Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Adolf Loos y su cruzada contra la ornamentación (II): casa Moller

Tras conocer su primera obra, la casa Steiner, vamos a embarcarnos en probablemente su obra más conocida, la casa Moller en Viena. Después de publicar su polémico artículo “Ornamento y delito”, Loos entra a criticar la arquitectura que se estaba ejecutando en aquella época. Otro punto de discordia era el enmascaramiento que sufría la verdadera naturaleza y belleza de los materiales por lo que él consideraba un ornamento inútil e indecente.

En su ensayo de 1898 escribió que el vocabulario verdadero de la arquitectura se encuentra en los materiales propios, y que un edificio debe permanecer “tonto” en el exterior.

Cuando en 1922 fue nombrado director del Departamento de vivienda de Viena, renunció a su cargo y se trasladó a Francia, donde vivió hasta 1927 y desde allí ejecutó la gran obra maestra de su serie de viviendas.

Fachada principal. Casa Moller. Viena 1927

Diseñada en 1927 para un importante empresario textil vienés, la casa está situada en Potzleinsdorf, una de las zonas más codiciadas de la ciudad. Loos ya vivía en París y sólo viajaba a Viena ocasionalmente, por lo que esta obra representó una nueva forma de trabajar en red, mediante la cual un colaborador preparaba los planos en París, y un antiguo alumno suyo realizaba los planos y controlaba las obras en Viena.

La fachada que mira hacia la calle, la más conocida, es simétrica y se diseñó para ser observada, mientras que la fachada trasera, escalonada formando terrazas, representa un carácter más personal. De esta forma, logra diferenciar la parte pública y la privada.

En cuanto al criterio constructivo, únicamente los muros exteriores son portantes, así se pudo modular mejor su interior, buscando un acercamiento a la Villa Möller en Praga. Desde la rinconera del comedor se tiene una vista de toda la calle, de tal forma que este rincón se convierte en el centro de la casa, del diseño y de la arquitectura de la misma. El recibidor es uno de los elementos principales de la casa, formado por diversas escaleras, balaustradas y pasamanos, decorando el interior con materiales nobles como mármol travertino, madera de ébano de Macasar o paneles de okume. Lo que llama la atención en la planta superior, es que desde la entrada hasta el vestíbulo presenta cinco cambios de sentido de 90º, ya que desde aquí conecta a varias salas y el jardín. Actualmente la casa Moller alberga la embajada israelí.

Vestíbulo interior y detalle de escalera

Esta casa representa perfectamente la estrategia que Loos lanza hacia una nueva arquitectura, un claro ejemplo de rigor y coherencia. Una vez más vuelve a demostrar sus dos principios básicos: la lucha contra la ornamentación y la independencia de la arquitectura de las otras artes. Su nueva actitud ante la técnica lo empuja a aprovechar las posibilidades de los materiales (sobre todo hormigón armado) para conseguir su programa de simplificación y de máxima economía. Por todo ello, la obra de Loos supone un acercamiento a la simplicidad de las formas, la lucha contra el despilfarro y lo superfluo.

Vía| Diseño y Arquitectura

Más información| Casa Moller

Imagen| Fachada principal, Interior

En QAH| Adolf Loos y su cruzada contra la ornamentación (I): casa Steiner

Vídeo| YouTube: moller house adolf loos

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