Economía y Empresa, Marketing 


¿Qué son los estudios de mercado?

¿Alguna vez te has preguntado cómo evolucionan los productos? Los Kellogg’s, por ejemplo, que ahora tienen trocitos de chocolate. La Coca-Cola, después de tantos años, ahora existe en versión Light o Zero. Los champús son cada vez más sofisticados: reparan el cabello, lo alisan, lo hacen brillar… características que apenas existían unos años atrás. ¿Cómo se han creado estas novedades?

Es muy probable que sean el resultado de estudios de mercado, una técnica muy utilizada por las empresas, pero no siempre conocida por el gran público. Consisten simplemente en realizar encuestas o entrevistas a los propios consumidores.  Según sus resultados se establecen estrategias, se crean nuevos productos o se mejoran los existentes. Por ejemplo: si fueras el CEO de Apple, ¿cómo mejorarías el IPhone 4?  Probablemente, los usuarios pueden darte buenas ideas…

¿Cómo se llevan a cabo? La mayoría de empresas no tienen la capacidad de realizar directamente un estudio de mercado, con todo lo que conlleva (acceso a consumidores, trabajo de campo, análisis de datos, etc.) Por ello, contratan a otras compañías especializadas, que no sólo facilitan el proceso, sino que a veces también asesoran al cliente de acuerdo a los resultados obtenidos.

¿Cómo son estos estudios? A grandes rasgos se clasifican en dos tipos:

  • Cuantitativo. Se realiza con una muestra de población bastante amplia (normalmente un mínimo de 300 individuos) y los resultados se filtran con cálculos estadísticos. A este grupo pertenecen las típicas encuestas telefónicas o sondeos de votación.
  • Cualitativo. La muestra de población es mucho más pequeña y lo que se busca no son números sino comprender los motivos, emociones y preferencias de los consumidores.

Pongamos un ejemplo fuera del ámbito del consumo. El ministerio de educación de un país en desarrollo necesita entender las razones de absentismo escolar y así desarrollar campañas para combatirlo.  En este caso se podría entrevistar a 1000 jóvenes para saber qué porcentaje de la población tiene este problema y cuál es el perfil más vulnerable; esto es un estudio cuantitativo. Otra opción sería hablar con 20 jóvenes en entrevistas individuales, entender sus razones para ausentarse de clase, e incluso proponerles alguna campaña para ver sus reacciones. Esto sería un estudio cualitativo.

Si estos temas te interesan, puedes considerar las siguientes opciones:

  • Como consumidor, puedes tomar parte activa en el desarrollo y la mejora de los productos que utilizas. Las compañías necesitan constantemente voluntarios dispuestos a participar en los estudios, y por ello suelen ofrecer un incentivo económico (o en especie como productos gratuitos).
  • Como estudiante, si realmente te apasiona este mundo, existen titulaciones especializadas bien de Grado (4 años) o de Masters (1 año), en diversas Universidades públicas y privadas.
  • Como empresario, esta es una buena forma de  obtener información para ayudarte a tomar decisiones estratégicas. ¡Que mejor consejero que tus propios clientes!

 

Imagen| 123RF

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