Coaching y Desarrollo Personal 


¿Que le dirías a un emprendedor que consideres que le puede resultar realmente de utilidad?

¿Qué necesita realmente un emprendedor?

Esta es la pregunta que me estoy haciendo desde hace mucho tiempo, pero aún más después de que me propusiesen ser ponente en la presentación de un club de emprendedores que se constituirá en unas semanas en el País Vasco. Muchas son las cuestiones que se aconsejan a los emprendedores en libros, artículos de revistas especializadas, en debates de Linkedin y en Twitter, normalmente todos están en lo cierto, no cabe duda sobre cuales son las cuestiones que un emprendedor debe tener en cuenta, todos tenemos nuestras experiencias y a partir de las que hemos llegado a unas conclusiones, que no son las mismas en todos los casos, por supuesto, ya que cada uno poseemos unas cualidades, habilidades y defectos que nos hacen tener unas ventajas o cometer errores a partir de los que aprendemos.

A lo que hay que referirse obligatoriamente es a todo lo que tenga que ver con el funcionamiento de la empresa tanto internamente como todo lo que tiene que ver en su relación con terceros, ya sea con clientes, con proveedores, con entidades públicas o cualquier otro sujeto con el que la empresa se tope a lo largo de su existencia, siendo así, los aspectos básicos son:

– Aspectos internos:

  1. Gestión: Que mejor que un ejemplo real para mostrar la relevancia de este punto. Hace varios meses me encontraba con un caso muy curioso, investigando una serie de empresas que estaban funcionando, de 27 PYMES, 24 no habían presentado las cuentas anuales del año anterior, ¿que demuestra este ejemplo? Algo muy sencillo, por desgracia en nuestro país hay mucha gente que está acostumbrada a pensar que producir es lo primero (que es cierto) y todo lo demás ya se hará (somos procrastinadores natos), sin contar con que si no se está al corriente de cuentas, pagos a la Seguridad Social, pagos a proveedores, etc. Provocarán que esa empresa no atienda a sus clientes, genere deudas y responsabilidades que finalmente terminen por desbordar al empresario y finalmente provoque el cierre de la empresa. Es sumamente importante tener en cuenta que una empresa es una unidad y el hecho de no tener una correcta gestión interna, por mucho que ofrezca un gran producto o servicio, la primera terminará arrastrando al conjunto al desastre tarde o temprano.
  2. Política o filosofía de empresa: Desde el mismo momento de la planificación de la empresa se debe tener muy clara su misión, visión y valores, es decir la filosofía que la orientará, aunque la filosofía de la empresa abarca mucho más que esos conceptos, ya que está presente en todos los ámbitos de la misma. Pensemos en la filosofía de aquellas empresas que se han sabido distinguir de los demás, como por ejemplo Apple, cuando uno piensa en esta compañía, enseguida le vienen a la cabeza conceptos como innovación, distinción, gran marketing, productos únicos, etc. Cuando uno entra en una Apple Store siente lo que Steve Jobs quiso para Apple, pues en el caso de un emprendedor debe ser crucial crear lo que podríamos llamar “un mundo” que identifique y distinga a su empresa y lo que hace.
  3. Personas: Cuando un emprendedor comienza, no cuenta con un departamento de recursos humanos, si no una o varias personas que gestionan todo lo relacionado con el personal, es decir, con las personas que van entrando a formar parte de la empresa, es curioso, por que según se va creciendo resulta que después parece despersonalizarse todo, pasando a llamarse el departamento de Recursos Humanos ¿donde queda el concepto personas? Más allá de esta observación que estimo algo digno de sopesar, el hecho de contar con una buena gestión de personas es fundamental, desde el momento de estudiar una nueva incorporación, pasando por la selección, formación (inicial y periódica), motivación y despido. Estas cuestiones deben tratarse convenientemente y seré muy claro, deben retirarse las antiguas formas de dirección, poco efectivas en la actualidad con la situación y el cambio económico y de mentalidad que se está produciendo.

