Historia 


Ámsterdam, la Jerusalem europea (IV)

Autogobierno y Emancipación.

Durante el siglo XVII y XVIII los judíos fueron tratados como “gente a parte“, llamados la “Nación Judía“; con su propios lenguajes (yiddish, portugués o ladino), su propia cultura y regidos por sus propias leyes. Todo esto queda reflejado en un flexible estado de autonomía del que disfrutaban las comunidades judías. Un autogobierno judío, que seguía sus propias tradiciones, dentro de un Estado no judío. De esta manera el gobierno nacional se aseguraba que la responsabilidad de las comunidades judías recayera sobre propias autoridades judías, y particularmente se aseguraban que ellos mismos se ocupasen de sus clases más desfavorecidas. En consecuencia los judíos se convirtieron en algo a parte, con una fuerte disciplina interna. Con sus propios líderes religiosos, sus propios líderes comunales, sinagogas, cementerios, baños rituales, carnicerías, panaderías, sistemas de manutención de pobres y otras formas de caridad, y sociedades de estudio de la Torá.

La Torá junto con la labor de las rabinos se convirtieron en una herramienta esencial para que la comunidad judía viviese lo máximo posible acorde con sus propias leyes, a la vez que respetaban al máximo las leyes del estado en el que vivían.

La organización interna se mantuvo gracias a un sistema tributario independiente. Las comunidades locales recibían sus propios ingresos de las tasas, contribuciones y donaciones impuestas por los parnasim (o líderes locales). La comunidad judía era altamente dependiente de unos pocos miembros adinerados que proveían todo lo necesario para el mantenimiento de la comunidad.

Ilustración y Emancipación

Durante el siglo XVIII la influencia de las ideas de la Ilustración y las actitudes tolerantes se fueron esparciendo gradualmente. Habrá un interés común compartido en otras religiones que ayudará a la aceptación del Judaísmo de la mayor parte de los cristianos. Y por parte de la comunidad judía hubo un creciente interés en la integración. Aunque una parte de el judaísmo más radical consideraba que la emancipación sólo podía llegar con el advenimiento del Mesias.

Luis Napoleón Bonaparte rey de Holanda
Crédito: W. Commons

El Acta de Igualdad Civil o emancipación se logró bajo la ocupación francesa con la introducción de los valores de la Libertad, Igualdad y Fraternidad en los Países Bajos. En 1796 la Asamblea Nacional de la República Batava (nombre oficial bajo la ocupación francesa) declaró:

“Ningún judío será privado de ningún derecho o privilegio lo que va unido al derecho de ciudadanía en la República Bátava…”

Willem I, fue uno de los pocos soberanos europeos que, continuó con las políticas introducidas durante la Revolución Francesa. Lo que significó el final de la autonomía para las comunidades judías y una importante limitación del poder de los líderes locales, que veían como perdían su influencia en lo que respecta a materias de educación, cultura y administración judía. Dando paso a una importante libertad individual para los judíos, que ahora se veían capaces de abrir negocios o ejercer oficios antes vetados a ellos. Todas las regulaciones discriminatorias fueron abolidas, los judíos adquirían, en teoría, hasta el derecho al voto (restringido únicamente a las clases adineradas).

Aunque en a practica, la adquisición de estos nuevos derechos, no significaba que la comunidad judía funcionase igual que la sociedad holandesa.

Vía| Dave Meler, iHistoriArte

Más información| VV.AA, Jewish Amsterdam, Jewish Historical Museum Amsterdam, 2014, Amsterdam

Imágenes | W. Commons

También en QAH | Amsterdam, la Jerusalem europea (I),  Amsterdam, la Jerusalem europea (II), Amsterdam, la Jerusalem europea IV

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