Historia 


Análisis de la red viaria por circunscripciones administrativas romanas. La Tarraconense (I)

Tercera y última provincia existente en Hispania tras la división administrativa llevada a cabo por Augusto. En su momento de mayor extensión abarcaba las dos terceras partes de la Península Ibérica y comprendía las regiones al norte y al sur del Ebro, desde los Pirineos hasta Saguntum, los valles del Duero (excepto la zona de su orilla meridional entre el Tormes y su desembocadura), del Tajo y del Guadiana (hasta los límites con Lusitania) y el extremo oriental de Andalucía. Para esta provincia, al ser la más extensa, y en mi opinión, la más compleja de las tres a la hora de analizar la red viaria voy a articular su estudio en relación a las grandes capitales de los conventus iuridici: Carthago Nova, Caesaraugusta, Tarraco, Clunia, Asturica Augusta, Lucus Augusta y Bracara Augusta.

Principales vías romanas en la Península Ibérica.

En relación a Carthago Nova

En primer lugar, iniciaré este recorrido por Carthago Nova y su entorno. En el sureste, el trazado viario estará condicionado por la importancia del puerto de Cartagena desde inicios de la conquista romana de Hispania. Este entramado de rutas, en un principio, obedeció a motivaciones de tipo estratégico y militar, adquiriendo muy pronto relevancia desde el punto de vista económico. Carthago Nova y su conventus contarán con una completa infraestructura, siendo las vías un factor clave en el proceso de aculturación. Paralelamente a los grandes ejes coexistirán caminos secundarios que se organicen por múltiples intereses, ya sean económicos, religiosos, etc. Para describir las calzadas de este ámbito se utilizan cinco ejes principales: vía Ilici-Carthago Nova, descrita por el Itinerario de Antonino, el Ravennate y la Guidonnis Geográfica y que aportan el nombre de varias mansiones, como ad Turres, Ilicio Carthago Nova; vía Carthago Nova-Basti (Baza, Jaén), que se corresponde con un tramo de la vía Augusta al paso por esta zona; vía Carthago Nova-Complutum, vía muy transitada por un gran número de villae junto a la calzada, sobre todo, de época tardo-republicana y alto imperial; vía Saltigi-Saetibi, durante la República fue la ruta más rápida de acceso desde el Levante a la región minera de Sierra Morena y al resto de la Bética. Estrabón nos aporta noticias sobre tres mansiones: ad Palem, ad Aras y ad Turres; y por último, la vía Carthago Nova-Malaca, es el trazado más problemático de la región. Conocemos su trazado costero por el Anónimo de Rávena y por itinerarios medievales, aunque también se la identifica bastante similar a la vía Augusta.

Mención aparte merece la vía Augusta, la calzada romana de mayor longitud de Hispania que discurría desde los Pirineos hasta Gades. Partía de la actual localidad de La Junquera, siendo una prolongación de la vía Domitia, que bordaba la costa sur de la Galia hasta Italia. Constituyó el eje principal de la red viaria en la hispania romana. Augusto le daría nombre a raíz de las reparaciones que se llevaron a cabo sobre la vía bajo su mandato, entre los años 9 y 2 a. C. (36), cuando se convirtió en una importante ruta de comunicaciones y comercio entre las ciudades y provincias y los puertos del Mediterráneo.

Junto a los grandes ejes viarios y en torno al punto central de Carthago Nova existe un entramado viario que atravesaba la región. Eran vías de menor intensidad que pondrían en contacto núcleos rurales y núcleos urbanos de carácter indígena con calzadas públicas y núcleos más importantes. En este sentido podemos mencionar la ruta Ilici-Ilorci, que enlazaba una gran cantidad de villae rusticae por medio de caminos privados; vía Ilici-Cieza, vía que enlazaba el Altiplano, el Segura y el Gualentín, camino que enlazaba la gran ruta interior republicana con la calzada de Complutum y con la vía Augusta. Hay problemas de identificación con esta vía; ruta Ballas-Torres de Cotillas, posible camino secundario que comunicaría el interior con el eje viario Carthago Nova-Complutum. Por último, existirían innumerables calzadas privadas que unían villae de Murcia con ejes primarios y secundarios, y a su vez, cada villae tendría un camino que las relacionase unas con otras.

