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Agujetas: el peaje de practicar ejercicio

agujetas.pngLa mayoría de nosotros habremos notado más de una vez un dolor muscular tras la práctica de cualquier ejercicio que impide movernos con normalidad. Es lo que comúnmente denominamos agujetas.

El nombre médico de la agujeta es mialgia diferida y sirve para referirse al dolor muscular de aparición tardía (DOMS in inglés). Es un dolor localizado cerca de las articulaciones que aparece horas después de la finalización del ejercicio, generalmente entre las 24 y las 72 horas, y causado por una razón: la fibra muscular no esta entrenada para soportar la intensidad del ejercicio.

La agujeta presenta los siguientes síntomas: ligera inflamación local, reducción del rango de movimiento articular, rigidez, pérdida de fuerza e hipersensibilidad, provocando sensación de dolor en estímulos que normalmente son inocuos.

El nombre de agujeta viene de un antiguo mito que intentaba explicar este dolor tardío mediante una teoría metabólica. Esta teoría se basaba en el principio de que cuanto mayor es la intensidad de las contracciones musculares en el ejercicio, mayor es la producción de lactato. A partir de ahí, se expuso una explicación fácil mediante la cual el lactato pasaría a formar cristales de ácido láctico una vez solidificado tras el enfriamiento del músculo. Dichos cristales “pincharían” las fibras musculares a modo de agujas, de ahí su nombre común.

Estudios recientes tomando como sujetos a personas que sufren la enfermedad de McArdle, los cuales no son capaces de producir ácido láctico, demuestran que esta teoría no tiene soporte científico.

Hoy día la explicación más aceptada es aquella que define el dolor como consecuencia de las microroturas musculares. Debido a que la carga del ejercicio es mayor de la que el músculo puede soportar, las fibras más débiles se rompen, principalmente en la zona músculo-tendinosa que es aquella donde se soporta mayor tensión. Esta rotura provocaría que desechos y metabolitos del interior de las células pasasen al flujo extracelular, contribuyendo así a la inflamación de la zona. Por contra, las fibras que consiguen aguantar la presión se vuelven más resistentes.

¿Se pueden evitar las agujetas?

No existe ningún remedio para evitar las agujetas. La práctica de ejercicio de manera habitual es lo único que puede ser útil en este sentido.

Por otro lado, existen también leyendas populares para tratar las agujetas. Una de ellas es beber un vaso de agua con azúcar. Debido a la creencia de que las agujetas eran provocadas por cristales de ácido, se pensaba que el agua con azúcar podría ayudar a diluir esos cristales, paliando el dolor. Un vaso de agua con azúcar simplemente ayudará a hidratarnos.

Repetir el ejercicio causante de la agujeta para aumentar el riego sanguíneo en la zona aplicar frío local y tomar antiinflamatorios es lo más recomendable.

 

Vía| Dolor muscular tardío, Dr. José Antonio Lopez Calbet

Más información| Wikipedia

Imagen| Vitónica

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