • Sientes que tus habilidades y talentos están siendo canalizados y aprovechados.
  • Sientes que creas una nueva realidad, que nace en ese mismo momento.
  • No tienes atención para otra cosa, incluso necesidades fisiológicas como el hambre o el sueño.
  • Tienes retroalimentación inmediata (pareciera que hablas contigo mismo o que “algo” o “alguien” te dicta y te da respuestas sobre lo que estás haciendo).
  • Pérdida de la ausencia de uno mismo (la conciencia analítica permanece dormida, no se piensa antes de actuar, simplemente se fluye con la situación).

Como conclusión, la experiencia de fluir tiene que ver con disfrutar, con estar conectado con el presente, que es el único momento en que realmente SOMOS nosotros mismos, en el que verdaderamente se expresa nuestro espíritu sin ataduras.

 Te invito a buscar y a experimentar más, a encontrarte fluyendo con lo que haces, disfrutando cada actividad como si fuera la primera y última vez que la realizas.

¿Te imaginas la diferencia?

Vía | Dora Pancardo

Imagen | Fluir con la vida

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