Historia 


Alhucemas, el primer desembarco aeronaval de la historia

Este año se cumplen 90 años del Desembarco de Alhucemas, operación anfibia encuadrada en la segunda Guerra de Marruecos (1911-1927), que comenzó el 8 de septiembre de 1925, en la bahía del mismo nombre. Fue llevada a cabo por el Ejército y la Armada española apoyados por navíos y aviones franceses, con el objetivo de asestar un golpe definitivo a los rebeldes rifeños acaudillados por Abd-el-Krim. Este hecho es considerado como el primer desembarco aeronaval de la historia mundial.

General Primo de Rivera

General Primo de Rivera

El general Primo de Rivera llegó al poder  en 1923, con la promesa de una pronta solución a la Guerra de Marruecos.  Primo de Rivera era reticente a combatir en suelo marro­quí, además de tener convicciones aban­donistas que venía expresando públicamente desde hacía años, por el enorme coste económico que suponía el mantenimiento del Protectorado Marroquí para las arcas españolas y del que se obtenían escasos beneficios.

Los ataques rife­ños contra las posiciones españolas eran cada vez más duros, con un elevado espíritu de lucha ante lo que consideraron una claudicación de España. La ofensiva rifeña llegó hasta el punto de crear una situación de pelig­ro extremo. El dictador se vio obligado a actuar con celeridad. Entre septiembre y diciembre de 1924 la tropas españolas se retiran de más de 300 posiciones en el sector occidental, formando una línea fortificada para­lela a la costa, conocida como «Línea Primo de Rivera», que evitó un desastre mayor que el de Annual de 1921. Este repliegue fue interpretado por Abd-el-Krim como una gran victoria, que le permitió controlar un territorio que abarcaba, además del Rif, Yebala y Gomara.  A principios de 1923 había pro­clamado la República del Rif, y mediante su hábil propaganda había convencido a las tribus de que los espa­ñoles estaban ya vencidos.

Desembarco en la playa del Morro

Desembarco en la playa del Morro

El Directorio Militar proyectó entonces un desembarco en la bahía de Alhucemas, situada en el Rif central, pensado como operación de castigo, pero no como una ofensiva de ocupación.  La idea era negociar después con Abd-el-Krim un acuerdo de paz basado en una autonomía para la zona. Esta idea fue toma por el caudillo rifeño como un signo de debilidad y eufórico se lanzó a atacar posiciones francesas. Francia, que hasta el momento no había movido ni un dedo en el conflicto marroquí, se vio obligada a participar.

El gobierno francés confió la direc­ción de las operaciones al mariscal Pétain. Fue el mariscal, el que persuadió a Primo de Rivera para  realizar una ofensiva en toda regla, que acabase con el conflicto definitivamente. Esto se concretó en la Conferencia de Madrid, de junio de 1925.

En principio el desembarco se planificó con 18.000 hombres pero posteriormente se redujo a 13.000. Parece ser que Abd-el-Krim tuvo conocimiento del lugar del desembarco, por lo cual fortificó y minó la zona. Ante estos hechos el mando español tuvo que cambiar el lugar del desembarco, eligiéndose la Playa de la Cebadilla y Cala del Quemado, situadas al oeste de la bahía de Alhucemas.

Pocos años antes en Gallípolli, tropas anglo-francesas habían intentado un desembarco similar, durante la Primera Guerra Mundial, que fue un tremendo fracaso. Primo de Rivera como general jefe de las operaciones, estudió minuciosamente el plan para evitar los contratiempos sufridos por los aliados en 1915 en Gallípolli.

Mapa de las operacionesLos 13.000 soldados españoles fueron transportados desde Ceuta y Melilla por la armada combinada hispano-francesa. La operación comandada por el general Miguel Primo de Rivera, tuvo como jefe ejecutivo de las fuerzas de desembarco al general José Sanjurjo Sacanell, a cuyas órdenes estaban las columnas de los generales jefes de las brigadas de Ceuta y Melilla, Leopoldo Saro Marín y Emilio Fernández Pérez, respectivamente. En esta acción participó el entonces coronel Francisco Franco al frente de la Legión, que por su destacada actuación fue ascendido a general de brigada (el general más joven de Europa). El general Eisenhower años después estudió a fondo la operación anfibia española en Alhucemas para trazar el plan del desembarco de Normandía.

Proyectado para el día 7, debido al mal tiempo, el 8 de septiembre de 1925, comienza el desembarco en las playas de Ixdain y la Cebadilla, empleándose para ello 24 barcazas tipo K compradas a los británicos.

Mediante el apoyo artillero de las escuadras navales y los bombardeos de la aviación, la primera oleada se lanzó a las 11:30, debiendo desembarcar las tropas a 50 metros de la costa en la playa de Ixdain por la presencia de rocas, que impedían acercar a la costa las barcazas. En la playa de la Cebadilla se descubre una zona minada, minas que son detonadas por los zapadores, comenzando la segunda oleada a las 13:00 horas. Las tropas de desembarco avanzan rápidamente hasta ocupar las alturas que dominan la playa. Por  la tarde, la artillería rifeña reanuda el fuego sobre las tropas españolas y la escuadra, causando numerosas bajas y alcanzando a los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, sufriendo éstos daños menores. Como respuesta se produce un ataque aéreo español contra las baterías rifeñas y al final del día, los 13.000 hombres están ya en tierra.

El 23 de septiembre se da la orden de continuar el avance. Se  ocupan las alturas que rodean la bahía de Alhucemas el día 26 y el día 30 se inicia la fase final, consolidando las posiciones de la cabeza de playa, operación que finaliza el 13 de octubre. Partiendo desde estas posiciones en Alhucemas, en la primavera de 1926, se lanza una nueva ofensiva que consigue la derrota de Abd el-Krim y la ocupación y pacificación del Protectorado Español.

Carro de combate Renault FT-17

Carro de combate Renault FT-17

En mayo de 1926 Abd-el-Krim se rindió a las tropas francesas y fue enviado al destierro.  La posterior tarea de sometimiento y desarme de tribus, se produjo con sorprendente rapidez, reconquistando las tropas españolas las posiciones abandonadas en 1924. La resolución del conflicto marro­quí supuso el triunfo más espectacular de la Dictadura de Primo de Rivera.

El desembarco de Alhucemas fue un hito en varios aspectos. Fue la primera operación de desembarco de la historia en que se utilizó el apoyo aéreo, donde además las fuerzas navales y terrestres actuaron bajo un mando unificado, el de Primo de Rivera. Fue la primera operación de este tipo en la que se utilizaron carros de combate, 11 unidades del modelo Renault FT-17 y 6 del modelo Schneider CA1. Esta operación bélica dio lugar al concepto moderno de desembarco anfibio.

Vía| Hernández Mir, Francisco: Del desastre a la victoria. Madrid, Imprenta Hispánica, 1927, Larios de Medrano, Justo: España en Marruecos. Historia secreta de la campaña. Madrid, Stampa, 1925, Bachoud, André: Los españoles ante las campañas de Marruecos. Madrid, Espasa Calpe, 1988, Goded, Manuel: Marruecos. Etapas de la pacificación. Madrid, C.I.A.P., 1932, Woolman, David S.: Abd-el-Krim y la guerra del Rif. Barcelona, Oikos-Tau, 1988

Imágenes| Selección

RELACIONADOS