Salud y Deporte 


Actividad física y envejecimiento

Durante el proceso de envejecimiento se producen una serie de modificaciones en el organismo tanto a nivel funcional como estructural. Estas modificaciones tienen un efecto evidente sobre la capacidad de movimiento de las personas mayores, lo que provoca una disminución en la calidad de vida, haciéndolas más pasivas y dependientes, y más dadas a sufrir depresiones o problemas de tipo emocional.

Pareja de edad avanzada en bicicleta

Actividad física y envejecimiento.

Además, estas dificultades provocan a su vez un círculo vicioso de inactividad que empeoran muchos de los procesos degenerativos asociados al envejecimiento y que conduce por lo tanto, a una pérdida del interés por realizar ejercicio y actividad física.

De esta manera, la alta tasa de sedentarismo e inactividad que caracteriza a la población adulta mayor acentúa las deficiencias de los sistemas fisiológicos del organismo que normalmente se observan con el proceso de envejecimiento, por lo que vivir una vida sedentaria en la edad avanzada puede llevar a una pérdida funcional, debido a déficits en la fuerza, resistencia y flexibilidad (Mechling & Netz, 2009).

Además, una vida sedentaria marcada por la falta de ejercicio y actividad física también puede ser un factor determinante en la aparición o agravamiento de ciertas patologías o enfermedades, como la hipertensión, osteoporosis, debilidad muscular, hipercolesterolemia, depresión, cáncer de colon o diabetes (Heredia, 2006).

Por lo tanto, podemos decir que la falta de actividad física y ejercicio acelera el envejecimiento y sus consecuencias, y aunque retrasar o prevenir el declive funcional que conlleva el envejecimiento resulte una tarea compleja, será posible mejorar la salud y el buen estado físico adoptando conductas saludables tales como ejercicio y actividad física (Castillo-Garzón et al, 2005).

La actividad física, practicada de manera regular y apropiada, es la mejor herramienta disponible para retrasar o prevenir las consecuencias del envejecimiento, así como para fomentar la salud y el bienestar de la persona. Además, ayuda a mantener el adecuado grado de actividad funcional en la mayoría de las funciones orgánicas.

Pareja de edad avanzada en el gimnasio

Pareja de edad avanzada en el gimnasio.

De manera directa y específica, el ejercicio mantiene y mejora la función musculo-esquelética, osteoarticular, cardiovascular, respiratoria, endocrinometabólica, inmunológica y psiconeurológica. Y de manera indirecta, la práctica de actividad física tiene efectos en la mayoría, sino en todas, las funciones orgánicas, contribuyendo a mantener su funcionalidad e incluso a mejorarla.

Dado que la pérdida de funcionalidad que se produce con la edad es la principal consecuencia del envejecimiento, el efecto del ejercicio y de la actividad física puede ser considerado como una verdadera terapia que lucha contra las inevitables consecuencias del proceso de envejecimiento, mientras que por otra parte, realizar ejercicio de manera regular también reduce el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades que son, hoy en día, las principales y más graves causas de morbilidad y mortalidad en los países occidentales (Castillo-Garzón et al, 2005).

Por lo tanto, la actividad física no es, solamente para jóvenes o adultos de mediana edad que puedan realizar independientemente las actividades de la vida diaria, sino que también el ejercicio físico puede mejorar la salud y la calidad de vida de las personas mayores (Tomás-Carús & Timón-Andrada, 2007).

 

En colaboración con QAH | Mundo Entrenamiento

Vía | Castillo Garzón, M. J., Ortega Porcel, F. B. & Ruiz Ruiz, J. (2005). Mejora de la forma física como terapia anti-envejecimiento, Medicina Clínica, 124(4), 146-155.

Más información | Heredia Guerra, L.F. (2006). Ejercicio Físico y Deporte en los Adultos Mayores. Geroinfo Rnps: 1(4). Mechling, H. & Netz, Y. (2009). Aging and inactivity-capitalizing on the protective effect of planed physical activity in old age. European Review of Aging and Physical Activity, 6(2), 89-97. Tomás Carús, P. & Timón Andrada, R. (2007). Personas Mayores y Ejercicio Físico: Un Plan de Trabajo Anual. Sevilla: Wanceulen.

Imágenes | Actividad física y envejecimiento, Pareja de edad avanzada en el gimnasio.

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