Historia 


62 años del final (sin paz) de la guerra de Corea

guerra coreaPuede que la división de la península de Corea en dos países y la confrontación actual que mantienen ambos Estados sea una de las más envenenadas herencias de la Guerra Fría. También es tal vez uno de los escenarios donde mejor se resume en qué consistió aquella época posterior a la II Guerra Mundial en la que un mundo polarizado quedó dividido en dos bloques, uno comunista, bajo la órbita de la Unión Soviética, y otro capitalista, con la protección y el amparo de Estados Unidos. Hace unas semanas se conmemoró el 62 aniversario del armisticio, que no tratado de paz, que puso fin a la guerra de Corea, el primer conflicto bélico de la Guerra Fría y uno de los más sangrientos, pues costó la vida de 2,5 millones de personas.

Antes de la II Guerra Mundial, la península de Corea era propiedad de Japón. Cuando los aliados derrotaron a Japón en la contienda, Estados Unidos y la URSS ocuparon el país. Ambos países establecieron como división entre sus posiciones el paralelo 38º, que sigue siendo la frontera más militarizada del mundo. Se estima que en torno a un millón de soldados a ambos lados de esa línea divisoria mantienen viva la imagen de la división que causó la guerra entre dos partes de un país que, hasta entonces, se había mantenido unido. Como era habitual en aquella época, ambas potencias mundiales fomentaron regímenes títeres. En Corea del Norte se estableció en 1948 una “república popular”, es decir, una dictadura bajo el yugo de Kim Il Sung, abuelo del actual dictador del país. Mientras, en Corea del Sur Estados Unidos promovió otro régimen igualmente autoritario dominado por Syngman Rhee.

El precario equilibrio de fuerzas, con un país dividido en dos mitades bajo la lógica de la Guerra Fría, empezó a verse amenazado con el triunfo de la revolución comunista en China en 1949. A partir de ese momento, Stalin, líder de la Unión Soviética, decidió apoyar al régimen que la propia URSS había relanzado en Corea del Norte para que lanzara una operación militar contra sus vecinos del sur. Empezaba entonces la guerra de Corea. Las primeras incursiones de las tropas de la dictadura socialista del norte en el sur se produjeron el 25 de junio de 1950. Era el principio de una práctica habitual a partir de entonces, la de las dos grandes potencias mundiales armando a sus aliados en distintos puntos del mundo. Sin entrar directamente en la contienda, de ahí la denominación de Guerra Fría, pero jugando una sangrienta partida de ajedrez por la influencia y la hegemonía mundial.

Estados Unidos reaccionó al ataque de Corea del Norte a su protegido gobierno del sur solicitando al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, recién creada, poner en marcha un ejército que auxiliara al gobierno de Syngman Rhee. El país norteamericano logró el visto bueno a sus pretensiones. ¿Cómo fue posible si todos los Estados miembros de este organismo de la ONU tienen derecho a veto y en él estaba la URSS? La ausencia en la reunión del representante soviético, en protesta por la cerrazón de EE UU a aceptar al régimen comunista chino en el Consejo de Seguridad, propició que el país recibiera esa carta blanca para acudir en auxilio de Corea del Sur en la guerra que habían iniciado sus vecinos del norte.

Al frente del ejército se situó el general estadounidense McArthur. Corea del Sur apenas había podido mantener un reducido terreno ante la primera embestida de las fuerzas del norte, pero el apoyo de Estados Unidos equilibró la contienda hasta el punto de que el 19 de octubre tomaron Pyonyang, la capital de Corea del Norte. Entonces se produjo otra reacción en cadena y la China comunista de Mao acudió en ayuda del régimen norcoreano, recuperando para ellos posiciones en Corea del Sur e incluso tomando Seul, su capital. La contienda volvía al punto de partida. McArthur solicitó permiso al presidente Truman de atacar con la bomba atómica a China, pero se le denegó la solicitud y además fue destituido. La URSS decidió no intervenir directamente en el conflicto. La igualdad de fuerzas era manifiesta. También la destrucción en la contienda, con ciudades enteras arrasadas y 2,5 millones de muertos. Ante esta evidencia, en 1953 ambas partes empezaron a negociar y acordaron en el armisticio de Panmunjong mantener la línea de separación del paralelo 38º y seguir como dos países diferentes.

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Kim Jong un, presidente de Corea del Norte

Lo inusual del final de la contienda entre las dos Coreas fue que se firmó un armisticio, documento con el que se pone fin a la guerra abierta entre ambos países, pero no un tratado de paz. Oficialmente, las dos mitades de la península de Corea siguen en guerra. El resto de la historia es de sobra conocido. Hace unas semanas, Corea del Norte, que sigue bajo el régimen dictatorial más hermético del mundo, festejó los 62 años de “la victoria” en la guerra que desgarró a ambos países. En Corea del Sur se ha establecido un sistema democrático y frente a las penurias de su vecino del norte, se ha convertido en una potencia económica, en especial en algunos sectores como el tecnológico.

Desde que acabó la guerra en 1953 se han producido algunos intentos de diálogo entre las partes, pero la confrontación sigue impidiendo un acuerdo. Recientemente, de hecho, las autoridades de Corea del Sur han declarado que están dispuestas a retomar las negociaciones con el régimen norcoreano sobre su programa nuclear, al que su vecino se niega a renunciar. Desde 2008 estas negociaciones, similares a las que han acabado con un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, se encuentran estancadas. Uno de los momentos más delicados de la historia reciente de las dos Coreas llegó en 2013, cuando se produjo una escalada de tensión sin precedentes desde la guerra entre los dos países después de que Corea del Norte realizara una prueba nuclear en respuesta a una sanción que le impuso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por lanzar un satélite. Estados Unidos y Corea del Sur aumentaron sus maniobras militares, lo que a su vez hizo que el régimen norcoreano suspendiera el pacto de no agresión con su vecino y cortara las comunicaciones entre ambos. Finalmente, se acordó poner fin a las tensiones y reanudar el diálogo.

Vía| HistoriasigloXX

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Imágenes| Historia1imagen Bloomgroup  

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