Salud y Deporte 


14-N día de la diabetes: los niños como protagonistas

 14N Día Mundial de la Diabetes. Hoy los niños son los protagonistas.

El 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, recordamos las definiciones, síntomas y lo que más nos llama la atención: la prevalencia de personas que padecen diabetes en el mundo. Lo tenemos en todos los periódicos y telediarios. Esta enfermedad tiene la particularidad de basar su peligrosidad en el control que se tenga de la misma, principalmente con los hábitos diarios del propio paciente. Es por eso que en QAH queremos dedicar una entrada especial a aquellos que tienen que aprender desde ya la evolución y complicaciones de la enfermedad y de los cuales por desgracia traemos tan malas noticias.

“Cada vez existen en el mundo más niños y adolescentes con diabetes mellitus tipo II”. Éste, aunque podría, no es el título de una película de terror. Nos enfrentamos a una dura realidad en la que los niños comienzan a desarrollar las enfermedades de los adultos, enfermedades que, aunque de etiología multifactorial en su mayoría, tienen a un protagonista principal: la obesidad.

No es tan llamativo el padecimiento de la diabetes como el tipo. Hablamos del tipo II que, recordando lo que vimos 4759a038abc2df3255cb391c94a594faen el artículo “14N Día Mundial de la Diabetes: conociendo la enfermedad”,  presenta diferencias a nivel fisiológico bastante evidentes con respecto a la tipo I: se produce una falta de asimilación de la insulina producida por el propio organismo, además de una reducción de la producción de la misma.  Como diferencia, la diabetes tipo I se basa en una destrucción autoinmunitaria de las células beta del páncreas, encargadas de generar insulina.

Nuestra principal preocupación reside en que los niños están padeciendo una enfermedad metabólica que históricamente solo se han observado en adultos y ancianos, habiendo aumentado su prevalencia en niños hasta 10 veces en las últimas décadas. Los estudios más recientes estiman que alrededor del 50% de la población diabética pediátrica pertenece al tipo II. A no ser que haya un descontrol excesivo de la diabetes, los síntomas aparecen tras muchos años de evolución, lo que lleva a que se desarrolle generalmente a partir de la 4º-5º década de la vida. Esto sería así en condiciones normales pero, si este tipo de diabetes se padece desde niño, la sintomatología podría aparecer a una edad más temprana. Este tipo, que representa la mayoría de los casos mundiales, se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.

Con todo esto, ¿cómo es que vemos niños con diabetes tipo II? Podemos resumirnos a los datos científicos: en el mundo existen aproximadamente 43 millones de niños diagnosticados de sobrepeso y obesidad en edad PRE-escolar y otros 92 millones se encuentran en riesgo de alcanzar este estado. Los factores de riesgo identificados, de entre los cuales se encuentra la obesidad, fomentan la resistencia a la insulina por lo que grosso modo explicaríamos como “estrés en las células beta”, lo que provoca la disfunción de las mismas y la hiperglucemia postprandial (tras la comida), obteniéndose como resultado la intolerancia a la glucosa. Este proceso se presenta más peliagudo en la pubertad donde, como consecuencia del desajuste hormonal, la sensibilidad a la insulina se ve reducida.

El diagnóstico de la diabetes en un niño suele obtenerse en contextos clínicos determinados, en los que este presenta síntomas o ha acudido al médico para realizarse una analítica y se observa un nivel de glucosa en sangre alterado. En caso de que este hecho se correlacione con antecedentes familiares o rasgos físicos, se llevará a cabo un diagnóstico diferencial. No debemos dejar de lado el interés en la historia clínica, donde debemos insistir en preguntar sobre el consumo de tóxicos, si el cuadro está acompañado de trastornos emocionales o familiares o si coexisten patologías que acompañen a la sintomatología habitual de la enfermedad como pueden ser la vaginitis o la hiperpigmentación de antebrazos y parte posterior del cuello, entre otros.

Con toda esta información, se invita a la reflexión del lector. Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo en casa son, a la par que efectos negativos inmediatos, malos ejercicios educativos que tendrán consecuencias a largo plazo. Estamos cambiando la historia natural de una enfermedad. Algo estamos haciendo mal.

Vía| “Diabetes mellitus tipo 2 en niños y adolescentes” Paul Frenk Baron, Eduardo Márquez

Imagen destacada| web “Siendo Saludable”

En QAH|14N Día Mundial de la Diabetes: conociendo la enfermedad La diabetes y el deporte (I) Diabetes y funcionamiento cognitivo Consecuencias de la diabetes en la piel: dermopatía diabética

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