Cultura y Sociedad, Historia 


40 aniversario de una tragedia: El atentado de Múnich de 1972

El 5 de septiembre de 1972 se produjo uno de los atentados terroristas más conocidos de la historia. Durante los Juegos Olímpicos de Múnich, un comando terrorista palestino, de la organización Septiembre Negro, entró a punta de pistola en la villa olímpica, matando a dos atletas israelíes y secuestrando a nueve.

Los asaltantes, un grupo de ocho personas, se atrincheraron en la sede olímpica hebrea. Pedían a cambio de los rehenes la liberación de varios terroristas palestinos encarcelados en Israel y Alemania Occidental. Desde el primer momento, el gobierno israelí se negó a negociar con los terroristas. Las autoridades alemanas intentaron ganar tiempo y dar asilo a los palestinos en algún país árabe, pero estos solamente querían viajar a Egipto. El presidente Sadat se negó en rotundo a verse involucrado.

Finalmente se llegó a un acuerdo ficticio, mediante el cual los terroristas viajarían a El Cairo. La policía alemana envió dos helicópteros para trasladar al aeropuerto a los terroristas. Pero los alemanes habían urdido una trampa, apostando a cinco francotiradores, los cuales no tenían experiencia alguna en ese tipo de operaciones. Por otro lado la pista estaba totalmente en penumbra para no delatar las posiciones de la policía. En la pista del aeródromo había un avión totalmente vacío, lo que irritó a los palestinos que fueron a inspeccionarlo. Cuando regresaron a los helicópteros con las noticias sobre el engaño, la pista se alumbró de repente iniciándose el tiroteo.

En los primeros disparos fueron abatidos dos secuestradores y un policía alemán, mientras tanto los demás terroristas se parapetaron en los helicópteros, durante todo el tiroteo los secuestrados estuvieron de pie con los brazos en alto y atados. Cuando finalizó el tiroteo las autoridades exigieron la rendición, pero la respuesta palestina fue la de lanzar una granada al interior del helicóptero explotando, aquí murieron el piloto y cuatro deportistas. Antes de que las llamas alcanzaran el depósito de combustible del otro helicóptero, tres secuestradores salieron del aparato, siendo abatidos por la policía, pero antes de morir mataron al resto de los atletas hebreos. Finalmente los tres terroristas restantes se rindieron.

Este acto terrorista tuvo una gran repercusión mundial en el mundo del deporte aunque la posición del COI fue muy ambigua, dado que no quería irritar a las naciones árabes. Al día siguiente del atentado hubo un acto emocionante en recuerdo de los fallecidos, donde las banderas nacionales de la mayoría de los países participantes ondearon a media asta, salvo las de los países árabes. Este mismo día la delegación israelí
abandonó los juegos
y la egipcia lo hizo dos días después por temor a posibles represalias.

Como conclusión decir que el gobierno hebreo se tomó muy en serio el atentado y puso en marcha una operación de venganza para matar a todos los responsables del mismo, sobre todo cuando se supo que las autoridades alemanas habían puesto en libertad a los tres terroristas supervivientes cuando los palestinos secuestraron un avión alemán. Este hecho se refleja muy bien en la película de Steven Spielberg Múnich (2005).

 

Vía| Apocatastasis

Más Información| Historias del deporte

Imagen| El Reportero de la Historia Apocatastasis

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