Neurociencia 


Acoso escolar o bullying (I)

El bullying es una palabra inglesa que significa intimidación. Desgraciadamente, esta palabra está de moda debido a los innumerables casos que se están detectando en los colegios e institutos, y que están llevando a muchos niños a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

El acoso escolar o bullying hace referencia a toda actitud agresiva, intencionada, repetida y sin una motivación aparente, adoptada por uno o más estudiantes contra otro u otros.

Las agresiones se manifiestan en los lugares donde no hay adultos, como el recreo, comedor, pasillos, baños, salida del colegio, entre otros, y se suelen realizar sobre niños o niñas concretos. Aunque, en muchas ocasiones, el agresor actúa en solitario, también es muy común que tenga una pandilla.

El objetivo del acoso es imponer su poder sobre el otro a través de constantes amenazas, insultos, aislamientos, agresiones o vejaciones, consiguiendo así tenerlo bajo su completo dominio durante meses e incluso años. El agresor hunde y machaca la personalidad y la autoestima de la víctima.

En la mayoría de los casos existe un desequilibrio de poder entre el agresor y la víctima. Este desequilibrio puede ser real o ser una percepción subjetiva por parte de la víctima.

La víctima generalmente sufre en silencio y en soledad, no habla del problema, por miedo a la venganza, por vergüenza, o por no saber a dónde o a quién acudir. El continuo acoso le hace sentir dolor, angustia y miedo, hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias tan devastadoras como el suicidio.

 

TIPOS DE ACOSO ESCOLAR

Es muy común que aparezcan diversos tipos de acoso escolar de manera simultánea. A continuación vamos a nombrar seis tipos de acoso escolar posibles: maltrato verbal, maltrato psicológico, maltrato físico, aislamiento social, ciberbullying y dating violence.

  • Maltrato verbal: Es el más habitual, ya que no necesita demasiada preparación ni apoyo. El objetivo es infravalorar y atacar la autoestima del niño acosado. Se incluyen conductas como: insultos, motes, difamar, sembrar rumores, resaltar defectos físicos, menosprecios en público, mensajes telefónicos ofensivos…
  • Maltrato psicológico: El objetivo es apocar emocionalmente y psicológicamente al niño atacando su autoestima mediante el desprecio, el trato indigno y la falta de respeto hacia su persona. Los tipos de conductas incluidas en este tipo de agresión son: intimidación, ridiculización, burla, amenaza, acoso a la salida del centro, chantaje público, notas, cartas amenazantes…
  • Maltrato físico: El objetivo de estas agresiones puede ser atemorizar, acobardar, abatir al niño acosado mediante amenazas hacia su la integridad física. El maltrato físico puede ser directo, con conductas tales como: palizas, golpes, patadas, “collejas”, empujones, etc.; o indirecto: robo y destrozo de material escolar, ropa y otros objetos personales.
  • Aislamiento social: El objetivo es bloquear, aislar y marginar socialmente al acosado, mediante acciones como ignorar y no dirigir la palabra, impedir la participación con el resto del grupo, coaccionar a amigos de la víctima para que no interactúen con él, rechazo a sentarse a su lado en el aula…
  • Ciberbullying: Es una forma de acoso indirecto haciendo uso de las nuevas tecnologías como internet y el móvil, y en la que no es necesario la identidad del agresor. También se usan imágenes grabadas al acosado de forma vejatoria.
  •  Dating violence: Es un acoso entre parejas de adolescentes, teniendo lugar un chantaje emocional.

¿QUIÉNES INTERVIENEN EN EL ACOSO ESCOLAR?

El acoso afecta a todos y no sólo al agresor y a la víctima. También debemos al personal docente, al resto de los compañeros y a los padres quienes, de una manera u otra, cumplen un rol en esta situación de agresión.

No obstante, podríamos clasificarlos en tres partes: víctima, objeto del acoso; agresor, artífice del acoso; y observadores, aquellos que saben de la existencia del acoso.

CAUSAS DEL ACOSO ESCOLAR

No debemos olvidar que no existirían niños acosados si no existieran niños que han
aprendido a ser acosadores
. En un niño el uso de la agresión para resolver conflictos es un comportamiento aprendido que puede comenzar a una edad muy temprana. Si estas conductas agresivas no son reeducadas por los padres pueden hacerse crónicas y convertirse en una forma rutinaria de alcanzar sus objetivos. Si no se controlan estas conductas en los primeros años de la infancia, se empeorará a medida que el niño o niña crece. Por eso, es importante que los padres actúen lo antes posible para disminuir este tipo de comportamientos.  Los niños, tanto acosadores como acosados, son personas generalmente con carencias y dificultades socioemocionales.

A continuación vamos a destacar las características más comunes del perfil de riesgo para convertirse en víctima o agresor de acoso escolar.

a) Características más comunes de las víctimas.

  • Baja popularidad entre sus compañeros.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Sentimientos de soledad, marginación y rechazo.
  • Muchos miedos.
  • Temperamento débil y tímido.
  • Baja autoestima.
  • Aceptación pasiva de la frustración y el sufrimiento.
  • Sobreprotección de la familia.
  • Gestos, postura corporal, falta de simpatía y dificultades para la interpretación del discurso entre iguales.

b) Características más comunes de los agresores.

  • Mayor popularidad y apoyo, aunque con sentimientos ambivalentes de respeto o miedo.
  • Temperamento impulsivo y agresivo.
  • Proceden de un hogar caracterizado por alta agresividad, violencia y falta de comunicación y cariño.
  • Tienen complejos con necesidad de autoafirmación.
  • Falta de normas y conductas claras y constantes en la familia que n le pone límites ni lo controla.
  • Comportamientos agresivos con los miembros de la familia.
  • Carecen de sentimientos de culpabilidad.
  • Falta de responsabilidad y tendencia a culpar a los demás.
  • No respeta a la autoridad y trasgrede las normas.
  • Mal estudiante y baja motivación y autoestima académica.
  • Necesidad de sentirse autoafirmado y miedo a la soledad.

Está en manos de todos frenar los numerosos casos de acoso escolar o bulling presentes en la actualidad. Somos responsables de que este tipo de situaciones sigan manteniéndose.

No te quedes callado, ningún niño tiene derecho a ser acosado. Borremos el acoso escolar.

Vía| Justifica tu respuesta ; Guía infantil

Imagen| Niña mochila ; Niño pegando ; Madre-hijo ; Alto al acoso escolar

 

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