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Acoso escolar

El acoso se debe dar de manera intencionada, sistemática y ordenada en el tiempo, con esto queremos decir que:

  • El/la agresor/a tiene que tener intencionalidad.
  • Se debe dar repetición en el tiempo.
  • Debe haber un desequilibrio de poder.
  • Ocurre la “ley del silencio”.
  • Se mantiene el esquema dominio-sumisión.

Entre los/as niños/as que sufren acoso escolar, se dan cambios bruscos en los estados de ánimo, cambios de actitud o conducta, sintomatología psicosomática e incluso utilizan estrategias de evitación para no ir a clase y de repente empiezan a “perdérseles” los objetos personales. Suelen también evitar hablar del colegio, llegan con marcas y poco a poco su autoestima va disminuyendo haciendo paso a la indefensión.

¿Qué hacemos los/as agredidos/as?

NADIE tiene derecho a agredir ni física ni verbalmente a alguien, los actos deben tener consecuencias, pero los agredidos tienen que ser capaces de hablar, NO tienen la culpa de lo que les ocurre, NI merecen por lo tanto ese trato por parte de los demás.

Se recomienda que escriban una especie de diario, que puede servirles de vía para el deshago emocional, una liberación a través de la palabra escrita. Además de este modo, los hechos quedarían registrados y en caso de que les costase contarlo, pueden pedir que lean su diario.

Hay que intentar ignorar al agresor, si no se puede, al menos fingirlo, ya que luego cuando estemos a solas ya podremos tomarnos ese momento de desahogo.

Podemos también poner en práctica técnicas de relajación o incluso contar hasta 10 y  apoyarnos en ayuda psicológica.

Se puede intentar hacer que nuestra mente vaya a otra parte, en ocasiones disociarse ayuda a sobrellevar la situación.

Es recomendable llevar el móvil encima ante situaciones de emergencia. En caso de que nos persigan, evitar meternos en sitios donde nos puedan agredir, en los que estemos solos, por lo tanto, deberemos entrar en bares o tiendas, sitios en los que haya gente y por lo tanto, no puedan acorralarnos.

Debemos guardar los mensajes, audios y/o fotos, NO contestar a ninguno, no debemos facilitar datos, ni fotos, bloqueamos al agresor.

Con aquellos agresores que tengan más de 14 años, ya se pueden tomar medidas legales, tienen edad para ser juzgados ante la ley y por lo tanto, ser denunciados.

¿Qué hacemos los padres?

Es altamente recomendable que la situación la conozcan los padres y que el colegio esté informado de ello, ya que tienen la OBLIGACIÓN de actuar. Bajo las horas del colegio, los/as niños/as son responsabilidad del colegio.

Hay que quitarles la idea de que pedir ayuda es “de cobardes” o que eso hará que las cosas empeoren, ya que si no se toman medidas, las situaciones se alargan en el tiempo y en muchos casos el acoso tiende a ir en aumento.

En primer momento debemos hablar con el/la tutor/a para comentarle la situación, en caso de que no se tomen medidas, pasaremos a hacerlo con el/la directora/a. Se recomienda también apoyarse en el/la orientador/a del centro escolar. En caso de que sigan sin haber consecuencias, podemos ponernos en contacto con la AMPA y por último, con inspección educativa.

Debemos tener en cuenta que los profesores son figuras protectoras de las victimas pero también de los agresores. Podemos pedir al centro escolar que nos faciliten el reglamento de régimen interno donde quedan recogidos todos los derechos y los deberes de los miembros de las instituciones educativas y por tanto las consecuencias en caso de incumplimiento. Las consecuencias que se lleven a cabo, es recomendable que sean de índole educativa y no punitiva.

Vía| Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar. AEPAE

II estudio sobre acoso y ciberbullying  según los afectados. Informe del teléfono ANAR

Imagen|Acoso escolar

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