Tecnología y Social Media 


Adictos a lo virtual

Inmersos como estamos en plena era de la información, quizás más agudizada por el vertiginoso ritmo al que se desarrollan las nuevas tecnologías, esta noticia no debería sorprendernos, aunque sí alarmarnos.

Según un estudio realizado por el Programa de Prevención del Juego de Azar y Virtual, en Andalucía existe un 30% de menores que abusan de los videojuegos, y entre ellos los chicos tienen mayor predisposición a esa adicción que las chicas. En concreto, el estudio habla de un 42,7% de chicos frente a un 17,4% de chicas.

También este estudio a arrojado cifras muy preocupantes respecto al número de jóvenes que están desarrollando una adicción al póker. Y en esto también están influyendo mucho las nuevas tecnologías. Es la cara amarga de una realidad que, si bien puede ser esperanzadora, útil y resolutiva, también puede ser un potente mal si no se sabe controlar.

Las generaciones que nacen en el nuevo milenio lo hacen integradas ya en la era electrónica, y las nuevas tecnologías forman parte de su desarrollo de tal forma que, mientras que ellos consideran natural y cotidiano el uso de ordenadores, Internet, redes sociales, Smart Phones, dispositivos 3D, tecnología de captación de movimiento para videojuegos, etc., muchos de nosotros andamos siempre reciclándonos en estas materias para no quedarnos atrás.

Pero si bien es cierto que estas generaciones nacen en un entorno ya dominado por la tecnología, no lo es menos el hecho de que el papel que juegan los educadores (llámense padres, colegios o sociedad) es vital para evitar que lo que para ellos es un proceso natural de aprendizaje acabe convirtiéndose en algo descontrolado y adictivo.

Si observamos la evolución de la tecnología móvil, por ejemplo, podemos percatarnos de que el futuro tiende hacia la convergencia multimediática. Ya hoy podemos encontrar dispositivos en los que las llamadas y los SMS y MMS son cosas prehistóricas, y han sido sustituidas por conexión a Internet (pagando unas tarifas que resultan abusivas comparadas con lo que a las compañías les cuesta ofrecer ese servicio), cámaras de foto y video, GPS, redes sociales, chats, etc.

Todo este avance nos permite el acceso a servicios y aplicaciones que, si bien fueron creadas pensando en la facilidad de conexión desde cualquier punto del planeta, parecen estar orientándose más al ocio y la diversión. Y no todas las personas están preparadas para darse cuenta de la adicción que pueden llegar a crear estas tecnologías. Pruebas de ello son los millones de criaturas que ni siquiera estando de vacaciones en la playa pueden desconectar, y estando tumbados en la arena están pulverizando las articulaciones de sus dedos a base de teclear y mandar mensaje por el WhatsApp.

Otros dos ejemplos que han permitido llevar la conexión a Internet allá donde vayamos son los receptores USB de señal telefónica (tipo Internet Everywhere) y toda la gama de Tablets, que vienen ya con tecnología Wi-Fi incorporada.

La evolución de la sociedad ha estado siempre supeditada a la evolución de la tecnología, y ésta se ha desarrollado gracias a los cambios que se han ido produciendo en sociedad. Se trata de una simbiosis histórica que podría entrar en peligro si se hace un uso descontrolado y excesivo de estos nuevos dispositivos, ya que corremos el riesgo de dejar de lado las relaciones sociales y ensimismarnos en el mundo virtual, interrumpiendo así la dinámica necesaria para que sociedad y tecnología sigan evolucionando conjuntamente.

 

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