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Alternativas a la disminución de las futuras pensiones

 

fondos-ahorroAtendiendo al informe de expertos publicado hace unas semanas sobre el proyecto de reforma del sistema público de pensiones español, se sacan dos conclusiones principales. Por un lado, que la mera aplicación del Factor de Equidad Intergeneracional (FEI) supondrá una rebaja cada vez mayor de la pensión inicial, y por otro lado, la alternativa de contratar planes de ahorro privados para evitar que la pensión pierda frente al salario.

El FEI es un parámetro que consiste básicamente en ligar la pensión inicial de los nuevos jubilados a la esperanza de vida. Se calcula dividiendo la esperanza de vida a los 65 años en el año que sirve como año base, en este caso 2014, por la esperanza de vida a los a los 65 años en el año de la jubilación. Por lo tanto, tomando como referencia el año 2014, para una jubilación a los 10 años vista, es decir, en 2024, se divide 20,27 (que es la esperanza de vida sobre los 65 años en el año 2014) entre 21,70 (que es la esperanza de vida sobre los 65 años en el año 2024). El resultado es 0,9339, lo que equivale a una rebaja del 6,6% sobre la pensión del año 2014. Por lo tanto, el objetivo de los expertos es que el pensionista reciba la misma prestación durante toda su jubilación independientemente de la generación a la que pertenezca.  Es decir, un jubilado que se espera que viva 25 años, recibirá un 20% menos de pensión que otro que se espera que viva 20 años.

No podemos olvidar que hay otra serie de factores que también entrarán en juego, como por ejemplo, el retraso de la edad de jubilación legal o el Factor de Revalorización Anual (FRA), vinculado a ingresos y gastos, y que sustituiría al IPC como vara de medir las subidas de las pensiones, con lo que el cálculo definitivo se complicaría algo más.

Por todo ello, surge la necesidad de buscar alternativas de ahorro privado si se quiere mantener medianamente el poder adquisitivo en la jubilación.

Para ello disponemos de los planes de pensiones y de otras variantes de ahorro como son los planes de previsión asegurada (PPA) o los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS). Ajustar la inversión al perfil del ahorrador, a su edad, y a los beneficios fiscales que ofrece cada producto son algunas de las cuestiones a tener en cuenta para decidirse.

El reclamo más atractivo de los planes de pensiones y de los PPA es sin duda su tratamiento fiscal. Son los únicos productos que reducen la base imponible del IRPF.

En cuanto a la edad, un inversor joven puede preferir un plan de ahorro de renta variable, por el beneficio fiscal de la aportación y las expectativas de rentabilidad. En el lado opuesto, un inversor cercano a la edad de jubilación, podría preferir un plan de renta fija o un garantizado, que le asegura una cuantía evitando riesgos en la recta final.

Por su parte, los PIAS, cuentan con la ventaja de recuperar la inversión, ya sea total o parcialmente, cuando se desee. Además, al igual que los dos productos comentados anteriormente, el beneficio fiscal aparece en el momento de recuperar la inversión, ya que si el inversor retira su ahorro al cabo de al menos diez años y lo hace en forma de renta vitalicia, la plusvalía queda libre de impuestos.

Por lo tanto, queda de manifiesto el recorte que irán sufriendo las pensiones y cómo el sector privado, a su vez, irá complementando esa pérdida con la creación de nuevas modalidades de ahorro.

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En QAH| ¿Cómo estimar el Bienestar Social?¿Cómo evoluciona?, ¿Cuánto vale un seguro de vida?, ¿Qué es un plan de pensiones y qué es un plan de jubilación?

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