Historia 


Adolfo Suárez (I): La Forja de un Líder

 

Tras el fallecimiento del primer presidente democrático de la Historia reciente de España, se ha producido en la opinión pública nacional una ola de conmoción y tristeza muy destacable, sobre todo en estos tiempos de duras críticas hacia la clase política. La figura del presidente Suárez, todavía hoy en día, es un ejemplo de integridad y franqueza política prácticamente inigualable. En este primer artículo sobre su persona, nos centraremos en su carrera hasta convertirse en el primer presidente democrático de España.

Adolfo Suarez González nació en la localidad de Cebreros, Ávila. Desde su adolescencia destaca su carisma y liderazgo entre su grupo de amigos. Este don de gentes será fundamental en su futura carrera política. También destaca su labor en varias asociaciones religiosas cercanas a Acción Católica.

Fernando Herrero Tejeor, mentor de Adolfo Suárez

Fernando Herrero Tejeor, mentor de Adolfo Suárez

El momento crucial en la vida de Suárez, es cuando conoce a Fernando Herrero Tejedor, falangista vinculado al Opus Dei. Gracias a este “tutor político” la carrera de Adolfo despegará. Desempeñará diferentes cargos dentro de la estructura franquista, gracias al respaldo de Herrero. Destaca, entre otros, el ser procurador en Cortes por Ávila, o el cargo de gobernador civil de Segovia, en 1967 y 1968 respectivamente.

Pero no se puede entender a Suárez sin conocer su etapa como director de Radio Televisión Española, desde 1969 hasta 1973, aunque anteriormente había desempeñado otros cargos dentro de esta institución. Gracias a esta ocupación, Suárez comprendió el gran poder que tienen los medios de comunicación en la vida política española, y aprendería a utilizarlos para su propio beneficio.

Dentro de este contexto, Suárez es ascendido en 1975 a la Vicesecretaria General del Movimiento, de la mano de Herrero Tejedor, pero su estancia aquí se ve truncada con el fallecimiento de su mentor en el mes de agosto de este año. A pesar de este contratiempo, la figura de Adolfo seguirá creciendo, formando parte del primer gobierno de la Monarquía, presidido por Arias Navarro,  siendo nombrado Ministro Secretario General del Movimiento.

Debido a este ascenso político a través del Movimiento, Suárez será tildado de falangista acérrimo, lo que provocará recelos dentro de la oposición democrática clandestina, que en un futuro próximo tendrá que tratar con él, y que todavía no conoce en profundidad.

Fotografía del primer gobierno de la Monarquía

Fotografía del primer gobierno de la Monarquía

Con el paso de los meses el desgaste del gobierno de Arias Navarro es más que manifiesto, haciéndose oficial su dimisión el 1 de julio de 1976. Por este motivo D. Juan Carlos decide nombrar otro gobierno, presidido por Adolfo Suárez. Este se rodeará de un grupo de políticos jóvenes reformistas, que habían adoptado las ideas del cambio democrático, pero sin salirse de los cauces estrictamente legales propios del franquismo. Dentro de este grupo destacan Rodolfo Martin Villa y Fernando Abril Martorell.

Pero el nuevo presidente contó también con el apoyo de varias figuras políticas destacadas del régimen anterior como Torcuato Fernández Miranda, vicepresidente del último gobierno de Carrero Blanco, o el Capitán General Manuel Gutiérrez Mellado, que tendrá la difícil tarea de mantener tranquilos a los elementos subversivos  existentes en el ejercito, ya que este era mayoritariamente franquista.

Adolfo Suárez junto al Rey D. Juan Carlos

Adolfo Suárez junto al Rey D. Juan Carlos

Por otro lado, a pesar de lo mencionado anteriormente, el principal apoyo de Suárez fue el Rey. Este apostó claramente por una persona joven, con poca experiencia en las altas esferas, y asociado con el Movimiento. Se puede llegar a afirmar que D. Juan Carlos ligó el futuro de su reinado a la figura de Suárez.

El principal objetivo del nuevo gobierno será el de conducir de manera pacífica al país hacia una democracia, demoliendo de forma controlada todas las estructuras del franquismo. A pesar de la férrea oposición franquista, y los continuos actos violentos protagonizados por bandas terroristas de extrema derecha, como el Batallón Vasco Español, de ultra izquierda como el GRAPO, o independentistas como ETA, todavía vigente esta última.

La principal labor del gobierno Suárez, y la más complicada, será el proceso de aceptación y aprobación de la Ley para la Reforma Política, que convertiría a España en un país democrático. Para recabar apoyos, el gobierno se dirige en septiembre de 1976 a los altos mandos del ejército, representantes del “bunker” o inmovilistas, nostálgicos del régimen franquista. Estos aceptaron el proyecto con la condición de que el Partido Comunista no fuera aceptado en el juego democrático, condición que estará vigente hasta la Semana Santa de 1977, cuando el PC será legalizado. A continuación, el Consejo del Reino aceptará también esta ley, tras encendidos discursos. El último escollo que faltaba por superar era obtener el beneplácito de las Cortes.

Carteles propagandísticos del referéndum del 15 de diciembre de 1976

Carteles propagandísticos del referéndum del 15 de diciembre de 1976

Oficialmente se cierra la etapa franquista en España con la aprobación por parte de las Cortes de la Ley para la Reforma Política, creada e impulsada por el gobierno de Suárez. Curiosamente esta ley se aprobará el 18 de noviembre de 1976, prácticamente un año después de la muerte de Franco, acaecida el 20 de noviembre de 1975. Sorprende como esta ley fue aprobada por las Cortes franquistas, ya que esta aprobación significaba automáticamente su desaparición de la esfera política española. Finalmente se convocará un referéndum popular el 15 de diciembre de 1976, preguntando a los españoles sobre su conformidad con esta ley, el resultado favorable fue más que contundente, de esta forma España se convierte de facto en un país democrático. El papel de Suárez en todo este proceso será más que destacado, siendo su primera gran victoria política.

Gráfica de las elecciones de 1977

Gráfica de las elecciones de 1977

Se convocan elecciones para el 15 de junio de 1977, las primeras democráticas desde febrero de 1936. La campaña electoral fue masiva y contundente por parte de todas las fuerzas políticas, con multitud de mítines, carteles y panfletos, así como vídeos promocionales e incluso canciones específicas de cada partido. La participación ciudadana fue muy alta, el 77%, lo que demuestra las ansias de participación popular en la elección de sus representantes.

Para presentarse a dichas elecciones, nuestro protagonista fundó su propia plataforma política, Unión de Centro Democrático. Este partido, creado precipitadamente, aglutina principalmente a demócratas cristianos, liberales y socialdemócratas.

Con la victoria electoral de Adolfo Suárez en estas elecciones, se convirtió en el primer presidente democrático de España tras la dictadura franquista. En la segunda entrega de esta serie nos centraremos en su obra política a partir de 1977 en adelante.

 

Vía| Luis Herrero, Los que le llamábamos Adolfo, la Esfera de los Libros, Madrid, 2007

Más Información| José Emilio Castelló, España: siglo XX 1939-1978, Biblioteca Básica de Historia, Editorial Anaya, Madrid, 2000

Imagen| Herrero Tejedor, Primer gobierno Monarquía, Adolfo Suárez y D. Juan Carlos, Carteles propagandísticos,Gráfica elecciones 1977

Vídeo| Adolfo Suárez “Puedo prometer y prometo” espacio televisivo Elecciones 1977

En QAH| El legado de Suárez (I): La apuesta por la democracia

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