Economía y Empresa, Jurídico 


¿Por qué una Economía Pública? (III)

Éste es el tercer y último artículo que completa la serie sobre la necesidad de una Economía Pública. Cabe precisar que en esta serie de artículos en ningún caso se ha tratado de definir una medida concreta de intervención estatal en la economía, sino que se han expuesto las causas esenciales de la presencia del Estado como agente económico activo. En esta ocasión me centraré en el Enfoque de los Fallos del Mercado que es quizás el más importante de los tres enfoques definidos con anterioridad.

    1. Enfoque filosófico-socioeconómico explicado en ¿Por qué una Economía Pública? (I)
    2. Enfoque de las ventajas comparativas del Estado explicado en ¿Por qué una Economía Pública? (II)
    3. Enfoque de los fallos del mercado

El enfoque de los fallos del mercado para explicar la intervención económica del Estado sigue la lógica siguiente:

  • El mercado en competencia perfecta es el que mejor y más eficientemente asigna los recursos.
  • Pero la realidad es bien distinta y el mercado no es perfecto. Esto es, las asunciones ceteris paribus de la Teoría Económica rara vez se cumplen.
  • Por ende, el mercado tiene fallos y/o desequilibrios importantes que no es capaz de solucionar por sí mismo.
  • El Estado como concentración de la soberanía nacional es poderoso.
  • Existen ganancias potenciales de eficiencia que la actuación pública puede lograr para la sociedad.
  • En definitiva, la Economía Pública se justifica desde el punto de vista que el Estado es un remedio potencial para los fallos del Mercado.

 

¿Qué significa que el mercado tiene fallos?

El mercado en determinadas circunstancias o con respecto a determinadas cuestiones no es el más eficiente a la hora de asignar los recursos, es decir, deja de ser competitivo. En ese sentido, los fallos del mercado se suceden cuando desaparece alguna de las condiciones que hacen que un mercado sea competitivo.

Las condiciones básicas del mercado competitivo son:

  • Mercados basados en la maximización del beneficio.
  • Mercados de bienes privados y apropiables.
  • Todas las interacciones entre los agentes se vean reflejadas en los precios. Por tanto, ausencia de externalidades o corrección de las mismas a través del precio.
  • La información tiene que ser perfecta, no costosa e igual para todos. De hecho, la mayoría de los fallos del mercado se deben a la ausencia o distorsión de este factor.

Se puede determinar que la condición necesaria y suficiente para que no existan fallos en un mercado es que en ese mercado exista competencia perfecta.

En definitiva, ante la presencia de un mercado perfectamente competitivo para toda clase de bienes en principio no seria necesaria la intervención pública. Pero la realidad económica no es esa: existen bienes públicos, situaciones de información asimétrica, se producen externalidades, etc. En estas situaciones se hace necesaria la intervención del Estado como remedio potencial a los fallos del mercado. El Estado tratará de solucionar los fallos del mercado, aunque no siempre conseguirá llegar a la solución de tales problemas, sino definirá formas de redistribuir y compartir el riesgo.

 

Vía| Público y Privado: Un acuerdo necesario, ALBI IBAÑEZ, Emilio. Ed. Ariel. 2000
Imagen| Lafederal.com
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