Jurídico 


¿Qué son los “pisos patera”?, ¿y las pateras sanitarias?

¿Habéis escuchado alguna vez hablar de los “pisos patera”? Lo cierto es que forman parte de la realidad urbana y su nombre resume  muy bien el concepto; mucha gente inmigrante en poco espacio, igual que ocurre con las pateras en altamar. Estos pisos constituyen un fenómeno social relativamente novedoso que oculta (y a la vez, refleja) la economía sumergida y las situaciones de precariedad y que además de asentarse en pocos años, se ha agravado con la crisis económica.

Son muchos los que consideran que es necesario tomar cartas en el asunto, incluso algunos han dado un paso más, por ejemplo, recientemente el Presidente del Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha pedido una nueva normativa municipal y autonómica para estos “pisos patera”, ya que atentan contra la dignidad humana de sus inquilinos, la sanidad e higiene y la propia convivencia de la comunidad de vecinos.

No obstante, he querido centrar el artículo en un problema que, a mi juicio, va más allá de esas contrariedades o de la problemática de los empadronamientos que genera. Me refiero a lo que algunos califican como “pateras sanitarias”, especialmente en las ciudades autónomas de Ceuta o Melilla, por su situación fronteriza.

Cuando hablo de “pateras sanitarias” me refiero a la cada vez más frecuente presencia de “mafias” que se dedican a facilitar, por ejemplo, el acceso a una vivienda, a cambio de dinero, a mujeres de origen marroquí embarazadas para poder recibir la atención médica gratuita  que en Marruecos tendrían que pagar, de tal manera que se instalan en pisos patera hasta el momento del parto. Del mismo modo, acogen a personas con enfermedades renales y que tienen que someterse a diálisis, porque pese a que en Marruecos tienen Centros para ello, aquí es gratis y en el país vecino no. Y así hay un sinfín más de supuestos.

El principal problema que todo esto provoca es una masificación o saturación del servicio sanitario, así como un gasto desmesurado de recursos materiales y humanos, de ahí que sean muchos los que proponen eliminar la atención médica gratuita a ciudadanos de Marruecos, salvo en urgencias con riesgo vital.

Las cada vez más frecuentes quejas sobre esta situación, han llevado al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) a manifestarse al respecto, declarando que se seguirá prestando asistencia sanitaria en Ceuta y Melilla a pacientes extranjeros para casos de urgencia, embarazos y asistencia sanitaria a menores de edad, ya que esos son los tres supuestos que establece el artículo 3 del Real Decreto-Ley 16/2012 de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones. Esta norma fue publicada en el BOE el pasado 24 de abril tras ser aprobada por el Consejo de Ministros.

En atención a la misma, será el propio personal sanitario el que se encargue de valorar los casos de urgencia de los extranjeros no residentes en España que se personen en los centros de salud. No obstante, lo anterior no supone dar cobertura legal a los pisos patera que existen en Ceuta y Melilla, ya que la obligación del INGESA es prestar la asistencia sanitaria dentro de lo que establece la legislación  y no la procedencia de cada paciente.

Si analizamos la exposición de motivos de este Real Decreto-Ley, podemos observar como el crecimiento desigual en las prestaciones del catálogo, la falta de  adecuación de algunas de ellas a la realidad socioeconómica y la propia falta de rigor y  énfasis en la eficiencia del sistema han conducido al Sistema Nacional de Salud a una  situación de grave dificultad económica sin precedentes desde su creación. Todo ello, junto con la pérdida de eficacia en la gestión de los recursos disponibles, que ha dado lugar a una alta morosidad, se ha traducido en un insostenible déficit en las cuentas públicas sanitarias que precisa de una regulación, sin más demora, de la condición de asegurado con el fin de evitar  algunas situaciones de prestación de asistencia sanitaria que se están produciendo en la  actualidad y que están debilitando de forma alarmante la sostenibilidad del Sistema  Nacional de Salud.

Esta situación ha llevado al Gobierno a considerar que concurren los supuestos necesarios de  extraordinaria y urgente necesidad establecidos en el artículo 86 CE que le habilitan para aprobar estas medidas mediante el mecanismo de un real Decreto-Ley.

En definitiva, y según mi opinión, existe una imposibilidad material de continuar prestando esos servicios a toda persona, incluido los extranjeros de la misma manera que se ha hecho hasta ahora. Es necesario acabar con esas pateras sanitarias de las que hablan los médicos, porque además de suponer unos costes elevadísimos para todos los españoles y de generar una deuda cada vez más insostenible en el sistema sanitario, lleva implícito un efecto llamada que es lo verdaderamente preocupante y que hace que cada vez sean más los marroquíes que acuden al todo gratis de la sanidad pública española.

Con la aprobación del nuevo Real Decreto-Ley parece que se pretende poner fin a esta grave situación, y que aquellos marroquíes que acuden a los centros médicos de Ceuta y Melilla por una simple  infección de oído, un  cuadro viral banal, o incluso para un tratamiento paliativo de cáncer, lo hagan pagando o acudiendo a un centro en Marruecos.

¿Creéis que esta medida es necesaria teniendo en cuenta la situación de crisis en la que nos encontramos? Es más, ¿Creéis que es suficiente?, Es posible que el efecto llamada al que he hecho referencia se deba, en gran medida, a la creencia generalizada de que los marroquíes nacidos en Ceuta y Melilla adquieren la nacionalidad española y por ello acuden a esos centros hospitalarios, ¿Es eso cierto? Son preguntas complejas que intentaré responder en otro artículo centrándome en ese supuesto más específico.

Vía| Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, Las Pateras Sanitarias

Imagen| Pisos patera,  Marroquíes embarazadas acuden a Ceuta y Melilla a dar a luz , Menores inmigrantes atendidos en los centros médicos.

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