Jurídico 


A propósito de las cláusulas suelo

El pasado 20 de marzo, las conocidas como cláusulas suelo en los contratos de préstamo hipotecario volvieron a irrumpir con fuerza en el debate económico-jurídico de actualidad centrado en las relaciones consumidores/entidades de crédito, copando telediarios y boletines informativos. El origen de la noticia se encuentraen la publicación por parte del Consejo General del Poder Judicial de una nota informativa, en la que se anunciaba el contenido –estimación parcial- del fallo de laSentencia (todavía no redactada por el magistrado ponente, tal y como la propia nota informativa señala), del esperado recurso de casación (485/2012), en el que se debatía la potencial nulidad de dichas cláusulas por ser, en su caso, abusivas. A partir de ahí, las afirmaciones de los diferentes medios de comunicación, no siempre precisas y correctas, han generado una confusión en el consumidor que no favorece la adecuada protección de sus intereses. El propósito de estas líneas no es otro que, con el necesario alcance limitado del post, el de intentar arrojar un poco de luz al respecto.

¿Qué es una cláusula suelo?

Son cláusulas incluidas en el contrato de préstamo hipotecario que limitan la variación de los tipos de interés en préstamos a interés variable. En el caso de la cláusula suelo, la limitación de la variación del tipo de interés afecta al tipo de interés mínimo que la entidad de crédito prestamista se garantiza para el caso de que el tipo de interés variable que correspondiese pagar al prestatario o cliente fuera inferior a dicho mínimo o suelo. La posibilidad de establecer límites a la variación del tipo de interés a modo de suelo y techo, es práctica habitual en los préstamos hipotecarios, de modo que la propia normativa que regula la transparencia e información en dichos préstamos contempla la posibilidad de que sean establecidas.

Esta práctica consistente en la limitación de la variación de los tipos de interés que el cliente ha de abonar al banco no es reciente, y ya desde antes del año 2004, según el propio Banco de España, afectaba a un tercio de la cartera de préstamos concedidos, cifra que se ha mantenido, a grades rasgos, estable hasta la actualidad.

A modo de ejemplo, una cláusula tipo de limitación de la variación de los tipos de interés tendría el siguiente tenor literal:

“En todo caso, aunque el valor del índice de referencia que resulte de la aplicación sea inferior al 3.00%, este valor, adicionado con los puntos porcentuales expresados anteriormente para cada supuesto, determinará eltipo de interés vigente” en el “período de interés”. Igualmente, el tipo aplicable al devengo de intereses ordinarios no podrá ser, en ningún caso, superior al 12,000% nominal anual.”

¿Son abusivas las cláusulas suelo?

Es el gran debate jurídico al que se enfrenta la Sentencia del Tribunal Supremo cuyo fallo se anunció el pasado 20 de marzo y en el que la conclusión alcanzada no es, ni mucho menos, tan ambiciosa o arriesgada como ha sido publicitada en la gran mayoría de medios informativos. En este sentido, y según se desprende de la propia nota de prensa, sólo se declarará la nulidad de las cláusulas suelo “en los casos de falta de transparencia”, por lo que, en principio, este tipo de cláusulas no son abusivas por su propia naturaleza, lo que implica que su inclusión –cumpliendo con la normativa de tutela del consumidor aplicable- en los préstamos hipotecarios no es contraria a Derecho.

De forma muy sucinta, es preciso tener en cuenta que se debatía la posibilidad de que estas cláusulas fueran abusivas y contrarias a Derecho por su propia naturaleza, lo que impediría su inclusión, en cualquier circunstancia, en contratos de préstamo hipotecario. Para llegar a esta conclusiónse defendía que, por su propia esencia y contenido, las cláusulas suelo afectan siempre al equilibrio contractual de las partes. Posibilidad ésta que, según se anuncia, ha sido rechazada por el Tribunal Supremo.

¿Qué supone el fallo avanzado del recurso de casación conocido por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo?

 Si las cláusulas suelo no son abusivas y, por ende, contrarias a Derecho por su propia naturaleza, ¿qué supone el fallo del Tribunal Supremo?

Con las necesarias reservas y precauciones, puesto que no es público todavía el contenido de la Sentencia y, por lo tanto, condicionada a su lectura y examen, la conclusión es sencilla: mucho ruido y pocas nueces. La cláusula suelo sólo será nula cuando no sea transparente, esto es, cuando se hayan incumplido los estándares de información y transparencia que la normativa aplicable impone a las entidades de crédito prestamistas, y ello pueda conducir a un error en el consentimiento prestado por el cliente. En tal caso la cláusula sí podrá ser calificada como nula, perdiendo su vigencia y efectos desde el momento de la declaración de nulidad, por lo que, como también confirma la nota informativa, tal declaración no conllevaría la restitución de las cantidades ya satisfechas en cumplimiento del contratoal amparo de la cláusula suelo declarada nula. Esta es –la de los efectos- la cuestión que más dudas puede ofrecer a la vista de la nota informativa, pero la imposibilidad de restituirse las cantidades ya satisfechas antes de la declaración de nulidad de la cláusula suelo, podría responder a que el vicio apreciado sería un simple error en el consentimiento prestado por el cliente que, en principio, conlleva la mera anulabilidad que, como es sabido, despliega sólo efectos a futuro, y no afecta a lo satisfecho o ejecutado al amparo de la cláusula suelo hasta su declaraciónde nulidad. En todo caso, se trata de un tecnicismo que excede del objeto de este post y que necesitaría ser confirmado a la vista del contenido y argumentación –todavía desconocido- de la Sentencia referida. Simples elucubraciones y suposiciones, hasta entonces, por tanto.

Concluimos

Desgraciadamente, estamos ante una época dorada del Derecho de protección de consumidores y usuarios en el ámbito bancario, que tiene su origen tanto en la profunda crisis económica que nos azota, como en prácticas ciertamente reprobables desarrolladas por determinadas entidades de crédito en los últimos años. Pero siendo lo anterior cierto, ello no nos exime de realizar un análisis jurídico estricto, riguroso e individualizado de todos y cada uno de los escenarios de conflicto en las relaciones cliente/consumidor y entidades de crédito al que nos enfrentamos (participaciones preferentes, estructurados, swaps, cláusulas suelo, hipotecas multidivisa…), dado que no ha de ser la respuesta necesariamente igual para cada uno de ellos.

En el caso de las cláusulas suelo la solución adoptada por el Tribunal Supremo, a falta de conocer la argumentación jurídica, parece clara: las cláusulas suelo no son abusivas per se, dado que no suponen un desequilibrio contractual abusivo,  lo que implica que pueden seguir siendo utilizadas en los contratos de préstamo hipotecario, siempre y cuando se cumplan debidamente las obligaciones de información y transparencia normativamente impuestas a entidades de crédito. La omisión de dichas obligaciones supondría un vicio en la comunicación e información suministrada relativa a la existencia y contenido de la cláusula suelo(forma)no relacionado con su esencia (fondo), como hubiera significado su calificación como abusivas.

Luis Cazorla González-Serrano

@LuisCazorlaGS

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