Patrimonio 


A vueltas con el cubismo: Juan Gris (I)

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Cantante, 1929, Juan Gris.

Recientemente he visitado la Colección Cubista de Telefónica que tiene lugar en el Museo Esteban Vicente de Segovia hasta el 3 de Mayo de 2015. Centra su atención en la figura de Juan Gris pero también hace hincapié en las propuestas y técnicas que el cubismo exploró. Tras dicha exposición rememoré algunas de las enseñanzas de un magnífico historiador del arte recientemente fallecido: Angel Gonzalez. Por ello voy a iniciar una serie de dos artículos sobre el cubismo. En este primero me centraré en la figura de Juan Gris y la Colección de Telefónica, y en el segundo desmontaré el cubismo (una vanguardia que en sí misma va de desmontar), con la ayuda del genial Ángel Gonzalez. Mentiéndonos ahora de lleno en el tema que nos ocupa, la exposición está dividida en tres espacios bien definidos:

Una primera parte tiene como protagonista a Juan Gris. José-Victoriano González Pérez vivió poco pero dejó mucha obra, y no solo pintada, sino también escrita, como podemos leer en sus escritos reunidos y publicados en 1971. Fue uno de los cubistas que más escribió sobre la pintura, y en esos pensamientos se deja entrever la genialidad del artista, la pureza que tanto buscaba o su capacidad analítica. Nos hace sin duda pensar en la filosofía de Platón, ya que al pintar despoja a los objetos de cualquier impureza, creando la idea primigenia del objeto. No pinta una silla cualquiera, pinta la silla, comprimiendo todo lo que tiene de innecesario el mueble para obtener el diamante, la idea pura, su esencia. Y así hace con su forma de representar la realidad, reduce todo lo representado a su esencia.

Pero para todo esto, claro, tiene antes que viajar a París y conocer el cubismo. Lo hace en 1906, y entrará en contacto con Picasso, Léger y Braque. Dará el gran salto al cubismo en el Salon des Independents de 1912. A partir de ese momento, arquitectura y poesía estarán implícitas en sus obras. “Solo los medios arquitectónicos son constantes en la pintura. Incluso diría que la única técnica pictórica valedera es una suerte de arquitectura plana coloreada”.

Una segunda parte de la exposición se centra en el movimiento cubista en París, entre 1914 y 1924. Muchos de los artistas que adoptaron las propuestas cubistas mantuvieron una estrecha relación con Juan Gris, que, como teórico, les explicó directamente sus teorías, modelos y soluciones. De este modo creó escuela entre personajes como Herbin, Lhote, Gleizes. Metzinger, Maria Branchard, Marcoussis y Valmier, todos ellos presentes en la colección. De las obras de esos artistas se aprecian los posos de Juan Gris por la interpretación del color como elemento plástico o por la referencia a una la realidad más legible que nos lleva directamente a esa cualidad arquitectónica de la pintura sobre la que el artista escribe, al clasicismo de la línea, a la pureza de las formas.

La exposición finaliza con la expansión internacional del cubismo en España y Latinoamérica. Gracias a artistas y poetas, el cubismo logra modernizar el panorama artístico de esos lugares. En la colección podemos ver, por ejemplo, a Manuel Ángeles Ortiz, continuador de ese segundo cubismo y de la concepción de la pintura como una arquitectura, o a Daniel Vázquez Díaz, más lejano de lo lineal y más cercano al ilusionismo paisajístico de Braque.

Al otro lado del Atlántico, el cubismo y el futurismo se funden en artistas como Barradas o Petorutti. En esta tercera parte de la exposición se incide en dos figuras de gran importancia: el poeta Vicente Huidobro y el pintor Joaquín Torres García, cercanos al clasicismo de Gris. Ambos abogan por una simplificación aún mayor de las formas, del cubismo literario de Huidobro al universalismo constructivo de Joaquin Torres, que resulta como culminación de la pureza por la que abogaba el artista cubista creando un arte primigenio y telúrico.

Toda esta orquesta con Juan Gris como director, quien para Torres García era “el geómetra perfecto, y por eso el más puro de los cubistas. La más pura creación dentro de un perfecto ordenamiento”.

Vía| Diario Sur, Museo Esteban Vicente,

Más información| Escritos de vanguardia. 1900/1945, Istmo, 1999.

Imagen| El País.

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