Cultura y Sociedad 


¡Váyase al carajo!

Palo mayor o mástil con plataforma para el vigía

Con este artículo no pretendo mandar al lector a ningún lado, sino explicar el origen de esta expresión. El carajo, que en español y según la RAE es una forma de llamar al miembro viril, fue por asociación de ideas, el nombre que recibía la canastilla o plataforma situada en lo alto del mástil de un barco donde se colocaba el vigía para tener una mejor percepción del entorno.

Al ser el punto de mayor altura de la nave, era también el que más estaba sometido a las inclemencias del tiempo, a los vaivenes del barco y a todos los escollos de la navegación. Es por eso que cuando un marinero cometía una infracción a bordo su oficial lo “mandaba al carajo”, y así se acuñó la expresión.

Con el paso del tiempo, los marineros veteranos no se veían afectados por los males causados por subir allá arriba, por lo que la expresión “estar del carajo” pasó a significar “encontrarse bien”.

Por otra parte, y por la misma época aproximadamente, los Tercios Españoles destinados en Italia y en los Países Bajos nos “mandaron a la porra”.

Maestro de banda militar seguido de su tambor mayor o porra

Las formaciones de batalla de los Tercios se mandaban a compás del tambor mayor o “el porras” llamado así por portar un gran mazo o garrote, llamado porra, a modo de batuta, con el que se dirigían los movimientos y que se puede ver hoy en día en los desfiles de unidades militares como la Legión o la Brigada Paracaidista.

Esta porra se hincaba en el centro del campamento durante las paradas en las marchas y era el lugar donde se hacían las guardias. Así pues, como castigo, se mandaba al soldado a hacer guardias, o “a la porra”.

Vía| Prontuario militar

En QAH| ¡Vete a hacer puñetas!

Imagen| Sevillalaartillera

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