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Amistad: A veces no es para siempre

Amistad: A veces no es para siempre

Amistad: A veces no es para siempre

La amistad es una relación de afecto puro y desinteresado que, en cierto momento, surge entre dos personas y a lo largo del tiempo va cogiendo fuerza, hasta alcanzar un punto máximo. A partir de ese punto, el futuro de la relación será una incógnita, ¿se mantendrá en esa cima toda la vida? ¿Decaerá la amistad? ¿Llegará a desaparecer?

Hay distintos grados de amistad que dependen de algunos pilares básicos sin los que no podría entenderse este concepto. Cuanto más estrecha sea una amistad, más rozará la perfección. Las condiciones fundamentales para que pueda darse el mejor tipo de relación amistosa se basan en cuatro conceptos: respeto, fidelidad, complicidad y confianza.

El respeto es fundamental en las relaciones entre humanos, por lo tanto, nunca puede faltar. Por su parte, la fidelidad consiste en ofrecer a una persona lo mismo que se recibe de ella, es decir, debe existir una cierta reciprocidad. También es importante la lealtad.

La complicidad hace que dos personas se entiendan casi a la perfección. En una relación de complicidad hasta los silencios son cómodos, se conoce a la otra persona de una manera tan excelente que se puede incluso saber lo que está pensando en determinado momento sin ninguna mediación verbal, solo con un gesto o una mirada. La otra gran cualidad es la confianza. Es vital. No existe amistad sin confianza. Es muy difícil conseguirla pero muy fácil perderla.

¿Cómo es posible que una amistad muy estrecha pueda llegar a desaparecer? Los sentimientos no son estables, van variando, y las personas también cambiamos. Las amistades no se rompen de la noche a la mañana, sino que su deterioro es progresivo y lleva un cierto tiempo. Cuando hay amistad, dos personas se sienten unidas por los muchos puntos en común que tienen. Sin embargo, cuando la amistad está en declive, comienzan a acentuarse cada vez más las diferencias entre dichas personas.

El distanciamiento es una de las principales causas de ruptura. Cuando la amistad deja de tener continuidad o surge en ella un distanciamiento, va perdiendo calidad, aunque se pueda volver a recuperar. Otra gran causa es la traición. Nunca se debe traicionar la confianza de un amigo, ya que, una vez perdida, será prácticamente imposible de recuperar y sin confianza no hay amistad.

En definitiva, no hay por qué considerar siempre como algo negativo la ruptura de una amistad, ya que a veces es algo necesario. Una amistad puede volverse destructiva y amenazar la libertad y autonomía de un individuo, y en vez de aportar plenitud aporta frustración, y en esos casos, lo más saludable es cortar por lo sano ya que, quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero algunos tesoros traen consigo maldiciones.

Vía| Bienestar. Doctissimo

Imagen| Amistad rota

En QAH| El poder de la palabra “NO”, Pura vida: cuando la amistad supera la falta de oxígeno

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