Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Antonio López, maestro del hiperrealismo

Se dice que es arte todo aquello que hace el ser humano con una finalidad estética o con intención de transmitir algo, ya sean emociones, sentimientos… Por tanto sabemos que existen muchas formas de hacer arte, y una de las más trascendentes es la pintura.

Desde las pinturas rupestres, en la prehistoria, este arte ha ido evolucionando y dejando a la humanidad una herencia de valor incalculable.

En España hemos tenido grandes pintores reconocidos a nivel mundial, como Picasso o Velázquez, de los que se conservan grandes obras, la mayoría de ellas expuestas en museos. Sin embargo no siempre fueron valorados de la misma forma. Parece que es un patrón que se repite generación de pintores tras generación.  La mayoría de los reconocimientos fueron a título póstumo de los artistas, al igual que su fama.

Antonio López García

Lo que realmente parece llamativo no es que los artistas no fueran reconocidos en esos momentos, sino que siga siendo de la misma forma con la generación de pintores actual. En España tenemos un claro exponente de la pintura del siglo XX y XXI, Antonio López, al que se le han concedido algunos reconocimientos oficiales pero, aún así, son pocos los privilegiados que conocen al artista y pueden disfrutar de su obra.

Antonio López nació en 1936 en Tomelloso, provincia de Ciudad Real y desde muy joven supo que su vida iba a estar dedicada a transmitir mediante la pintura. Por las características de su obra, se ha convertido en uno de los máximos exponentes del hiperrealismo, y es que más que pinturas, en ocasiones, parecen fotografías. Es impresionante la forma que tiene de reflejar en el lienzo todo lo que ve.

En su obra vemos un minucioso estudio de la forma, de los detalles y una clara intención de plasmar la realidad de la manera más fiel posible. De esta forma, parece casi imposible encontrar diferencias entre la imagen real y la pintura de Antonio López. Como vemos en una de sus obras más conocidas, La Gran Vía de Madrid. Es muy común en su obra, ver paisajes o escenarios de la vida cotidiana, como un baño o una cocina, y figuras humanas realizando tareas diarias.

Cuadro de la Gran Vía

También en escultura podemos ver trabajos del maestro, que muestran detalles profundos de las formas, como se observa en la cabeza de bebé gigante.

Destaca sobre el resto de pintores de su generación por salirse de la tendencia actual, que tiende a lo abstracto.

Sin duda alguna, este es el momento para conocer la obra del gran Antonio López y comenzar a cambiar ese “patrón” que lleva siglos siendo una lacra para la pintura mundial.

 

“El lenguaje de la pintura ha ido haciéndose más complejo porque el mundo también se ha vuelto así”  Antonio López

 

Vía| Arte Selección

Imagen| Antonio López, Cuadro de la Gran Vía

Video| Youtube: Retrospectiva de Antonio López – Museo Thyssen

En QAH| El hiperrealismo, imágenes que hablan

 

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