Historia 


1945: Operation Unthinkable, hacia la Tercera Guerra Mundial (II)

En el artículo de la semana anterior dejamos a los aliados en Europa, en mayo de 1945, con los británicos a la cabeza, urdiendo un ambicioso plan militar bautizado acertadamente, dadas sus pocas probabilidades de éxito, como Operation Unthinkable (Operación Impensable), cuyo objetivo era la neutralización del poderoso ejército ruso en Centroeuropa.

Esta operación proponía un ambicioso plan de ataque en un amplio frente que se extendería desde Hamburgo en el norte hasta Trieste en el sur.

Posiciones aliadas en Europa central en mayo de 1945. La superioridad rusa en relación a las fuerzas occcidentales era de 4:1 en cuanto a infantería y de 2:1 en cuanto a medios acorazados aproximadamente.

Posiciones aliadas en Europa central en mayo de 1945. La superioridad rusa en relación a las fuerzas occcidentales era de 4:1 en cuanto a infantería y de 2:1 en cuanto a medios acorazados aproximadamente.

El avance se produciría el día 1 de julio de 1945 mediante una operación relámpago que pondría en liza unas 100 divisiones angloamericanas, 23 de ellas acorazadas, a las que habría que sumar 4 divisiones polacas. También se barajó, ante la escasez de efectivos, la posibilidad de armar 10 divisiones alemanas, que no se sabía muy bien contra quien terminarían luchando…Aún así, los soviéticos duplicaban el número de efectivos de infantería, y superaban holgadamente a los aliados en cuanto a medios blindados y aéreos.

La operación, liderada por los británicos, barajaba diversos escenarios y contingencias, entre ellos la defensa de las islas ante la previsible respuesta rusa, minuciosamente estudiada y encomendada a la Royal Navy y la RAF, e incluso la posibilidad de una retirada de un cada vez menos confiable aliado estadounidense. Sin embargo, la mayor preocupación del Estado Mayor británico era la posibilidad de un contraataque soviético con cohetes y proyectiles balísticos, tecnología que los rusos, gracias a los científicos alemanes capturados durante su ofensiva, ya dominaban durante la toma de Berlín. Ante esta amenaza los británicos solo podían responder con su magnífica capacidad de bombardeo estratégico, a todas luces superada tecnológicamente.

Ciertamente, se trataba de una alocada aventura militar con bastantes opciones de fracasar, y que si llegó hasta estos extremos en ese momento fue por el empeño personal de un Winston Churchill completamente obsesionado con Stalin y la pérdida de influencia británica. De hecho, los norteamericanos, ocupados en acabar cuanto antes con su propia guerra en el Pacífico, no veían con buenos ojos esta operación, y Eisenhower tan sólo garantizaba su contribución durante las primera fase del plan. Lo último que querían los estadounidenses eran dos agotadores frentes de guerra.

General Sir Alan Brooke, Jefe del Estado Mayor Imperial Británico, y Jefe del Estado Mayor Aliado en Europa

General Sir Alan Brooke, Jefe del Estado Mayor Imperial Británico, y Jefe del Estado Mayor Aliado en Europa

En este sentido, la opinión del Gabinete de Guerra británico era la de que la operación excedía las capacidades de los medios aliados. Brooke, jefe del Estado Mayor General del Imperio, responsable de dirigir a Gran Bretaña en la guerra, anotó en su diario: “La idea es, por supuesto fantástico y las posibilidades de éxito del todo imposible. No hay duda de que de ahora en adelante Rusia es todopoderoso en Europa “.

No obstante, Stalin se tomó la amenaza muy en serio. Informado por su eficaz servicio de inteligencia de lo que Churchill tramaba, lejos de menospreciarle, le comentó a su comandante en jefe, general Zhukov: “Ese hombre es capaz de cualquier cosa”.

Finalmente, la negativa de Truman a participar en la operación terminó por enterrar el plan. Aunque se sostiene que esto fue una forma de debilitar el poder y la influencia del Reino Unido en Europa por parte de Estados Unidos, la realidad es que los norteamericanos, tal y como se ha apuntado anteriormente, todavía tenían que librar una larga y costosa guerra en el Pacífico, y además temían que si los soviéticos eran atacados en Europa, establecerían una alianza con los japoneses que les complicaría aún más ese escenario, como así fue a la larga, de manera que optaron por la vía de la negociación en Europa, al menos de momento…

Por otra parte, Churchill, al ser informado por Truman sobre el éxito del programa de la bomba atómica estadounidense, se avino a la doctrina estadounidense al abrírsele un inovador escenario de destrucción masiva para acabar con la URSS. Según Alan Brooke, el entusiasmado primer ministro británico le comentó en la Conferencia de Potsdam, en julio de 1945, la posibilidad de bombardear sistemáticamente con armas nucleares Moscú, Stalingrado, Kiev, Sebastopol y así sucesivamente si los sovieticos no se plegaban a sus demandas.

Mapa de la Guerra Fría Bloque del Este, Aliados occidentales y los restantes países en Europa.

Finalmente, Estados Unidos, tras la rendición de Japón, optó por la disuasión nuclear frente a otras alternativas. No obstante, tras la obtención del arma atómica por parte de los soviéticos y la caída del Telón de Acero, los minuciosos estudios acerca de la Operación Imposible, ante escenarios de fuerte tensión en el marco de la Guerra Fría, fueron desempolvados en repetidas ocasiones por los estadounidenses. La primera de ellas por Eisenhower tan solo un año después de la cancelación del plan, en 1946, en la que se estudió muy seriamente con los británicos la opciones de invasión de Europa Oriental mediante fuerzas convencionales tomando como base la viabilidad de los detallados estudios del Gabinete de Guerra británico. El plan no parecía tan alocado entonces, a la vista de las circunstancias.

Vía| OPERACIÓN «IMPENSABLE», Jonathan Walker

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia

Imágenes| WikimediaWikimedia, Wikimedia

En QAH| Especial Segunda Guerra Mundial

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