Coaching Profesional 


Afronta la vuelta con nuevos cambios

Aprender idiomas, liderar mejor a tu equipo de trabajo o hacer más deporte pueden ser algunos de los propósitos que tengas para este nuevo curso. Son muchos los momentos a lo largo de nuestras vidas en los que nos proponemos nuevos retos, pero no siempre somos capaces de mantenerlos en el tiempo.

No te rindas, no desistas. Cumple tus objetivos

No te rindas, no desistas. Cumple tus objetivos

Aquí van tres pasos sencillos que ayudan a mejorar en cualquier aspecto:

  1. Elige los propósitos de uno en uno.

Es muy probable que si te sientas con papel y lápiz en mano, te salga una lista de cosas que idealmente cambiarías de la noche a la mañana. Escribir la lista está bien, pero para no dejarnos llevar por la emoción y abandonar al primer obstáculo, lo mejor es introducir los cambios de uno en uno.

  1. Conócete a ti mismo pero de verdad.

Sin filtros. No solemos ser objetivos a la hora de evaluarnos a nosotros mismos y creemos que lograr los objetivos nos será fácil. Nos engañamos muy a menudo pensando que somos muy buenos en algo, creyendo que si aceptamos que no lo somos tanto estamos a las puertas del fracaso. Sin embargo, no hay nada que inspire más motivación para cambiar que reconocer las limitaciones y estar dispuesto a mejorar. No tengas miedo a hablarte con claridad y a conocer la versión más real de ti mismo. Si te propones correr todos los días pero eres de los que pagas la matricula del gimnasio y no vuelves a aparecer, será mejor que tengas esto en cuenta a la hora del asumir el reto. Cuando elijas el primer cambio y sepas cómo encaja contigo, te será más fácil conocer tu casilla de salida.

  1. Practicar, practicar y practicar.

A diario, sin descanso, sin excusas. La diferencia no está en lo que tienes dentro sino en lo mucho que trabajas ese potencial. Cuando hayas elegido ese aspecto en el que quieras mejorar, piensa en ello día y noche, elimina las excusas, trabájalo a diario y revisa al final del día tu evolución. ¿Qué has hecho bien? ¿En qué podrías mejorar? ¿Cómo? Tenemos demasiado miedo al fracaso y sin embargo es nuestro gran aliado. Fíate de él, mira aquello en lo que fallas e inténtalo de nuevo una y otra vez hasta que te salga mejor.

Sigue estos pasos, cambia y conviértete en una mejor versión de ti mismo. ¡Suerte!

 

Vía| Texto cedido por la autora

Imagen| No te rindas

 

 

 

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