Historia 


A mi casa no vienen los Reyes: Olentzero

Que las religiones toman elementos una de la otra es un hecho admitido, y por tanto que el cristianismo también ha adoptado elementos de otras religiones o creencias es aceptado sin mayores problemas. De hecho, podemos encontrar varios ejemplos en España, uno de los cuales se enmarca dentro de las celebraciones navideñas del País Vasco: Olentzero.

Antes de nada, hay que tener en cuenta que si bien hace tiempo se discute sobre si el pueblo vasco se cristianizó al mismo tiempo que los pueblos que le rodeaban, o bien la cristianización de los vascos se produjo incluso en fechas tan tardías como el siglo IX, no creemos  que esta discusión afecte al tema de Olentzero, ya que  la cristianización o evangelización de un pueblo es un proceso cultural que requiere largo tiempo de asimilación y en el que caben mixturas y ambigüedades. En todo caso, el proceso de cristianización es un hecho lo suficientemente lejano como para que haya enraizado en la cultura vasca, lo cual no impide que encontremos solapamientos, cruces y combinaciones del cristianismo con las antiguas creencias.

Cabe destacar que Olentzero  no es el único nombre que tradicionalmente ha recibido nuestro personaje, sino que existen variantes en diversas localidades del país vasco: Olentzaro, Orentzero, Onentzaro… Sin embargo, hoy en día el nombre Olentzero se ha estandarizado.

Según el historiador Isasti, de Lezo, en el siglo XVII la Nochebuena era llamada Onenzaro, lo cual puede traducirse como tiempo de los buenos, interpretación que fue dada por buena por el eminente antropólogo Resurrección Maria de Azkue. Asi por tanto, el nombre de Olentzero designaba originalmente una época del año: la Navidad.

olentzeroSin embargo, en algunos pueblos lo representaban como una figura de un hombre, un personaje un tanto grotesco que hace su aparición en Nochebuena. Aunque dicha representación también tiene variantes, por norma general suele ser representado como un carbonero, imagen que ha sido la que ha llegado hasta nuestros días, y que guarda relación con el hecho de que el carbón fuera la única forma de hacer fuego en invierno y por tanto de sobrevivir al frio invernal, y con que el fuego era una manifestación menor del Sol, deidad primigenia.

En ocasiones, se relaciona a Olentzero con los gentiles, criaturas de la mitología vasca representados como hombres de gran tamaño y fuerza y que desaparecieron con el nacimiento de Kixmi, es decir Cristo. Así, se dice que Olentzero es un gentil que sobrevivió a la desaparición de estas criaturas y bajó al valle a anunciar el nacimiento de Cristo.

Hoy en día, Olentzero es un personaje navideño que reparte regalos a los niños la noche del 24 al 25 de diciembre. Se le representa de complexión más bien ancha y en los pueblos suele ser habitual que un joven se vista  con barba y facciones de hombre anciano. En las ciudades ha tendido en los últimos años a engordar un poco su fisonomía, posiblemente por el hecho de que su llegada coincida en la Nochebuena con el de Santa Claus o Papa Noel, de modo que se haya producido una asimilación del aspecto de este personaje internacional al autóctono.

En la imaginería actual, Olentzero es un carbonero que habita en el bosque y se pasa todo el año fabricando carbón a partir de la madera. Vigila el comportamiento de los niños y además les da consejos de ética, obediencia y urbanidad. La noche del 24 de Diciembre sale de su vivienda habitual y va por todas las casas repartiendo sus regalos. Viste el traje regional vasco, que generalmente suele estar compuesto de blusón y pantalón oscuro, una gran chaqueta azul marino y boina azul o negra. A su cuello, un pañuelo de cuadros azules y blancos, anudado y dispuesto en cualquier dirección. A veces puede llevar un largo palo con un farolillo en su extremo, que emplea para iluminarse en su camino desde el bosque hasta las casas. A su espalda carga un saco negro donde lleva los regalos.

A Olentzero hay que escribirle carta con las peticiones, como a los Reyes Magos, y en ocasiones los niños vascos salen doblemente premiados, puesto que las dos tradiciones son muy populares y no son excluyentes. Además, es común ver representaciones de Olentzero en los días cercanos a la Nochebuena: Olentzero, o mejor dicho, los ayudantes que hacen sus funciones para que todos los niños y niñas del país vasco puedan tener acceso a él, recoge las cartas de los niños directamente de sus manos después de entrar en los distintos municipios ayudado por un séquito, igual que lo hacen los Reyes Magos el 5 de enero, y además suelen disponerse muñecos con la figura de Olentzero en colegios, casas, calles…

Por último, en el Pais Vasco es costumbre salir a cantar villancicos durante el 24 de diciembre, generalmente con intención de obtener alguna propina, y en el repertorio tradicional las canciones dedicadas a Olentzero ocupan un lugar muy especial, por lo que es común que si una persona en el  Pais Vasco sabe pocos villancicos en euskera, al menos una, si no la única canción que conozca, sea el canto local de Olentzero

Vía| El correo

Más Información| Olentzero

Imagen| Olentzero

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