Economía y Empresa, Panorama Internacional 


Afganistán, el opio y la CIA

Por todos es conocido que en Afganistán existen los mayores campos de plantación de adormidera (opio-amapola) del mundo, siendo así que este país exporta el 93% del opio mundial. Este mercado hace de la economía afgana una narcoeconomía.

La extensión de los campos de plantación de opio aumentan año a año a razón de entre un 15 y un 30 %, tanto es así, que las superficies cultivadas con opio han pasado de 154.000 hectáreas en 2012 a 224.000 en 2014. La producción estimada en 2014 es de unas 6.400 toneladas, un 17 % más en comparación con las 5.500 del año anterior. El récord estuvo en 2007, solo en este año, Afganistán produjo 8.200 toneladas de opio, cifra que representa el 53% del PIB nacional.

Pero, si los organismos internacionales lo condenan, ¿cómo continúa esta producción?

Los talibanes, allá por el año 1996, dirigidos por1387995963 el mullah Omar, tomaron el poder por la fuerza en Afganistán. Hasta el año 2000, la producción y tráfico de opio era legal. A partir de este año los talibanes prohibieron su producción.

El mullah Omar pretendía así obtener apoyo internacional para su régimen, y en 2001 cayó la producción radicalmente (pasó de 4.600 toneladas a sólo 185 toneladas). Misteriosamente, poco después de ese hecho, los talibanes se convirtieron en una amenaza para la paz internacional y, consecuentemente, se produce la invasión de Afganistán por la administración Bush. Al tiempo se convertiría en el líder mundial de producción de opio del que hablamos.

La operación que realizó la CIA en Afganistán consistió en subcontratar la producción de heroína al expresidente Hamid Karzai, con mano de obra local barata e infantil en gran parte. El ejército se encargaba de vigilar las rutas de salida de la mercancía por vía terrestre y la CIA gestionaba directamente lo relativo a los despachos por vía aérea hacia el exterior.

Según una investigación realizada por el canal de televisión ruso Vesti, la heroína afgana sale de Afganistán a bordo de aviones estadounidenses de carga militar directamente desde las bases de Ganci en Kirguistán, y de Inchirlik, en Turquía. El periodista afgano Nushin Arbabzadah, acusaba al ejército americano de transportar en ataúdes de militares, toneladas de droga en lugar de cadáveres.

Como informa el Profesor de Historia de la University of Wisconsin, Alfred Mccoy, la implicación y la responsabilidad de la Cía en la producción de opio en Afganistán es un tema tabú en los círculos políticos y los medios de difusión. Costándole así la carrera al que pretenda hacerlo, como es el caso de Gary Webb.

VIA|Voltairenet

Más Información| Lacasaeuropa Globedia El mundo

En QAH|¿Puede justificarse la guerra legalmente?, ¿Cómo nació la CIA?

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