Economía y Empresa 


Análisis financiero (3ª de Noviembre 2011): Todos los ojos sobre España .

Dado que el artículo de ésta semana es algo largo (semana ajetreada + elecciones en España + muchas horas de retraso en el aeropuerto…), esta vez empezaré con un breve resumen de los temas mas importantes de la semana pasada:

– El mercado de deuda soberana ha perdido la confianza en Italia y España y la reducción del coste de la deuda es una batalla perdida en el corto plazo.
– El plan de restructuración de Monti, si resulta creible, podría ser el punto de inflexión para que el mercado recupere la confianza.
-¿Y Grecia? Parece que ya nos hemos olvidado de ella. Los verdaderos problemas son Italia y España.
– El BCE pone nervioso al mercado por su falta de intervención para reducir el coste de la deuda soberana mediante la compra de bonos. ¿Por qué? Italia y España pueden salir solas de la crisis pero el proceso será doloroso y hasta que no demuestren avanzar en la direccion adecuada, el BCE no intervendrá en los mercados de deuda.
– Si las medidas de austeridad no eran suficientes…La dificultad y el alto coste para financiarse está llevando a los bancos a un cambio de modelo de negocio menos dependiente en la financiación mayorista (desapalancándose) lo que les lleva a reducir el crédito a las empresas. Este menor crédito disponible para las empresas supone una mayor dificultad para crecer. Este proceso es de esperar que dure unos 3-4 años en los que la economía experimentará una desaceleración.
– En España, un cambio de gobierno que traerá nuevas medidas de austeridad que, aunque necesarias, requerirán un ajuste largo y doloroso para el país.

 

Para el que no quiera algo tan breve, a continuación mas en detalle:

Una vez más, el tema principal en los mercados durante la semana fue la caída del precio de los bonos de los países periféricos de Europa y el miedo a un contagio al resto de países “core”. En la coyuntura actual los mercados de renta variable no son sino un reflejo de lo que sucede con la deuda soberana en Europa y por lo tanto de la situación macro de cada país, pasando a importar poco los fundamentales de las compañías cotizadas. Sin embargo, la semana pasada vimos un nuevo parámetro en la ecuación, al igual que la semana anterior Italia desviaba todas las miradas de Grecia, esta vez fue España la que recibió toda la atención por parte de la comunidad inversora internacional al disparase el coste de su deuda soberana.

 

La semana comenzó de manera positiva para los índices europeos a medida que los miedos a la crisis de deuda europea disminuían y gracias a datos positivos sobre el crecimiento económico en Japón durante el tercer trimestre del año (PIB = +1,5% vs. segundo trimestre o un equivalente a una tasa de crecimiento del 6% anual). Igualmente, el coste de la deuda italiana a 10 años se redujo hasta niveles de 6,3%. Sin embargo, el optimismo duró poco y los mercados se dieron la vuelta para acabar la semana en negativo, empujados por nuevas preocupaciones sobre la capacidad de Italia y España de hacer frente al pago de su deuda así como por la pasividad del BCE en la toma de medidas para poner fin a la crisis actual. En Europa el FTSE 100 cayó un 3,7% en la semana mientras que el EuroStoxx50 y el Ibex-35 se dejaron un 3,8% y un 2,9% respectivamente. En cuanto a las materias primas, el barril de petróleo Brent cerró la semana en $109/bbl o un 5,2% abajo dadas las menores expectativas de crecimiento de la economía global y la consecuente reducción en la demanda de crudo. Por otra parte, el oro cayó un 3,9% cotizando a $1.717/oz. Por último, en el mercado de divisas, el euro se debilitó ligeramente frente al dólar (-1,8% hasta $1,35/€) y la libra esterlina se mantuvo estable frente a la moneda única.

