Economía y Empresa 


3 costes que se esconden tras la letra pequeña de los préstamos personales

En sus carteles publicitarios, los bancos resaltan las características más atractivas de sus préstamos personales: tipo de interés nominal, importe máximo, etc. Sin embargo, en la parte baja del cartel hay un elemento poco visible pero igualmente importante: la letra pequeña. En ella se especifican las condiciones del préstamo y se explican cuáles son los costes adicionales, como las comisiones o los productos vinculados. Para saber cuál será el precio final del crédito deberemos leer atentamente la letra pequeña e identificar todos los gastos.

Las comisiones

Las comisiones son cantidades que cobran algunas entidades en compensación por sus servicios. Dependiendo de cada banco, las comisiones que habrá que abonar para acceder a un préstamo personal serán unas u otras, pero estas son las más habituales:

  • Comisión de estudio: es lo que cobran algunos bancos por analizar las solicitudes de los clientes y valorar si cumplen con sus requisitos. Normalmente es un porcentaje del importe solicitado.
  • Comisión de apertura: es el supuesto coste de los trámites que realiza la entidad para formalizar y poner el préstamo a disposición del solicitante. Suele ser un porcentaje del capital prestado (en ocasiones con una cuota mínima) y se suele cobrar de una vez cuando se firma el contrato.
  • Comisión por reembolso anticipado total o parcial: algunas entidades reclaman una compensación si se reembolsa un crédito al consumo antes de que venza el plazo. Por ley, esta penalización no puede ser de más del 1 % del capital amortizado si queda más de un año para que termine el plazo. Si queda menos de un año, la comisión no podrá superar el 0,5 %.

Cada entidad decide qué comisiones quiere cobrar a sus clientes, por lo que es posible encontrar préstamos personales sin ninguna comisión.

Los productos vinculados

En la letra pequeña de los créditos al consumo también se indica qué vinculación hay que tener con la entidad para poder acceder a la financiación. Lo más habitual es que el banco pida que se domicilie la nómina u otro tipo de ingresos (como una pensión). Además, muchos bancos ofrecen rebajar el tipo de interés de sus préstamos a cambio de contratar otros productos vinculados, como seguros o tarjetas de crédito o débito. Sin embargo, el precio de estos productos no está reflejada en la TAE, por lo que es aconsejable leer atentamente la letra pequeña para saber si sale a cuenta contratarlos o no.

Pago a terceros

Otro coste al que no se suele prestar mucha atención es el de la firma ante notario. Algunos bancos, como garantía adicional, exigen que se firmen sus préstamos personales ante notario cuando el importe solicitado sobrepasa una cantidad determinada. Los honorarios de este profesional se incluyen en el precio del crédito, pero tampoco se reflejan en la TAE. No obstante, también es posible encontrar entidades que no exigen firmar el contrato ante notario sea cuál sea el importe solicitado.

Como se ha visto, un préstamo con condiciones muy ventajosas puede esconder muchos costes adicionales dentro de su letra pequeña. Para saber el precio real de un crédito, es importante fijarse en la tasa anual equivalente (TAE), que incluye tanto los intereses como las comisiones, y leer detenidamente el contrato para saber cuáles son las condiciones de vinculación y si habrá que firmar ante notario.

Vía | MiPrestamo

Más Información | ElMundo.es

Imagen | Pisos.com

En QAH | ¿En qué fijarse antes de contratar una hipoteca?

RELACIONADOS