Reflexiones 


¡A la rica hamburguesa!

 

Si pensamos en comida rápida seguramente nos vengan a la mente palabras como McDonalds, Burger King, barato, o sabroso. Pero, ¿pensaríamos en daño medioambiental, obesidad o salarios mínimos? Deberíamos.

La clave del éxito de las cadenas de comida rápida reside en el bajo precio de sus productos y en su palatabilidad, es decir, en que están ricos y nos invitan a querer más y más. Una de las razones por las cuales la gente se engancha a este tipo de comida, si es que podemos llamarla así, es que es fabricada para ser atractiva mediante productos químicos que dan textura y sabor agradables a costa de nuestra salud. Pero además, estos establecimientos tienen un rápido servicio, horarios amplios y una gran red que nos facilita muchísimo la tarea de encontrar comida.

Según la Federación Española de Hoteles y Restaurantes (FEHR), en España hay ya cerca de 3.000 locales de comida rápida y su número sigue creciendo.

Según la Federación Española de Hoteles y Restaurantes (FEHR), en España hay ya cerca de 3.000 locales de comida rápida y su número sigue creciendo.

Un menú de hamburguesa, patatas fritas y bebida puede costarnos solamente 4’90 euros en McDonalds ¿barato no? Pues podemos comer por aún menos dinero si nos decidimos por la famosa hamburguesa de ¡1 euro! Fantástico, me iré a casa con el estómago lleno (aunque siento decir que por un corto plazo de tiempo debido a la carencia de nutrientes) y además me habré gastado poquísimo dinero, me ha salido redondo…

Bueno, pues no es oro todo lo que reluce amigos. Puede que a corto plazo este tipo de comida sea barata, pero a largo plazo nos sale muy cara.

Empecemos por los costes medioambientales que tiene producir la carne, el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero -un 18% más de CO2- que el sector del transporte. También es una de las principales causas del calentamiento del planeta, la degradación de las tierras, la contaminación atmosférica y del agua, y la pérdida de biodiversidad. Por no hablar del maltrato que reciben estos animales.

Si pensamos en los salarios de los trabajadores de estas empresas tenemos que decir que son irrisorios, especialmente en Estados Unidos donde muchos trabajadores son incapaces de pagar sus seguros y es el estado quien tiene que hacerse cargo. Por otro lado están los proveedores, que han denunciado en varias ocasiones la situación de esclavitud a la que están sometidos por estas compañías.

Sabías que…existen condiciones de esclavitud en las huertas de Almería de donde provienen los tomates usados en el gazpacho Alvalle que McDonald’s destaca como prueba de su nueva voluntad de ser una cadena de comida sana.

Y por último, la salud, probablemente la más afectada por el boom de la comida basura. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) advirtió que la pérdida de la dieta mediterránea en España coincide con un aumento preocupante del consumo de carne roja. El 13% de los jóvenes estadounidenses son obesos y España empieza a pisarle los talones ya que el 9% de nuestros jóvenes son obesos, y uno de cada tres niños tiene sobrepeso. El Gobierno español calcula que 2.500 millones de euros –el 7% del gasto en sanidad– corresponden a la obesidad.

                       ¿Seguís pensando que la comida rápida es barata?

Vía| comida rápida

Más información| salud, carne

Imagen| hamburguesa

En QAH| La historia no revelada de las drogas legales (II)

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