Historia 


Análisis de la red viaria por circunscripciones administrativas romanas. La Tarraconense (II)

En la entrada anterior comenzábamos el análisis de la red viaria en la Tarraconense. En el presente post nos adentraremos en la estructura de los distintos caminos que articulaban el resto de conventus iuridicis que nos quedaron por recorrer.

Mapa de Hispania según provincias y conventos jurídicos

En relación a Clunia

El Itinerario de Antonino solo da una vía que pasaría por la capital del conventus iuridici cluniacense, Iter ab Asturica per Cantabriam Caesaraugusta, ya mencionada con anterioridad, que cruzaba la Meseta Norte en dirección este-oeste. Entre las mansiones destacan Rauda (Roa, Burgos), Clunia y Uxaman (Burgo de Osma). Podemos hacer mención a una vía directa entre Clunia y Numantia, otras calzadas entre Clunia-Tritium Magallum, Clunia-Tritium Autrigonum, esta última sería una vía transversal que servía de unión entre las vías ab Asturica per Cantabriam Caesaraugusta y la vía de Asturica a Burdeos. Otras de las rutas más importantes de esta zona serían las vías Clunia-valle del Arlanza hacia Segisamo (Sasamón) y Pallantia,así como, Clunia-valle del Duero, Clunia-Segovia y Clunia-Tiermes.

Sabemos de otras tres vías romanas que aun no tocando Clunia tienen una relación directa con las enumeradas anteriormente. Son las vías de Rauda-Pallantia, Rauda-Segovia y Tritium Magallum-Uxaman (Burgo de Osma).

Por otra parte, al norte de Clunia me gustaría hacer mención a la red viaria cántabro-romana, cuya estructura se encuentra mediatizada por varios factores: en primer lugar, es una red que surge a principios del Imperio, a partir de las Guerras Cántabras, por lo que las primeras calzadas tienen un origen militar. En segundo lugar, de gran influencia para esta zona será el marco geográfico y físico, ya que en la accidentada orografía hay posibilidades escasas de crear calzadas. Los pasos naturales son la única posibilidad de tránsito, por lo que las calzadas romanas se ubican sobre rutas prerromanas con una disposición norte-sur. Por último, una notable incidencia en la formación de la red viaria la vendrá a constituir la actividad económica, basada en la agricultura, la minería y el comercio. Las vías servirían de cauce para los intercambios o para acceder a las explotaciones. Muchas vías secundarias enlazan explotaciones agrícolas. En la Cantabria Trasmontana son los yacimientos mineros los protagonistas. Las vías servirán para el acceso a las vetas metalíferas y el traslado del mineral.

De todo lo anterior se observa que la red viaria cántabro-romana se articula en torno a dos vías unidas hasta Virovesca (Briviesca): la vía de Italia in Hispanias, que iba desde León a Tarraco por Caesaraugusta; y la vía de Hispania in Aquitaniam, de Asturica Augusta a Burdigalia. En esta zona la articulación de la red viaria se hace a través de núcleos que desarrollan una función de reordenadores de las comunicaciones, que conducen a puertos cantábricos. Por ejemplo, Segisamo fue base de operaciones del ejército romano, y desde aquí las legiones construyeron las primeras vías militares de acceso a los asentamientos cántabros. Pisoraca fue un centro organizador de comunicaciones que se dirigían a la costa. El avance de la romanización hará que pierdan influencia los asentamientos militares transformándose los centros económicos y administrativos en organizadores de la red viaria. En este sentido los puntos terminales de estas vías serán el portus Victoriae Iulobrigensis, portus Amanum-Flaviobrigae Iulobriga.

Las principales vías de este ámbito son: la vía Pisoraca (Herrera de Pisuerga)-Iulobriga (Reinosa)costa cantábrica, es la ruta principal que conduce a Cantabria y el más relevante de los caminos que unían el valle del Duero con los puertos cantábricos. Existen varias variantes de esta vía, como la vía de Burejo o la vía del Collado de Somahoz. Las vías Pisoraca-Flaviobriga, Flaviobriga-Iulobriga, la ruta del Ebro, soporte de las relaciones comerciales de la parte meridional cántabra con el valle de este río; cabe añadir la vía de Agripa como eje este-oeste septentrional que comunicaba los principales puertos cantábricos: portus Amanum-Flaviobriga, portus Victoria Iulobrigensis, portus Blendium (ría de Suances) y portus Vereasuecae, unidos con Ossaron (Oyarzun), Noega y Bricantia.

