Jurídico 


¿Cómo cobro una deuda? El proceso cambiario

Cuando nos encontramos ante deudas dinerarias, cuando el deudor paga voluntaria y puntualmente, no hay nada que plantearse: el negocio jurídico entre acreedor y deudor se consuma y se extingue con el pago. Lo que al Derecho le importa resolver es el caso en el que el deudor no es tan cumplidor, hasta el punto que el acreedor no tiene más remedio que acudir al auxilio judicial para satisfacer su derecho de crédito.

En estos momentos sobreviene una duda trascendental: ¿cómo me cobro? Aunque no lo parezca a priori, lo cierto es que esta duda está más que justificada, puesto que la respuesta no se encuentra en las ramas jurídicas que solemos conocer (Derecho Civil, Penal, Mercantil…), sino en el Derecho Procesal, un gran desconocido para muchos. Es más, un estudio de este Derecho nos revelará la cruda realidad: la respuesta a “¿cómo me cobro?” no es única. Así, dependiendo de quiénes sean deudor y acreedor, o del título que ostente este último, deberemos acudir a un orden jurisdiccional u otro. Incluso dentro de un mismo orden jurisdiccional como el Civil, nos encontraremos con la sorpresa de que existen procedimientos diferentes para una misma petición: reclamar el pago de una cantidad.

Debido a la amplitud de posibilidades que nos abre el ordenamiento jurídico, nosotros vamos a restringirnos al caso en el que el cobro de la deuda se va a realizar mediante el conocido como proceso cambiario, y cuya regulación se encuentra en los artículos 819 a 827 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Al igual que el proceso monitorio, el procedimiento cambiario es un proceso especial para exigir el pago de deudas dinerarias, vencidas y exigibles, con independencia de su cuantía, si al incoarlo se aporta un título cambiario (letra de cambio, cheque o pagaré), el cual debe haber sido emitido cumpliendo con todos los requisitos que exige la Ley Cambiaria y del Cheque.

Para iniciarlo, tan sólo hay que presentar demanda sucinta (lo cual ya supone una simplificación, ya que no tienen por qué incluirse los fundamentos de derecho), que se acompaña con el título cambiario. Si, al analizar el título, el Tribunal lo considera conforme a derecho, sin más trámites decretará lo siguiente:

  • Requerir al deudor para que pague en el plazo de 10 días.
  • Ordenar de inmediato embargo preventivo de los bienes del deudor por la cantidad que figure en el título cambiario, más intereses de demora, gastos y costas si no se atendiera el requerimiento de pago en el plazo citado.

A partir de aquí, pueden suceder tres cosas:

  • Que el deudor pague el principal, intereses y costas, lo que conllevará el fin del proceso.
  • Que el deudor no comparezca en el plazo establecido, lo que provocará que el Juez despache ejecución. Es decir, el proceso cambiario es un procedimiento ejecutivo y no declarativo.
  • Que el deudor presente demanda oponiéndose dentro de plazo. En este caso, se emplazará a las partes para celebrar una vista. Si el deudor no se personase, se entenderá que desiste de su oposición y se despachará ejecución. Si fuese el acreedor el que no acudiese a la vista, el juez resolverá sobre la oposición del deudor sin oírle. En un plazo de 10 días desde esta vista se dictará sentencia estimando o no los motivos de oposición del deudor, la cual provocará efectos de cosa juzgada.

Como podemos observar, la principal ventaja del proceso cambiario es su rapidez y agilidad, ya que, en caso de que el deudor no pague en 10 días desde el requerimiento, se mandará la ejecución del crédito sin más trámites (no hay ni audiencia previa, ni juicio, ni sentencia…) y, en su caso, embargo preventivo. La ejecución del crédito, por tanto, se realiza dentro del procedimiento cambiario, y no como proceso aparte, como sí ocurre en los procesos declarativos. Incluso en el caso de que haya oposición, el proceso no se dilata tanto como en otros procedimientos, ya que, como hemos visto, bastará con la celebración de una vista y el dictamen de la sentencia (frente a un procedimiento ordinario, que precisaría de más trámites como la audiencia previa y el juicio).

Vía | Ley de Enjuciamiento Civil

En QAH | El proceso monitorio para la reclamación de deudas

Imagen | Riesgo y Morosidad

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