Historia 


Algunas consideraciones de los temidos Vikingos (II)

Adentrarse en el mundo de los Vikingos no parece tarea fácil, sobre todo si debemos quitarnos esa visión bárbara que ha ido arrastrando con el paso de los siglos. En la siguientes líneas continuamos con nuestro particular recorrido hablando de algunos de los rasgos de este pueblo histórico. Esta vez sobre la vida cotidiana hablando sobre la vida en las granjas, la familia y las mujeres.

La granja como un motor económico

Empezamos con las granjas, unas construcciones que permitía vivir de lo que les daba la tierra de manera autosuficiente, con lo que producían, más la caza y la pesca en las cercanías. Estaba compuesta por una vivienda principal, el establo, la herrería y el almacén. Cerca había un huerto y un cobertizo para resguardar las barcas, carros y otras cosas. Las prestaciones que había estaba relacionado con el nivel económico de su propietario de su propietario. Una de estas hacienda modelo, podía servir de hogar para una 5 familias, con un total de 40 personas y 30 edificios aproximadamente.

 

Parque Vikingo. Reconstrucción de casas. Dinamarca

Parque Vikingo. Reconstrucción de casas. Dinamarca

Seguramente las casas fueran largas y rectangulares, con unas paredes de madera sobre unos cimientos de piedra. Y dormía todos en la misma habitación. Además,en ellas, podían haber tenido algunos animales domésticos. Por ejemplo tenemos a gatos y perros. Estos últimos aparecen en enterramientos, ya que se consideraban espíritus guardianes del ultramundo.

Con la llegada de la primavera, la actividad se disparaba en la granja, con la realización de buena parte de tareas agrícolas, hasta que en verano, la mayoría de los hombres, se embarcaban hasta tierras lejanas para comerciar o saquear. El Otoño era unos meses también de gran actividad. Y es que debían prepararse para el invierno, obteniendo el máximo de recursos para estos meses de cierta inactividad.

Hablemos de la familia

El elemento clave que articulaba la sociedad vikinga era la familia. Por lo que primaba sobre todo la fidelidad a la estirpe o clan, y era un rasgo decisivo a la hora de tomar las decisiones. La rivalidad que pudo surgir entre las diferentes familias fue una causa de múltiples venganzas, rencillas, pagos de compensaciones entre familias por ofensas, cosas que estaban al orden del día.

El liderazgo de la familia y la casa eran heredados por el primogénito de la familia, mientras que los hermanos permanecían en la misma casa con su respectiva familia, por lo que se conformaban una unidad social bastante amplia.

La lealtad, constituía una de las virtudes más apreciadas del mundo nórdico. Y no solo entre familiares directos, también en otras relaciones interpersonales que eran de libre elección, y que podían llegar a ser mucho más estrechos que los anteriores (hermandades de sangre, hijos adoptivos…). Una muestra de ello eran que enviaban a sus hijos a criarse en casa de un amigo de la familia.

Por lo que respecta al núcleo de la familia, el padre tenía el derecho aceptar al hijo que acababa de nacer. Tomando algunas decisiones drásticas para los hijos no sanos.

La vida media de los hombres eran de 45 años, mientras que la de las mujeres eran de 40 años (ya que muchas perecían en el parto).

Desde jóvenes participaban en las tareas de la granja, asignando a los varones, tareas diferentes de las mujeres.

Recreación sociedad Vikinga- Mujer

Recreación sociedad Vikinga- Mujer

La mujer vikinga

 

El papel de la mujer en el mundo Vikingo era bastante particular, si lo comparamos con otras sociedades de la época. Gozaba de cierta independencia, libertad y autoridad, y además tenía derecho a pedir el divorcio o poseer tierras y riquezas propias, tanto si era soltera o casada.

En ocasiones debía asumir las riendas de la granja, sobre todo cuando el patriarca estaba ausente.

Existen muy pocos ejemplos de historias de amor en las sagas escritas dentro de este mundo vikingo. Y es que buena parte de los matrimonios eran concertados por conveniencia, sobre todo en las capas más altas de la sociedad.

Normalmente, las mujeres vikingas se casaban entre los 12 y los 15 años y mantenían su apellido. La joven de buena familia debía mantener la virginidad hasta el matrimonio. Quienes cumplían esa condición recibían una dote más, conocida como el morgen gifu o el regalo de la mañana. Hay noticias de que un tal rey Grom le llegó a regalar a su mujer el territorio de Dinamarca. Un pasaje que cierto o no, sí que señala la importancia de este regalo.

Por último el concubinato también tuvo un papel interesante en esta sociedad. Los hombres ricos tomaban concubinas de clase social baja, algo que era permitido, siempre que no le quitase el lugar que le correspondía a la esposa. Igualmente ellas conseguían algunos privilegios o alguna dote.
Hasta aquí algunas pinceladas sobre la vida cotidiana en el mundo vikingo. Hay mucho donde profundizar, así que si os interesa, os animo a hacerlo. Por mi parte, continuaré hablando sobre otros aspectos del mundo vikingo.

En colaboración con QAH| PaullusHistoricus
Vía| Velasco, M., (2000), Tras las Huellas de los Vikingos, Editorial Alcantara
Imagen| recreaciones vikingas-pixabay
En QAH|¿UN GRAFITI VIKINGO EN ESTAMBUL? , Algunas consideraciones de los temidos vikingos (I)

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