Derecho del Trabajo, Jurídico 


Salario antes de empezar a trabajar

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Imagen del restaurante WorkPicnik, protagonista de la sentencia que se comenta en el artículo.

Hace poco un amigo me comentaba que tenía un familiar que quería abrir un bar. Lo cierto es que se trataba de un proyecto bastante interesante: un bar de pinchos, al estilo de los que pueden verse en Bilbao. Me comentó que tenía pensado abrir en Mayo de 2016, pero que a estaba hablando con un sumiller para ofrecer un servicio de cata de vinos.  En ese momento me vino a la cabeza la sentencia que voy a comentar, y caí en la cuneta de como pequeños “fallos” a la hora de comenzar un negocio pueden suponer un coste inesperado.

 

En la STSJ País Vasco de 16 de diciembre de 2014, la empresa demandada también es un restaurante. Su Administrador, el Sr. Pascual, no tenía experiencia en el sector, por lo que contactó con un amigo que le presentó a un cocinero con años de experiencia en hostelería. El día 1 de noviembre de 2012 Pascual llega a un acuerdo con él para que sea su jefe de cocina. El restaurante estaba en obras, y no se preveía su apertura hasta diciembre de 2012. No obstante, en enero de 2013 todavía continuaban las obras, por lo que el cocinero, probablemente harto del retraso y de sus diferencias con el Sr. Pascual, decidió romper la relación el día 23 de enero de 2013. Evidentemente, después de su dimisión demandó a la empresa del Sr. Pascual, ya que esté todavía no le había pagado ninguna cantidad. El Sr. Pascual entendía que su acuerdo verbal incluía que el cocinero no cobrase hasta la apertura del restaurante, de hecho no le había dado de alta todavía en la seguridad social y no le había pagado el salario acordado en los meses de noviembre y diciembre, sin que éste se hubiera quejado formalmente. Por su parte, el cocinero argumentaba que él ya había comenzado ha realizar su trabajo; en concreto había elaborado la carta de vinos, la carta de platos y había realizado entrevistas a candidatos para formar parte de su equipo.

El salario nace con la prestación de servicios, y ésta no necesariamente tiene que ser idéntica a la prestación para la que ha sido contratada el trabajador: pueden existir tareas de índole preparatoria que igualmente deben ser remuneradas. Asimismo, como recuerda la sentencia:

“Por otra parte, de manera aún más decisiva, hay que recordar que el empresario soporta el riesgo de que el trabajador no pueda prestar servicios por causas imputables a aquél, ya que esta situación no le priva de su derecho al salario ( art. 30 ET ). Por tanto, una vez concertado el contrato el 1 de noviembre de 2012 y con efectividad inmediata, la demora en que el restaurante se abriera y los servicios que podía prestar el demandante no fueran los típicos de un jefe de cocina en un restaurante en funcionamiento, no significa que éste no tuviera derecho al salario propio de éste.” (FJ 4)

En definitiva, la empresa del Sr. Pascual tuvo que abonar  4.623,64 euros en concepto de salarios debidos. Sin duda un cantidad significativa con la que probablemente no contaba, y que nos demuestra, una vez más, la importancia de la correcta planificación a la hora de emprender.

Más información| sentencia 

Imagen| stua

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