Cultura y Sociedad 


50 años del “Nuevo Periodismo”

En 1965 el autor americano Seymour Krim escribía para Nugget las primeras líneas sobre un estilo literario que cobraría formalmente entidad un año más tarde. Según el periodista Tom Wolfe, se trataba de “una agitación artística […]. No era un movimiento. Carecía de manifiestos, clubs, salones, camarillas; ni siquiera disponía de un café donde se reunieran los fieles, desde el momento en que no existía credo ni fe”. Había nacido el “Nuevo Periodismo” (New Journalism).

Esta nueva moda que revolucionó la práctica periodística en la América de los años 60, recibió numerosas críticas por parte de los novelistas y escritores que observaron en ella una amenaza. De forma despectiva le llamaron “Paraperiodismo” y señalaron precisamente a Wolfe -un “paraperiodista”- como “el rey” de aquella tendencia.

Estos literatos consideraban a los chicos de la prensa escritores sin referencias, amanuenses de revistas de poca calidad, baratas, y suplementos de domingo, que jugaban a hacer literatura. E incluso aventuraron la desaparición de la práctica. Sin embargo, sus esfuerzos por desprestigiarles no sirvieron de nada; la literatura de no-ficción que era la esencia de ese “Nuevo Periodismo”, terminaría siendo un género propio, serio y longevo.

Algunos de los revolucionarios de aquel periodismo ambicioso, fueron Truman Capote (A sangre fría); Gay Talese (Honor Thy Father); Henry James (Una vuelta de tuerca); Jimmy Breslin (La banda que disparaba torcido); Norman Mailer (Los ejércitos de la noche); Rex Reed (¿Duerme usted desnuda?); Nicholas Tomalin (El general sale a exterminar a Charlie Cong) o Barbara L. Goldsmith (La Dolce Viva).

Portada de El Nuevo Periodismo de Tom Wolfe (1977).

Portada de El Nuevo Periodismo de Tom Wolfe (1977).

El “Nuevo Periodismo” se caracterizó por el trabajo de la escena como unidad de información, y por una representación de la realidad emotiva, apasionada, cautivadora, inmediata, digerida a base de diálogos y presentada la mayor de las veces en primera persona. Las entrevistas desnudaban a grandes personajes mostrando sus pensamientos más íntimos y revelando sus emociones. Aunque la realidad era que no existían las reglas, lo que permitió a los “nuevos periodistas” campar a sus anchas por las palabras buscando la innovación a través del lenguaje y de las formas.

Cincuenta años después de su nacimiento, el “Nuevo Periodismo” sigue vivo como uno de los géneros más enriquecedores y como un ejemplo de innovación en un momento de crisis creativa de la prensa.

 

 

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