– Aspectos externos:

  1. Clientes: En teoría las empresas siempre se deben basar en la consecución y fidelización de clientes, pero en la realidad esto no es así, existen empresas que por una razones u otras se dirigen a conseguir clientes, pero su mantenimiento es nulo o limitado, es decir consiguen clientes pero no se los ganan que es muy distinto. Un emprendedor en la actualidad no se puede plantear conseguir un cliente para una venta y si te he visto no me acuerdo, un cliente fiel vale mucho más que 3 que no se ganan, es decir, en momentos en los que la economía se resiente, quien mantiene a las empresas es el cliente fidelizado (satisfecho + atendido = ganado), si nos basamos en clientes que vienen y van por que nos despreocupamos de ellos, probablemente estemos quemando mercado. Hay una cuestión que se debe tener muy en cuenta y sobre la que muchos emprendedores cometen un error al seguir estrictamente la máxima de “el cliente siempre tiene la razón”, que en estos casos yo llamo la máxima del “servilismo al cliente”. Al cliente hay que tratarle como si fuese único, pero no podemos caer en aquellos clientes que por su actitud, menosprecio, falta de atención, prepotencia o estimar que por ser cliente siempre tienen la razón aunque carezcan de conocimientos suficientes sobre lo que se les está ofreciendo, suponen poca o nula rentabilidad y si mucho esfuerzo baldío que se traduce en que en ocasiones desatendamos o no atendamos como merecen a los clientes que realmente merecen nuestra atención. Es más, si entramos en dicho “servilismo” podemos terminar perjudicando a aquella clase de clientes por darles la razón o no hacerles entender cuando están cometiendo un error. Un cliente, al igual que un proveedor, debe convertirse en un colaborador, trabajar juntoses lo que generará mayores ventajas para ambas partes.

    Clientes y proveedores deben convertirse en colaboradores

  2. Proveedores: Debemos pensar de forma similar a lo que indicaba en el punto anterior, la colaboración es fundamental para beneficiarnos todos. Hace unos años me encontré con unos chicos jóvenes que el destino les había puesto al frente de una empresa quizás demasiado pronto por el fallecimiento de sus padres, lo cierto es que muchas cosas las hacían muy bien, pero entre otras había una cuestión que les superaba y que no fueron capaces de resolver en mucho tiempo, siempre decían “nuestros clientes a nosotros nos exigen y nos aprietan, ¡solo faltaría que nuestros proveedores nos pongan sus condiciones!” en cierta forma es cierto que los clientes aprietan a sus proveedores y estos como clientes a su vez a los suyos, pero también es cierto que los proveedores deben establecer unas condiciones, precisamente por que los negocios están basados en la negociación y los acuerdos, estableciendo unos límites entre los que se negociará hasta llegar a un punto de acuerdo que siempre será que ganen ambas partes (win win) o bien que una de las dos partes no gane tanto mientras la otra gane más, pero nunca que una gane y la otra pierda, eso nunca será una negociación, con lo que en estos casos mejor no contratar, salvo cuando no hay más opciones.
  3. Imagen: Siempre han sido fundamentales las relaciones públicas e imagen al exterior de la empresa, así como la imagen interna que es crucial y que está muy relacionada con lo indicado anteriormente sobre el punto referido a las personas. La imagen que la empresa ha dado tradicionalmente al exterior, tanto a clientes existentes como a clientes potenciales y terceros, cuidando mucho sus apariciones en los medios de comunicación, en su participación en eventos culturales, benéficos etc. Ahora mismo no solo sigue existiendo sino que con las nuevas tecnologías se ha ampliado por la aparición de las empresas en Internet, como por ejemplo en las webs, redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin, blogs, etc. Por tanto, el tema de la imagen no es una cuestión ya de grandes empresas, cualquier empresa bien organizada puede tener una gestión de imagen adecuada que le ayude en su actividad comercial, pudiendo utilizar estos medios, buscando colaboradores que ayuden a difundir nuestra marca o ir de la mano de cierto tipo de colaboradores de cierta relevancia para ganar prestigio.

Estos aspectos son básicos para el buen funcionamiento de cualquier empresa, pero en el caso de los emprendedores es fundamental, ya que se trata de los pilares de la empresa y como se suele decir, un edificio bien asentado es muy difícil de que caiga, ni con el terremoto más fuerte. Con las empresas sucede lo mismo, cómo planteemos desde el inicio las bases en las que se fundamentará su trabajo, dependerá su éxito o su fracaso.

 

Imagen| Emprendedor, clientes

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