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Adiós de corazón

qLas despedidas son un “adiós” que da lugar a un abrazo o palmadita en la espalda -según el caso- y un “hasta pronto” que suele convertirse en un “hasta siempre”. Las despedidas son el final de algo y, sobre todo, el comienzo de muchas más cosas de las que puedes imaginar en ese momento, las despedidas pueden ser definitivas o temporales… La decisión está en los dos que sueltan amarras.

¿Qué necesitas para despedirte? ¡Ganas de empezar de nuevo! Bueno, y salud, que eso siempre hace falta… Todo lo demás es accesorio, estoy convencida, lo demás vendrá por añadidura, porque harás algo para merecerlo, porque recibirás lo que des y recogerás lo que siembres, o al menos ese es el planteamiento ideal…  A veces las cosas se tuercen, hay planes que no salen como esperabas, pues ya sabes cambias y vuelta a empezar, las oportunidades no se acaban cuando eres tú el que te las das a ti mismo.

Llevamos la cuenta de cosas innecesarias y no prestamos atención a los pequeños detalles que le dan sentido a todo, tenemos buena memoria para los desplantes y discusiones y olvidamos con facilidad los favores que nos hacen y las buenas palabras… En el momento de la despedida no hagas borrón y cuenta nueva porque también estarías dejando atrás todo lo bueno, mejor selecciona y quédate con buen sabor de boca.

“Voluntad, divino tesoro” Permitidme que haga un pequeño cambio y hablemos de la juventud en otro momento, pero es que quien tiene fuerza de voluntad puede alcanzar lo que se proponga, hasta eso de seguir adelante con un montón de buenos recuerdos y que los malos se disipen… No es que desaparezcan, es que se van deshaciendo muy poco a poco y acabarás diciendo adiós de corazón.

Y como todo en esta vida, esto también se aprende, por eso no te exijas el día de la despedida lo que sólo podrás conseguir con el tiempo… Que es lo mejor que te puede pasar, en todos los sentidos.

Imagen| Abrazo

Más información| Te lo dije cantando

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