 

En Italia,a Mario Monti le fue asignada la tarea de formar un gobierno tecnocrático que se encargará de la reforma estructural y fiscal del país. Monti manifestó su intención de permanecer en el cargo hasta la siguiente legislatura en la primavera de 2013 y anunció que él mismo asumiría la labor de ministro de economía. El nuevo gobierno logró el apoyo del Senado y la Cámara de los Diputados para llevar a cabo las medidas de reforma.

El programa propuesto por Monti toca todos los temas necesarios para mejorar la credibilidad fiscal de Italia en el futuro y para fomentar el crecimiento del país. Entre ellos, el recorte del gasto público, la introducción de medidas presupuestarias más duras, la lucha contra la evasión de impuestos y las privatizaciones de los activos públicos. Asimismo, Monti anunció que para fomentar el crecimiento consideraría la rebaja gradual de los impuestos y una mejora en las leyes laborales.

Sin embargo, existen varios riesgos a las propuestas de Monti como el de unas elecciones anticipadas en la segunda mitad de 2012 o la dificultad y tiempo que conllevará implementar las medidas mencionadas. Por esto último, no es probable que el coste de la deuda italiana se reduzca en el corto plazo.

 

En Grecia, el nuevo gobierno liderado por Papademos aprobó los presupuestos para 2012  garantizándose el pago del siguiente tramo de ayuda de 8000 millones € e intentando recuperar la confianza de los bonistas y el acceso a financiación internacional. Según el nuevo presupuesto, el déficit en 2011 será del 9% sobre el PIB (€19,7bn) y del 5,4% en 2013 (€11,4bn) y el PIB caerá un 2,8% en 2012 tras caer un 5,5% en 2011.

Como parte del rescate a Grecia, los bonistas privados aceptarán un quite del 50% sobre sus bonos griegos, pero a cambio solicitan mayores intereses y pagos anuales a medida que Grecia se recupera.

Como dato interesante sobre la economía griega; el país heleno evade alrededor de 60.000 millones € en impuestos al año según la UE.

 

Tras la formación del nuevo gobierno italiano, muchos inversores esperaban un rebote de los mercados. Sin embargo, la deuda soberana europea estuvo sometida a fuertes presiones una semana más. El diferencial de la deuda de España y Francia tocaron nuevos máximos respecto a la alemana mientras que la de Italia se mantiene cerca de sus niveles récord.
En cuanto a las subastas de bonos esta semana:
– Italia vendió 3000 millones € de bonos a 5 años a una rentabilidad del 6,29% (el mas alto desde 1997) frente al 5,32% de hace un mes. La demanda fue de 1,47 veces la oferta.
–  España llevó  a cabo dos subastas de deuda en las que no logró levantar la cantidad deseada poniendo de manifiesto la aversión al riesgo de España entre los inversores. El martes colocó 3160 millones € de letras a 12 y 18 meses de los 3500 millones € ofrecidos. La rentabilidad de las letras a 12 meses fue de 5,02% vs. 3,61% de hace un mes y la rentabilidad sobre las letras a 18 meses ascendió a 5,16% desde el 3,80% del mes anterior. El jueves colocó 3560 millones € de bonos a 10 años a una rentabilidad media de 6,98% vs. 5,43% un mes antes.
Dichos aumentos se debieron a una venta masiva de deuda soberana europea (menos la alemana) demostrando que los mercados más que nunca cuestionan la viabilidad de la moneda única. A continuación os dejo un gráfico con la evolución del coste de la deuda en los últimos meses (Francia=Azul, Italia=Rojo, España=Naranja):

 

Pero…¿Por qué es España diferente de Italia?
España se encuentra en una situación mas cómoda debido a que;
1) No ha sido obligada por la EU a instaurar un gobierno tecnocrático
2) Tras las elecciones, el nuevo gobierno asegurará estabilidad política y la puesta en marcha de nuevas medidas
3) España tiene un nivel de deuda mucho menor que Italia (Italia = 120% deuda/PIB vs. España = 61% deuda/PIB)
4) España no tiene que hacer frente a grandes vencimientos de deuda hasta abril 2012, que al coste actual pondrían en peligro la sostenibilidad de los pagos.