En relación a Caesaraugusta y Tarraco

Un núcleo importante en el entramado viario romano lo constituirá Casearaugusta y su entorno, punto de salida y llegada de numerosas vías. Las calzadas consolidarán la penetración romana en Aragón, que mantendrá tempranos contactos con Roma. Estas vías para esta zona tendrán un carácter de explotación-administración, usadas por el ejército romano. La construcción del entramado viario para este ámbito se llevó a cabo en varios periodos, iniciándose hacia el s. II a. C. con las guerras celtibéricas, y continuó a lo largo del s. I a. C. a la que contribuyó la fundación de Caesaraugusta. En estos primeros momentos la construcción tenía un marcado carácter militar. La red viaria para esta zona se completará bajo  la dinastía Julio-Claudia, Domiciano y Adriano. El Ebro influirá mucho en las calzadas, manteniendo una estrecha relación con las mismas.

Para reconstruir el sistema viario en Aragón nos centraremos en diversos ámbitos por los que transcurren las principales vías. En primer lugar, analizaré las vías existentes entre Ilerda-Osca-Caesaraugusta. Son las siguientes: de Italia in Hispanias,ab Asturica Terracone, Asturica per Cantabria Caesaraugusta y Asturica a Turassone Caesaraugustam. Unen núcleos muy importantes en Hispania romana y tenían un carácter estratégico-económico para la administración romana.  Existía un problema de duplicidad, dos vías paralelas pero en sentido inverso. Esto se explicaría por las invasiones y las necesidades estratégicas. En un primer momento respondería a la necesidad de establecer castellum, y posteriormente, adquirirían un carácter comercial. Estas vías tienen tres sectores principales: sector I, Ilerda-Osca, es el mejor conservado y presenta un trazado rectilíneo. Funciona como elemento ordenador del territorio; sector II, Osca-Caesaraugusta, apenas se conservan restos; y sector III, Caesaraugusta-Balsione, tramo que discurre paralelo al Ebro. Las mansiones, para la vía de Italia in Hispanisse situaban en núcleos indígenas estratégicos con claro carácter militar, mientras que para la vía ab Asturica Terracone, son de nueva creación y responden al control económico. Algunas de estas mansiones se han localizado en Ilerda, Pertusa, Osca, Caesaraugusta o Cascantum. Este ámbito Ilerda-Osca-Caesaraugustase completaba con caminos secundarios, como la vía del Cinca, la vía de Pompaelo a Tolous y las vías en torno a Osca.

En segundo lugar, las vías de Caesaraugusta al Pirineo. Caesaraugusta-Beneharno tiene una gran importancia estratégica norte-sur. La inscripción de Siresa le otorga un claro valor militar y señala los problemas de mantenimiento y conservación, mientras que según el Itinerario de Antonino tendría una extensión de 112 millas. La vía atraviesa las actuales provincias de Zaragoza y Huesca de sur a norte con un recorrido suave salvo en las grandes sierras.  Es una vía trazada sin tener en cuenta el poblamiento anterior. Entre las mansiones hay que destacar Foro Gallorum, Ebellino, Summo Pyreneo (puerto de Somport, Huesca), Jaca, Tulia, Salam y Anabere. Los caminos secundarios más importantes de esta zona son las vías entre Gallicum (Zuera, Zaragoza) y Foro Gallorum, la vía transpirenaica a través de Jaca y el Somport, otras vías transpirenaicas, la vía del canal de Berdum y la vía entre Foro Gallorum y Osca.

A continuación, las vías entre Caesaraugusta y Pompaelo. Presentan una posición estratégica articulando el ámbito de las Cinco Villas, de gran importancia económico-ambiental. Esta zona estaba altamente romanizada. La red viaria se estableció en torno al s. I a. C. con una orientación Sur-Noroeste y con un marcado carácter militar, pero también contribuyó al desarrollo del poblamiento y de las actividades económicas. Existen dos rutas entre Caesaraugusta y Pompaelo con un tramo común, y las mansiones más importantes son Seglam, de carácter militar, Terracha (Larraga, Navarra)y Carta, que tendrán una gran apogeo en los siglos I y II d. C. desde el punto de vista económico. Entre los caminos secundarios existentes para este ámbito hay que destacar la vía entre Tolous y Pompaelo, la red de caminos relacionados con el río Abba y la calzada en torno al río Aragón. La ruta entre las actuales Zaragoza y Pamplona tenía unos claros antecedentes indígenas, siendo potenciada posteriormente por Augusto por su importancia territorial, como zona fronteriza, e interés económico, gracias a las grandes villae.

