Cultura y Sociedad, Historia 


A la Luna de Valencia

 

Seguramente a más de uno de nosotros nos han dicho alguna vez “estás a la luna de Valencia” o “te has quedado a la luna de Valencia” cuando quieren hacer referencia a que nos hemos rezagado o nos hemos despistado mientras desarrollábamos alguna acción o actividad, pero ¿sabías que esta coloquial expresión tiene un origen histórico? La respuesta es afirmativa, ya que debemos situar su nacimiento en la Valencia medieval. Por otra parte, como en todo origen de mito, historia o expresión, existen varias hipótesis y con la que hoy tratamos no podía ocurrir de otra manera.

Torres de Serranos de la muralla de Valencia en 1891

Torres de Serranos de la muralla de Valencia en 1891

En primer lugar, la versión más extendida y a la que más fuentes otorgan credibilidad es la que se refiere al horario establecido para entrar y salir de la ciudad. En la Edad Media, Valencia se encontraba amurallada. Para acceder a la ciudad existían diversas puertas, las cuales eran cerradas por las noches tras el toque de queda. Aquellas personas rezagadas que por cualquier motivo llegaban tras el cierre de las puertas ya no tenían la posibilidad de pasar al interior de la ciudad, y por lo tanto no podían dormir en sus casas, con lo que se veían obligados a pasar el resto de la noche al raso y más concretamente a la luna de Valencia.

"Embarque de moriscos valencianos en el Grao de Valencia", de Pere Oromig (1612)

“Embarque de moriscos valencianos en el Grao de Valencia”, de Pere Oromig (1612)

En segundo lugar, otras fuentes otorgan un diferente origen al famoso dicho. El más conocido es el que aporta Vicente Vidal Corella en el libro La Valencia de otros tiempos. En esta obra, aparte de la teoría anteriormente mencionada, el autor relata que algunos cronistas relacionaban el origen de la expresión al acontecimiento de la expulsión de los moriscos de Valencia (1609, decreto de expulsión). Los moriscos valencianos debían ser trasladados en barcos hasta las costas de Argelia, Marruecos y Túnez. Para ello, los moriscos se iban acumulando en la playa a la espera de la llegada de los barcos que debían transportarlos. Pero las naves que arribaron a la playa valenciana no tenían capacidad para trasladar a todos los moriscos que se encontraban allí, por lo que muchos de ellos se vieron obligados a esperar de nuevo el regreso de las naves durante varias noches a la luna de Valencia.

Por último, un tercer posible origen también nos conduce a las aguas del Mediterráneo, y más concretamente, en el momento en que los barcos arribaban a la costa valencia y debido a la mala marea no podían acercarse para atracar, debido a lo cual los pasajeros debían permanecer a bordo, a la luna de Valencia, a la espera de poder desembarcar.

Estas son las tres teorías que han hecho famosa a la luna de Valencia y que le han permitido ser una de las expresiones más conocidas en nuestros días, perviviendo desde la época medieval.

Vía| 20Minutos, QuéCómoQuién

Más información| VIDAL CORELLA, V., La Valencia de otros tiempos. Tipos, costumbres, fiestas y tradiciones, 1992

Imagen| Torres de Serranos (muralla de Valencia), Embarque de moriscos valencianos en el Grao de Valencia

En QAH| La Edad Media, una época de grandes inventos

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