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10 Curiosidades sobre la China comercial

Tuve la oportunidad y gran suerte de ir a China por un viaje de trabajo (en un ámbito empresarial más que periodístico). Eso significa que la China que visité no recoge los sitios más bonitos y auténticos del país, pero sí las observaciones más curiosas en una atmósfera comercial y de lo más cotidiana.

Por eso, y gracias a eso, pude conocer la China – parte de sus casi 10 millones de km2 bajo el mismo imperio – desde la perspectiva que más se acerca a sus ciudadanos de a pie, una cultura muy característica, a veces extravagante, a nuestro parecer occidental.

Aquí va una lista de algunas de sus extrañas costumbres, tanto de sus gentes como del país en sí, que sin querer iba anotando a medida que mis ojos iban viendo y mi instinto analítico se iba sorprendiendo.

*Visité la zona de Cantón (Guangzhou), Shenzhen y Hong Kong, en concreto.

Este último, Hong Kong, no hace justicia a las mencionadas curiosidades. Debido a que esta curiosa Región Administrativa fue colonia británica hasta hace muy poco, se aprecia una gran diferencia tanto de su gente, como de sus costumbres en sí, al concepto de China en general. Incluso en estilo de vida y valores.

China es igual a = horizonte de rascacielos

China comercial es igual a = horizonte de rascacielos

  1. Los primeros platos y recipientes que se reparten en la mesa una vez dispuestos a comer (a veces incluso plastificados), junto con un caliente té, no son para desarrollar esa acción – comer – en primera instancia; tienen la costumbre de limpiar todos los utensilios con ese té hirviendo para desinfectarlos antes de servirse la comida en los mismos.
  2. Si vas en coche (alquilado o con algún conocido) o en taxi, que no te extrañe ver destellos en los puentes que cruzan las carreteras por su superior. Al parecer existe un sistema de control que fotografía repetidamente a los conductores por si tuviesen que identificar a alguien.
  3. Muy curioso el hecho de que (casi) todas las publicidades – y sobre todo las de grandes marcas- sean de modelos de fisionomía occidental en un país donde prevalece una población asiática.
  4. Cuando veas patitos en un lago o estanque, evita pensar “qué monos, ahí nadando, qué natural todo…”, probablemente estarán en tu plato al cabo de un rato en el restaurante más cercano.
  5. Puedes agradecer la invitación a un tentempié o gran comilona (estando ya en la mesa con los platos servidos o por servir) con dos golpecitos en el plato o en la mesa, y una mirada claro (en plan reverencia) hacia los anfitriones.
  6. Si haciéndote un masaje en los pies, te preguntan si sientes mariposas en el estómago… o algo similar… Ten cuidado con lo que respondes -una atmósferas más íntima puede estar a la vuelta de la esquina :P-.
  7. No harás un trayecto en cualquier vehículo o no circularás como peatón por cualquier calle, sin escuchar más de 5 bocinazos.
  8. No le digas nunca ‘no’ a un chino porque él siempre te dirá que sí, aunque no tenga ni pajolera idea de lo que le estás diciendo o preguntando.
  9. Que tampoco te extrañe entrar a una tienda y que seas la causa del despertar del dependiente (que te mirará con unos ojos de “sí, estoy aquí, dime qué quieres, yo lo vendo todo”). También es costumbre que duerman en la calle o en cualquier sitio, haciendo tiempo o simplemente esperando en la parada de bus.
  10. Si tienes la oportunidad de ver a un chino hablar por teléfono, fíjate disimuladamente si le ves colgar. Te percatarás de que no hay una mínima expresión de despedida cuando cuelga. Están hablando y de repente se callan.

 

 

Gallina al plato

Gallina al plato

 

Pinchito de saltamontes y lombrices

Pinchito de saltamontes y lombrices

 

Si viajas a China, prepárate para ver ‘cosas raras’ de todos los colores. Es cierto que viajamos para eso; ver cosas raras, pero China… China hay que verlo para entenderlo.

 

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