Historia 


Alan Turing, un genio víctima de la intolerancia ahora resarcido

 

Alan Turing (1912-1954), matemático británico

Alan Turing (1912-1954), matemático británico

Alan Turing (Londres, 1912-Willmslow, 1954) fue un brillante matemático británico que, entre otros logros, es reconocido por haber conseguido descifrar el código en el que se comunicaba el ejército nazi durante la II Guerra Mundial y por ser el padre de la inteligencia artificial. Su arrolladora inteligencia y su servicio al Reino Unido durante la contienda mundial, que según los expertos sirvió para acortar el conflicto unos dos años, no le salvaron de ser condenado en su país por su orientación sexual en el año 1952. Hace unos días, la Reina de Inglaterra le concedió el perdón a título póstumo a través de orden de Gracia y Misericordia. Aunque llega 62 años después y no se trata de unas disculpas, sino de un perdón, este gesto real sirve para resarcir su figura.

El perdón real pone de manifiesto la injusticia cometida con Turing y tantas otras personas, que fueron víctimas de los prejuicios y la intolerancia de la época. Un rasgo más de su personalidad, y perteneciente a su vida privada, el de ser homosexual, sepultó e invalidó para las autoridades de entonces todos los demás aspectos de su vida. Si de justicia es este gesto de las autoridades británicas, sobre todo por su valor simbólico, lo que de verdad merece Turing es ser reconocido como la personalidad brillante que fue. Su vida personal no debería haber centrado más que unas líneas de su biografía, como de la del resto de genios que pasan a la Historia.

Turing pasó sus primeros trece años en la India, donde su padre estaba destinado en la administración colonial. Desde muy temprana edad demostró cualidades para las matemáticas. Estudió lógica matemática en la Universidad de Cambridge tras conseguir una beca para acceder a esta universidad. En abril de 1936 publicó un artículo en el que introdujo el concepto de algoritmo y el de la máquina de Turing, una máquina capaz de implementar cualquier problema matemático que pudiera representarse mediante un algoritmo. En septiembre de ese mismo año, Turing ingresó en la universidad estadounidense de Princeton. El científico John von Neumann le ofreció una beca en el Instituto de estudios avanzados de esa universidad, tras leer su artículo. En 1938, Turing obtuvo su doctorado en matemáticas. Aunque tras su graducación von Neumman le ofreció una plaza como su asistente, Turing regresó a Inglaterra, donde estudió filosofía de las matemáticas hasta 1939.

Máquina Colossus, que sirvió al ejército británico para descifrar el código secreto del ejército nazi y en cuyo desarrollo trabajó Alan Turing

Máquina Colossus, que sirvió al ejército británico para descifrar el código secreto del ejército nazi y en cuyo desarrollo trabajó Alan Turing

Con el inicio de la II Guerra Mundial, el matemático trabajó para el ejército británico en los servicios de información. Allí trabajó en el equipo que logró descifrar los códigos de la máquina alemana Enigma, con el que se comunicaba el ejército nazi. Con Turing al mando se construyó la computadora Colossus. La primera comenzó a operar en 1943.  Gracias a esa aportación, se acortó la contienda mundial, logrando así salvar miles de vidas. En 1946, Turing recibió la Orden del Imperio Británico.

Considerado padre de la inteligencia artificial, en 1950 publicó un artículo pionero de esta rama tan presente hoy en nuestras vidas que comenzaba con la frase “propongo considerar la siguiente cuestión. ¿Pueden las máquinas pensar?”. Propuso el test de Turing como método para determinar si las máquinas podían tener esa capacidad y auguró que así sería en el futuro, como ha ocurrido. En 1951 entró a formar parte de la prestigiosa Real Society de Londres. Desde 1966, en su honor, los premios anuales de la Association for Computing Machinery se llaman Turing Award, por sus contribuciones al avace de la computación. Ese galardón está considerado como el Nobel de la computación.

Lamentablemente, esta brillante vida profesional del considerado como precursor de los ordenadores actuales fue arruinada por las autoridades, que le condenaron por su homosexualidad. En 1952, Turing mantenía una relación sentimental con un joven de 19 años. Tras denunciar un robo en su casa, la policía denunció al matemático por ella. Fue condenado y, para evitar la cárcel, se sometió a un tratamiento de castración química. Dos años después, murió envenenado por cianuro. Mordió una manzana impregnada con ese componente en su laboratorio. La versión oficial de su muerte es que se trató de un suicidio, aunque su familia siempre ha defendido que fue un envenenamiento accidental. Hay quien afirma que el logo de la compañía tecnológica Apple (una manzana mordida) y sus primeros colores corporativos son un homenaje a Turing.

En 2009, el entonces primer ministro británico, Gordon Brown, pidió disculpas por el proceso. Ahora, llega el perdón real. Los puristas del Derecho dicen que es un procedimiento incorrecto, pues Turing fue condenado según las leyes de la época. Los activistas de los derechos de las personas homosexuales aplauden la medida pero recuerdan que miles de personas anónimas sufrieron condenas como la de Turing simplemente por su orientación sexual. Con este gesto se reconoce implícitamente la injusticia de esa legislación y el trato degradante e intolerable que se dio durante tantos años a muchas personas tan sólo por ser homosexuales.

Vía|UPM

Más información| UPV

Imagen| ABC

RELACIONADOS