Sin embargo, el sector privado español está mucho mas endeudado que el italiano como consecuencia del “boom” inmobiliario. A raíz de esto, el consumo ha disminuido y el gobierno tendrá que hacer frente a reducciones del déficit fiscal sin sumergir al país en una recesión (a menor gasto público, menor empleo, menor consumo y por lo tanto menor capacidad para crecer – ver artículo sobre la política economia keynesiana para combatir el desempleo en Qué Aprendemos Hoy -. Una manera de lograr un cambio sostenible en el rumbo de la economía sería la reforma del mercado de trabajo y el control del gastos de las autonomias.

 

Y dada la situación actual, si el BCE puede ¿por qué no ayuda a calmar los miedos en Europa?
A diferencia de Grecia, España e Italia no están quebradas y pueden salir de la crisis de deuda por si solas, aunque el ajuste será lento y costoso. El BCE tendrá que ver compromiso por parte de los países antes de lanzarse a la compra de bonos indiscriminada para reducir el coste de la deuda.
Sin embargo, el BCE podría intervenir si la crisis continúa agravandose, pero para ello deberían aparecer sintomas preocupantes como;
– La congelación del mercado interbancario
– La huida masiva de depósitos en los bancos por falta de confianza
– La incapacidad de los bancos de financiarse y por lo tanto de prestar financiación a las empresas. Esto reduciría el crecimiento de los países y como consecuencia la sostenibilidad de la deuda soberana, lo que dispararía el coste de la misma
–  Subastas de deuda fallidas
En cualquier caso el BCE puede aliviar tensiones pero la solución final es la integracion fiscal en Europa y la centralización de los presupuestos nacionales, un objetivo dificil de alcanzar por ahora.

 

Y por último; ¿Cuáles son las consecuencias económicas de un nuevo gobierno en España?
El resultado de las elecciones ya había sido anticipado por las encuestas, que daban la mayoria absoluta al Partido Popular con un diferencial no visto desde 1982. La mayoría absoluta otorga al PP mayor facilidad para implemetar políticas de austeridad sin tener que pactar con pequeños partidos regionales.
No es ningún secreto que Mariano Rajoy pretende llevar a cabo más recortes a los presupuestos en su esfuerzo por intentar lograr el objetivo de un deficit presupuestario inferior al 3% del PIB, y justo después de unas elecciones, con 4 años hasta la siguiente legislatura, es un momento ideal para tomar medidas económicas impopulares pero necesarias.
Si bien cualquier plan de austeridad puede ser una buena noticia para el mercado de bonos en el corto plazo reduciendo el coste que España ha de pagar por emitir deuda, en el largo plazo supondrá una barrera para el crecimiento del PIB, lo que hace más factible una reducción de la calificación crediticia por parte de las agencias de “rating”, forzando de nuevo la subida del coste de la deuda Española. Por lo tanto el PP no se encuentra en una situación nada fácil y será necesario que logre compensar los recortes con otras medidas como reformas en el mercado laboral. Por otra parte, mayor flexibilidad en el mercado laboral mejorará las cifras de empleo a largo plazo, sin embargo, a corto plazo, puede conllevar que la cifra de desempleo ascienda ligeramente dado que empresas que estén atravesando dificultades verán más facilidades para recortar el número de trabajadores.
Más medidas de austeridad no son buenas noticias para las compañías españolas ya que, además de un recorte del gasto público (menores contratos públicos y menor consumo privado dada la desaceleración económica), probablemente también impliquen; un aumento de la tributación o revisión de las tarifas para sectores regulados.

Conclusión; un cambio de gobierno es positivo para la implementación de nuevas politicas pero  requerirá un ajuste largo y doloroso para España.

Que paseis una buena semana!

 

Imagen | Arthurfinancial, mx.ibtimes

RELACIONADOS