Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Adolf Loos y su cruzada contra la ornamentación (III): edificios públicos

Para concluir esta serie sobre Adolf Loos, hoy vamos a conocer algunas de sus obras de carácter público, que bien merecen ser mencionadas por la diferencia entre éstas y las de carácter personal e íntimo de las viviendas.

Loos no solo fue arquitecto y diseñador, sino escritor, polemista e infatigable promotor cultural, como ya hemos visto en los artículos anteriores. Ahora se le considera precursor revolucionario de muchas teorías materializadas posteriormente por los maestros del Movimiento Moderno. Para entenderlo hay que bucear en los meandros de su tiempo, ¿qué sucedía durante el cambio de siglo en su querida ciudad, Viena, la capital del imperio austrohúngaro? Todo el mundo quiso ponerse al día, y en esa aurora de los tiempos modernos se gestaron movimientos estéticos que siguen latiendo hoy en día. Las obras de arte aparecían por todos sitios, sin embargo para Loos, la arquitectura no era arte en sí misma, sino que estaba ligada a la vida y la cotidianidad.

Karntner Bar (conocido también como American Bar) en Viena.

Karntner Bar (conocido también como American Bar) en Viena.

En los primeros años de su profesión, Loos se ganaba la vida decorando, pero siempre vio en esta tarea algo propio del inquilino más que del arquitecto. Sus primeros éxitos tuvieron lugar con la reforma del Café Museum y con la elegante decoración de la sastrería Knize. En 1907 le ofrecieron el proyecto del Karntner Bar, un pequeño establecimiento que se hacía amplio gracias a los espejos. Contaba con una espectacular fachada de cuatro pilares de mármol sobre los que suspendía un techo inclinado. Su puesta en escena resultaba desconcertante, pues muestra de manera exquisita la combinación de las formas simples sin adorno, con materiales opulentos y simples detalles.

Loos defiende apasionadamente las formas bellas y útiles, demostrando así lo que hubiera querido decir de la casa de Michaelerplatz (1909-1911), frente al Hofburg de Viena, una de sus obras maestras, donde la parte baja recubierta de mármol Cipollino verdiblanco, se destina a la tienda Goldman & Salatsch, y la parte de arriba a las viviendas. La fachada de esa parte tiene una sencillez enorme, sin decoración alguna, simplemente encalada y las ventanas sin marcos, como recortadas de la pared. Esta obra fue en su día el núcleo de una polémica, y a partir de entonces, Loos recibe un gran número de encargos para casas privadas, como la Steiner.

Edificio Michaelerplatz actualmente sede del banco en Viena.

Edificio Michaelerplatz actualmente sede del banco en Viena.

Cuando en 1922 se marchó a París, en plena fiebre creativa participó en el concurso por el Chicago Tribune del edificio institucional. El diseño de Loos no tenía nada que ver con lo que había hecho hasta entonces, se apartaba por completo de su línea. El enorme rascacielos tenía forma de columna dórica levantado sobre una estructura de pisos con perfil escalonado.

Después de eso proyectó ya sus últimas obras importantes, como la casa Moller en Viena o la villa Müller en Praga, basadas en el Raumplan. A partir de 1932, Loos se mantuvo definitivamente en una silla de ruedas en el sanatorio de Kalsburg en Viena, donde expiró el 24 de agosto de 1933

Como dijo en su artículo: “Así es. Sólo una parte de la arquitectura, muy pequeña, corresponde al dominio del arte: el monumento funerario y conmemorativo. Todo lo demás, todo lo que tiene una finalidad hay que excluirlo del imperio del arte”.

Tumba de Adolf Loos en el Cementerio Central de Viena

Tumba de Adolf Loos en el Cementerio Central de Viena

Vía/ El arquitecto sin adornos

Más información/ Wikiarquitectura

Imagen/ Karntner Bar, Michaelerplatz, Tumba Loos

En QAH/ Adolf Loos y su cruzada contra la ornamentación (I): casa Steiner, Adolf Loos y su cruzada contra la ornamentación (II): casa Moller

 

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