Historia 


1942: dos ejércitos en transformación

Midway, sin duda, la batalla más decisiva de la SGM. El hundimiento de cuatro de sus portaaviones de ataque hizo perder a Japón la iniciativa en el TOP (Teatro de Operaciones del Pacífico).

Midway, sin duda, la batalla más decisiva de la SGM. El hundimiento de cuatro de sus portaaviones de ataque hizo perder a Japón la iniciativa en el TOP (Teatro de Operaciones del Pacífico).

1942 es identificado con el año del cambio en la marea o el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial. El Alamein, Stalingrado y Midway identifican esto. Sin embargo, ni todo es tan sencillo y tan maniqueo: antes de estas batallas el Eje gana, tras ellas, los Aliados ganan. La guerra evoluciona merced a muchos factores; tecnológicos, económicos, estratégicos, políticos, sociales, etc.

En el Teatro de Operaciones Europeo (TOE), y conviniendo que fue la guerra en el frente oriental la que determinó el curso de la guerra allí, 1942 es un año intensamente dinámico donde los dos principales ejércitos enfrentados se encuentran en pleno proceso de transformación. Curiosamente, en procesos antagónicos: mientras el ejército alemán muta hacia un modelo quasi soviético, el soviético lo hace hacia uno quasi alemán.

Si bien la afirmación precedente es extraordinariamente simplista, los cambios que sufren ambos parecen llevarles en sentidos opuestos de una misma calle.

El fracaso de Barbarroja marcó el fin del "junker" y la búsqueda de un nuevo oficial alemán.

El fracaso de Barbarroja marcó el fin del “junker” y la búsqueda de un nuevo oficial alemán.

El fracaso de Barbarroja en 1941 convence a Hitler de que el arquetipo de oficial alemán está desfasado y que el junker intelectual debe cambiarse por un hombre de acción que cumpla las órdenes y las lleve a buen término. Así, las premisas que rigen el ejército alemán desde Moltke el viejo, es decir, potenciar la iniciativa de los mandos sobre el terreno y confiar en su profesionalidad. Era precisamente el oficial sobre el terreno el que, decididos un objetivo, unos medios para tomarlo y una fecha para ello, pensaba en cómo y lo llevaba a efecto.

Tras el invierno del 1941 esto cambió y ese modelo de oficial perdió su atractivo para el Führer. Tal vez tuviera igualmente su peso la premisa de los partidos fascistas, en concreto el NSDAP (Partido Obrero Nacionalsocialista alemán), que defendía las milicias del partido frente a un ejército profesional. Este dogma de fe había sido sacrificado a la llegada de Hitler al poder ante la necesidad de pactar con la gran industria y el ejército para conseguir consolidarse en el mismo. Fruto de ello fue el sacrifico de las SA y de su líder Ernst Röhm que había adquirido un gran poder y que había establecido una sólida base de milicia del partido en la noche de los cuchillos largos.

Noche de los cuchillos largos, y operación colibrí, marcó el sacrificio de la milicia política del NSDAP.

Noche de los cuchillos largos, y operación colibrí, marcó el sacrificio de la milicia política del NSDAP.

Así, se buscaba un oficial resolutivo, que llevara a efecto las órdenes recibidas y pusiera todo su empeño en ello.

Por otra parte, la orden de no retroceder ante la ofensiva soviética de diciembre, había reafirmado a Hitler como un acertado estratega, motivo por el cual cada vez intervino más en la toma de decisiones. Al contrario que Stalin, cuyo error en impulsar la ofensiva sobre Jarkhov en mayo de 1942 cuando el impulso ya se había agotado y la contraofensiva alemana amenazaba con embolsar las fuerzas soviéticas (lo que provocó 200000 prisioneros en el previsible cerco) sumado a los anteriores, le apartó un tanto de la toma de decisiones.

Además de ello, la URSS se volcó en dar un giro a la mentalidad tanto del Ejército soviético como del pueblo. Buscó una mayor profesionalización de la oficialidad restableciendo los emblemas de sus rangos en charreteras y bocamangas, además de incorporar condecoraciones que hacían referencia al pasado ruso, no al soviético, incrementando así su tradición en el tiempo. Todo ello hizo nacer un sprit de corps que antes no existía.

En cuanto al pueblo llano, se buscó reforzar su compromiso con la Gran Guerra Patriótica, para lo que, en las manifestaciones artísticas y literarias, se promovieron los sentimientos del Amor candoroso a la Madre Rusia y, por otro, el odio devorador hacia el invasor alemán, cuyo abanderado será Iliá Ehrenburg al que poco antes de la ofensiva sobre Berlín en 1945 se le “aconsejará” moderar su efusividad vistos los efectos prácticos de sus soflamas.

Respecto a la Iglesia ortodoxa, que había permanecido en la clandestinidad oficiosa, se pactó con ella su participación activa en el apoyo a la patria y al régimen soviético a cambio de oficializarla frente la facción defendida por los alemanes.

Iliá Ehrenburg

Iliá Ehrenburg

Igualmente, el comisariado político será abolido en el ejército rojo de manera que interfiera en el mando. Ello contrasta con la Wehrmacht que cada día estará más politizada o, en su defecto, más afecta al régimen llegándose a crear, al final de la guerra, un oficial político de similares características al comisario soviético.

Para concluir, 1942 verá el nacimiento de un tercer ejército rojo: el primero había desaparecido en Barbarroja. El segundo desaparecería entre los últimos coletazos de la ofensiva soviética de invierno y los primeras ofensivas de 1942 y había nacido como una fuerza de circunstancias o de socorro ante el arrollador avance alemán. El tercero nacería bajo los auspicios de la directiva número 3 de la Stavka, redactada por Giorgi Zhukov, que fue publicada el 10 de enero de ese año. Un ejército más profesional y maduro regido por el espíritu doctrinal de la batalla profunda diseñada por Tujachevsky, el gran teórico del periodo de entreguerras purgado por Stalin.

Ese ejército será el que lleve a cabo las operaciones Urano y pequeño Saturno que embolsarán al 6º Ejército alemán de Paulus y, en definitiva, el que llevará a los rusos a Berlín.

En colaboración con QAH| HRM

Vía|Campos Ferreira, Juan y Pasamar López, José I.: Operación Edelweiss. Carrera hacia el Cáucaso. HRM Ediciones, Zaragoza 2016

Imagen|Midway, Barbarroja, Cuchillos largos, Iliá Ehrenburg

En QAH|Fall Blau, Petróleo para el dios de la guerra

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