Las calzadas en la Hispana Romana

En relación a Asturica Augusta, Bracara Augusta y Lucus Augusta

La existencia de vías romanas en esta zona se debe a varios factores. En primer lugar, por necesidades militares, para unir centros de importancia estratégica. Bajo las dinastías Julio-Claudia, Flavia y Antonina las vías de este ámbito se convierten en caminos de administración y explotación económica. En segundo lugar, por la importancia del comercio. Las vías secundarias con la pax romana pasan a ser vías comerciales. En este sentido, destacan dos grandes vías: hacia Emerita-Hispalis-Gades y otra hacia Clunia-Caesaraugusta-Tarraco. Y por último, la minería. Bajo los Flavios se iniciará la explotación del oro del noroeste. Esta será la razón para la reconstrucción y apertura de nuevas vías, como la vía Nova. Existían numerosas vías secundarías, cuya razón de ser la encontramos en la explotación de oro en relación a Asturica.

Existían tres grandes vías romanas de la red oficial que enlazaban los conventos jurídicos de la Gallaecia: Bracara, Lucus y Asturica. La primera era la vía 17 del Itinerario de Antonino, que unía Bracara y Asturica por Aquae Flaviae. La segunda era otra vía que se dirigía de Bracara a Lucus por la costa y por el interior. Y la tercera, era la vía 18 del Itinerario de Antonino o vía Nova, que era más corta y reciente y cruzaba el interior por estas tres ciudades.

Por otra parte, las vías romanas de la red no oficial consistían en derivaciones de un camino principal. La red no oficial no fue muy numerosa y se testimonia fundamentalmente por los miliarios, los tramos de empedrados conservados, las huellas de desplazamientos de laderas o la toponimia. Estas vías podían ser de carácter provincial, vecinal o privadas, y eran atendidas por curatores viarum. Cada explotación minera, campamento o centro industrial atraería algún camino. También las villae agrícolas y ganaderas contarían con acceso particulares desde la vía pública más próxima. La vía Nova cuenta con calzadas paralelas y perpendiculares a su curso que unirían algunos oppida con otros centros agrícolas o urbanos. Podemos destacar entre estas vías secundarias la calzada que unía Aquae Flaviae (Chaves)-Asturica por la Segundera, que enlazaba establecimientos mineros a lo largo de su recorrido; una probable vía Caladunum-Bergidum (Villafranca del Bierzo) o Caladunum-Sanabria; la vía Caladunum-Forum Limilorum-Interamnici, que ensartaría una serie de antiguas y modernas poblaciones; las vías de la orilla izquierda del Limia, paralelas a la vía 28, Aquis Originis (Baños de Riocaldo)-Lucus, Aquae Flaviae-Tyde (por el valle de Salas), Bracara-Quaerqciennis-Coeliobriga-Dactonium y Aquae Flaviae-Auria-Lucus. Una posible vía Palla Aurea-Forum Limicorum-Aobriga-Aquae Flaviae. De gran importancia sería la vía Aquae-Flaviae-Salientibus-Dactonium, que comunicaría tres núcleos importantes del convento Bracaraugustano, Aquiflavienses, Tamagoni e Interamnici con Lucus. Y las vías Sanabria-Brigantium, que uniría centros de habitación muy importantes, y de la orilla izquierda del Sil, desde Nemetobriga a Os Peares.

A modo de conclusión, podemos decir que existía una alta densidad viaria, sinónimo del alto grado de romanización de la zona.

Vía |RABANAL ALONSO, M.A., Vías romanas de la Provincia de León, León, 1988; RODRIGUEZ COLMENERO, A., La Red Viaria Romana del Sudeste de Galicia, Universidad de Valladolid, 1976

Más información| ABÁSOLO ÁLVAREZ, A., Las vías romanas de Clunia, Burgos, 1978; ARIAS, G., Repertorios de caminos de la Hispania romana. 1987

En QAH| El régimen jurídico de las vías de comunicación romanas

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