Las vías entre Caesaraugusta y Turiasso (Tarazona, Zaragoza) son principalmente dos en dirección noreste: Item ab Asturica per Cantabria Caesaraugusta e Item a Turassone Caesaraugusta. Ambas comunicaban Caesaraugusta con el núcleo más importante del conventus, Turiasso; y tienen un sentido estratégico y comercial, así como, un destacado papel en las comunicaciones indígenas. Turiassone tendrá un gran apogeo en los siglos I y II, con mucha actividad económica y comercial, siendo punto clave de comunicación entre Caesaraugusta y Augustobriga. También había muchas villae en esta zona. Los caminos secundarios son, sobre todo, caminos privados, pero también hay que mencionar una ruta que discurre paralela al Ebro y otra vía relacionada con este río.

Siguiendo nuestro recorrido llegamos ahora a las vías de Emerita a Caesaraugusta. El Itinerario de Antonino establece 5 vías con un tramo final común para todas ellas. Las fuentes antiguas dicen que la ruta más directa es Alio itinere ab Emerita Caesaraugusta, que cruza en diagonal la Meseta. Estas vías eran claves desde el punto de vista estratégico y comercial. Como mansiones Segontia, Nertobriga (Calatorao, Zaragoza), Bilbilis (Calatayud, Zaragoza) ,Aquae Bilbilatorum (Alhama, Zaragoza) y Arcobriga, con claros condicionantes geoestratégicos. Los caminos secundarios actuaron como un poderoso elemento romanizador y son el camino entre Nertobriga y Allobone (Alagòn, Zaragoza), con antecedentes indígenas; los caminos en torno a Bilbilis, también de base indígena; la vía del Jiloca, con antecedentes en el mundo prerromano; y la vía del Nagima.

Las vías entre Caesaraugusta y Laminio recorren el Sistema Ibérico de sur a norte y la parte oriental de la Meseta Sur. Solo son citadas en el Itinerario de Antonino y su identificación es muy problemática por la falta de estudios. Como vías que comunicarían estos dos puntos la calzada per Lusitaniam ab Emerita Caesaraugusta, con una trayectoria sudoeste-noreste y varios tramos claramente diferenciados: en primer lugar, de Emerita a Laminio, de Laminio a Titulcia y un último de Titulcia a Caesaraugusta común a otras vías. Esta vía plantea problemas respecto a las distancias dadas con las reales del recorrido. La otra ruta es Item a Laminio alio itinere Caesaraugusta. Los caminos secundarios que articulan esta zona son la vía de Contrebia, la vía del Jiloca-Camaras-Aguas Vivas, con antecedentes prerromanos, y el camino de Ercavica.

Las vías del Bajo Aragón, según el Ravennate, hay dos caminos principales desde Contrebia al Levante que discurre cercano al Ebro. Existen una buena red de caminos naturales con la costa mediterránea, relación atestiguada desde el s. V a. C. gracias a los abundantes restos romanos republicanos e imperiales y a la existencia de una alta densidad de poblamiento prerromano. Es muy significativa de esta zona la habitación en villae. Tres rutas principales: la vía del Ebro, medio rápido y seguro de comunicación; la vía del Ravenate a través de Leonica, con antecedentes prerromanos; y la vía de Lintibilim (Cabanes, Castellón). No hay muchos datos de las mansiones de esta zona, aunque destacan Contrebia, Auci, Precorium, Iologum, Leonica (Alcañiz?), Gergium y Articabe.

Por último, la vía Augusta para este ámbito unía Ilerda y Celsa, y era una de las más antiguas de Hispania. Presenta antecedentes prerromanos y una gran importancia en el abastecimiento de aguas, en el proceso romanizador y en las comunicaciones en general. Es muy conocida por la abundancia de miliarios y la mejor conservada. La calzada discurre por llanuras y tiene un perfil rectilíneo. En torno a ella se diversifica una amplia red de caminos secundarios, como el ramal del Mequinenza, el camino hacia Beligio y los ríos Jiloca y Jalón, la vía romana por el margen derecho del Ebro o la prolongación de la vía Augusta hacia Caesaraugusta.

En la siguiente entrada abordaremos las vías de los restantes conventos iuridici de la provincia Tarraconense

Vía| MAGALLÓN BOTAYA, M.A., La Red Viaria Romana en Aragón, Zaragoza, 1987;  

ARASA I GIL, F., Les vies romanes del territorio Valenciá, Valencia, 1995

Más información|ARIAS, G., Repertorios de caminos de la Hispania romana. 1987

Imagen|

En QAH| El régimen jurídico de las vías de comunicación romanas

RELACIONADOS